Miércoles, 16.10.2019 - 17:31 h
A través de su filial Insitu

Boeing explota la crisis con Irán: vende a la Marina de EEUU una flota de drones

La apertura de una línea de negocio es una gran noticia para Boeing, ahora que su división de aeronáutica comercial atraviesa serias dificultades.

Un dron rq-21a blackjack durante una operación. /Boeing
Un dron rq-21a blackjack. /Boeing

La crisis desatada en el Estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán, que ha derivado en el ataque a varios buques petroleros, la captura de otros, el derribo de drones y la captura de una supuesta red de espionaje de la CIA en Irán, servirá para engordar la cuenta de resultados de Boeing.

La Marina de Estados Unidos, empujada a hacerse valer en la zona de crisis por las exigencias de la Casa Blanca, quiere contar con una flota completa de drones especializados, y en esta ocasión tienen de su parte a la mayoría de la Cámara de Representantes para lograrlo en un tiempo récord. El modelo que precisan -y que demandan- es el RQ-21A BlackJack de Insitu, filial de Boeing.

El contrato firmado para un máximo de 63 unidades del que han bautizado de manera llamativa como "Attrition Air vehicles" (vehículos aéreos de desgaste), supondrá un desembolso de 390 millones de dólares, lo que significa destinar más de 2 millones de dólares para cada uno de los aparatos autónomos.

La ventaja de coste es enorme para la Marina, ya que supone una mínima fracción de lo que se precisa para poner en servicio un avión, su tripulación y sus mecánicos. Ahora, el panorama cambia y todo lo más que ocurre es un problema de funcionamiento del aparato o su derribo en escenario de guerra.

El único obstáculo al que se enfrenta Boeing para lograr llevar a buen puerto el encargo e incrementar sus ingresos ahora y en el futuro es cumplir con las exigencias del Congreso, empeñado en que se dote a la Marina de la mejor versión del dron. En concreto se reclama un motor mejorado y atender a algunas de las necesidades planteadas por los responsables del programa del Cuerpo de Marines, como la visión nocturna y una versión con capacidad VTOL (Vertical Take-Off and Landing). 

La apertura de una línea continuada de negocio es una alegría para Boeing, en un contexto en el que su división de aeronáutica comercial atraviesa serias dificultades por la crisis de los 737 MAX y las sospechas de malas prácticas de fabricación en algunas de las plantas dedicadas al 787 'Dreamliner'

El empleo de drones por los Marines ha ido ganando peso año tras año, después de su eficaz empleo en Siria e Irak. Boeing sabe que el inventario de los BlackJack en la Armada puede seguir creciendo de manera progresiva hasta convertirse en una fuente asegurada de ingresos. 

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