El repliegue de la constructora en UK

Ferrovial activa el plan de desinversiones en Reino Unido tras los últimos reveses

Insta a su filial de servicios a desvincularse de la financiación de proyectos de iniciativa privada (PFI) y de joint ventures en sectores no críticos

Ferrovial mantendrá 10.000 kilómetros de carreteras en Reino Unido por hasta 530 millones
Ferrovial activa un plan de desinversión de activos de su filial de servicios en Reino Unido

Reino Unido se ha convertido en un quebradero de cabeza para Ferrovial. La posición de la constructora en el país es privilegiada y el peso de éste en la facturación de la compañía continúa superando el 25% pero la amenaza del 'brexit' y el aumento de la conflictividad en las concesiones y los contratos de servicios gestionados en el país la están llevando a reconsiderar su actividad en la isla.

El último episodio de esta creciente desafección es bien reciente y ha tenido un impacto relevante en la compañía, ya que ha llevado sus cuentas a números rojos. El motivo ha sido el tira y afloja judicial que Ferrovial mantiene con el Ayuntamiento de Birmingham a cuenta del contrato de prestación de mantenimiento de infraestructuras y servicios de la ciudad, y que ha obligado a la compañía a provisionar 237 millones de euros en concepto de 'contrato oneroso' por las nuevas obligaciones que la compañía entiende que tendrá que asumir en los próximos años por mandato judicial. 

El discurso de la compañía sobre su negocio en Reino Unido no ha variado excesivamente tras este nuevo revés. "La compañía sigue focalizada en la mejora de los contratos con baja rentabilidad y en la salida de contratos no rentables". Así se explica en el último informe financiero trimestral de la constructora y así lo han trasladado tanto el presidente de la empresa, Rafael del Pino, como su primer ejecutivo, Íñigo Meirás, en sus últimas declaraciones públicas. La última novedad en este sentido es que Ferrovial ha puesto en marcha un Plan de Desinversiones de Activos en su filial de servicios en UK, Amey Cespa, para desprenderse de aquellos contratos y concesiones que o bien no son rentables o bien no están alineados con los sectores más estratégicos para la compañía.

Según fuentes de Ferrovial, este plan de desinversiones se centrará básicamente en los denominados PFI o iniciativas de financiación privada y en las joint ventures conformadas por Amey Cespa para prestar servicios en ámbitos que no son críticos para la compañía. Ferrovial no detalla ni el número de contratos a los que este plan puede afectar ni el volumen que suponen en millones de euros, pero sí matiza que este repliegue no implica en absoluto que la compañía vaya a dejar de analizar e intentar aprovechar oportunidades de inversión en el país, "siempre que éstas sean rentables".

En concreto, la compañía presidida por Rafael del Pino ha instado a su filial de servicios en UK a 'colocar' en la medida de lo posible la parte financiera de las conocidas como Iniciativas de Financiación Privada. En este tipo de proyectos, en los que la filial británica de servicios de Ferrovial es puntera, el socio privado adelanta la financiación para poner en marcha un determinado servicio público por cuya prestación  posteriormente percibe un canon que, en principio, debe alcanzar tanto para compensar esa inversión inicial como para permitirle algún tipo de beneficio. 

La estrategia de Ferrovial en este ámbito pasa por desvincularse de la parte financiera del contrato, aprovechando el apetito de los fondos de inversión por este tipo de activos, y centrarse en la prestación de servicios para reducir el riesgo financiero de estas operaciones.

El área de Servicios de Ferrovial mantiene una cartera de proyectos por valor de 9.546 millones de euros en Reino Unido que en el primer trimestre del año generó una facturación de 565 millones de euros y un rendimiento negativo de 232 millones de euros, determinado por la provisión de 237 millones dotada para cubrir el contrato con el Ayuntamiento de Birmingham.

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