Bernanke promete mantener los intereses bajos ante la fragilidad económica

  • Washington.- El presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Ben Bernanke, prometió hoy mantener los intereses bajos por un período de tiempo "prolongado", en vista de la debilidad de la recuperación económica.

Washington.- El presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Ben Bernanke, prometió hoy mantener los intereses bajos por un período de tiempo "prolongado", en vista de la debilidad de la recuperación económica.

Bernanke dejó claro en una comparecencia ante el Congreso que no se avecina un ajuste en la política monetaria, un mensaje reconfortante para los mercados, que reaccionaron con subidas.

El jefe de la Reserva Federal (Fed) ya lo había dicho antes, pero la reciente subida de la tasa de interés de los préstamos que el banco central extiende a los bancos había causado temor de que el inevitable endurecimiento monetario estaba más cerca de lo previsto.

Bernanke afirmó hoy que la tasa de interés de referencia, que actualmente ronda el cero por ciento, "se mantendrá en un nivel inusualmente bajo por un período de tiempo prolongado".

El presidente del banco de la Reserva Federal en Saint Louis, James Bullard, dijo el martes que ese período será de por lo menos seis meses.

Aunque la economía estadounidense creció un 4% en la segunda mitad del año pasado, Bernanke puso en duda el vigor de la recuperación.

A su juicio, gran parte de ese rebote se debe al incremento de inventarios, que es temporal, y al estímulo presupuestario, que disminuirá este año.

"Una recuperación sostenible dependerá del crecimiento continuado en la demanda de bienes y servicios por parte del sector privado", dijo Bernanke en su comparecencia ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, en la que presentó su informe semestral sobre la economía.

La demanda ha subido de forma "moderada", gracias a aumentos del consumo, la inversión y el comercio internacional, pero al mismo tiempo el sector inmobiliario sigue siendo el talón de Aquiles de la economía estadounidense.

Las ventas de viviendas nuevas cayeron un 11,2 por ciento en enero, hasta su nivel más bajo desde 1963, según informó hoy el Gobierno, mientras que los expertos preveían un incremento del 3,8 por ciento.

Peor incluso es el panorama en el sector de edificios comerciales, como tiendas, estacionamientos y oficinas, donde la construcción se ha reducido "drásticamente", según Bernanke.

La crisis en esa área golpea en particular a la pequeña banca, lo que explica que el número de entidades con problemas subiera un 27 por ciento en el cuarto trimestre del año pasado, hasta su mayor nivel desde 1993, según Bernanke.

En el terreno del trabajo hay señales de que el punto de inflexión está próximo, dada la ralentización de la pérdida de empleo, pero aún así el mercado laboral sigue "bastante débil", de acuerdo con el jefe de la Fed.

El desempleo afecta actualmente al 9,7 por ciento de la población y la tasa sólo bajará a entre el 6,5 y el 7,5 por ciento dentro de dos años, según la Reserva Federal.

A su titular le preocupa en especial el aumento del empleo a largo plazo, por sus efectos negativos sobre la preparación de los trabajadores y sus salarios.

El banco central predice, por tanto, una recuperación sin la energía de rebotes anteriores tras recesiones profundas, por lo que también cree que la inflación seguirá controlada "por cierto tiempo".

Aunque no se atisba en el horizonte una subida de intereses, otra cosa son los programas de emergencia con los que la Fed inyectó liquidez en los mercados en los días más oscuros de la crisis financiera, que ya ha comenzado a desmantelar.

El martes el departamento del Tesoro anunció que en los próximos dos meses tomará prestados 200.000 millones de dólares y transferirá el dinero a la Reserva Federal, una operación que retirará esa cantidad de dinero del sistema financiero.

Además, el 18 de febrero el banco central elevó en 0,25 puntos porcentuales la tasa de interés que cobra a los bancos por préstamos de emergencia, hasta el 0,75 por ciento.

Con ello, la Fed quiere que los bancos dejen de acudir a sus ventanillas y confíen en su lugar en los mercados privados para su financiación.

Bernanke reiteró hoy que no prevé que la acción encarezca los créditos para los consumidores y las empresas, los cuales lubrican un engranaje económico que aún se mueve con lentitud.

Mostrar comentarios