Botín certifica la defunción de la crisis

  • Virgilio Navarro Z.

Virgilio Navarro Z.

Madrid, 29 mar.- El "sumo Pontífice" de la banca y del empresariado español, Emilio Botín, ha certificado la defunción de la crisis y, aunque ha advertido del grave problema que aún supone el desempleo, ha dejado claro que la recuperación de la economía española "es un hecho".

Las palabras de Botín, pronunciadas durante la Junta de Accionistas del Banco de Santander, han parecido premonitorias en una semana en la que las buenas noticias le han dado la razón, al menos en las grandes cifras.

La prima de riesgo se situó en mínimos de 2005, el bono español rebajó su interés al 3,2 %, la bolsa mantuvo una clara tendencia alcista y el Banco de España ofreció unas nuevas previsiones de crecimiento de la economía española más optimistas aún que las anunciadas por el Ejecutivo.

La institución que preside Luis María Linde pronosticó que la economía española crecerá el 1,2 % en 2014 y el 1,7 % 2015 (frente al 0,7 % y al 1,2 % previsto por el Gobierno), aunque advirtió de que el paro no bajará del 24 % hasta finales de 2015.

Unas palabras en la línea de las pronunciadas por Botín, que aprovechó también su Junta de Accionistas para dar su visto bueno al plan que pretende poner en marcha el Gobierno para rescatar a las autopistas de peaje. Una propuesta que calificó de "dura", pero "la única viable".

El Gobierno español ha ofrecido a la banca acreedora de las empresas concesionarias de nueve autopistas de peaje con problemas económicos una quita del 50 % de la deuda, que asciende a 4.600 millones de euros, y la creación de una empresa de capital cien por cien público para aglutinar esas vías.

Sin complacencia, pero sí visiblemente complacido, se mostró el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, al anunciar que España había cumplido el objetivo de déficit público de 2013 al haber cerrado en el 6,62 % del PIB frente al 6,5 % que fijó Bruselas.

Esta desviación de apenas 12 centésimas, según Montoro, podría quedar anulada cuando se revise en unos meses la metodología comunitaria para medir la riqueza de los países miembros.

Por ponerle un pero a esta cascada de noticias económicas positivas, el dato adelantado del IPC de marzo, que se anotó una rebaja del 0,2 % y volvió a tasas negativas después de cuatro meses de tregua. Algunos expertos ya advierten del peligro que podría acarrear una deflación pronunciada.

Otros datos poco positivos fueron algunos de los ofrecidos por el Consejo del Poder Judicial, que cifró en casi 11.000 los concursos de acreedores y en algo más de 67.000 los desahucios.

El Gobierno, por otra parte, aprobó su reforma eléctrica, que busca fijar un precio de la energía más pegado al mercado, lo que, según el ministro José Manuel Soria, supondrá un ahorro para los consumidores. Las eléctricas, por ahora, tendrán que devolver unos 300 millones a los consumidores por lo cobrado el primer trimestre.

En el plano internacional, Ucrania aprobó el paquete de leyes anticrisis exigido por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para recibir el rescate financiero valorado en 27.000 millones de dólares.

Y en clave local, las juntas de accionistas de Iberdrola -en la Galán reclamó un marco legal estable-, Repsol -donde se blindó la compañía ante posibles intentos de segregación- y la ya mencionada del Santander.

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