Cae en alicante una banda que robaba y estafaba en la costa mediterránea


La Policía Nacional, en una operación conjunta con la Guardia Civil y las autoridades de Rumanía, ha detenido en Alicante a 14 personas especializadas en cometer delitos contra el patrimonio en la costa mediterránea.
Según informó la Policía, a los detenidos se les imputa un total de 76 hechos delictivos y se continúa con las gestiones para la posible imputación de otros delitos de similares características. Se ha procedido al registro de cinco inmuebles, en los que se ha encontrado numeroso material informático, varios televisores, abundantes teléfonos móviles, joyas, gran cantidad de décimos de lotería y 1.500 euros en efectivo.
El grupo preparaba los robos y las estafas con antelación y para ello fijaba en un mapa las “rutas delictivas” desde Granada a Gerona. Además, una parte del entramado se dedicaba a manipular cajeros automáticos para bloquear las tarjetas e instalaban microcámaras para observar el número secreto y poder pagar así en diferentes establecimientos comerciales.
La investigación se inició el pasado mes de septiembre, cuando, gracias a la cooperación internacional, se recibió una información facilitada por la Policía de Rumania.
Las autoridades rumanas comunicaron que existía un grupo asentado en la provincia de Alicante, integrado en su mayoría por ciudadanos rumanos, que se dedicaba a cometer diversos delitos contra el patrimonio. Poco después se tuvo conocimiento de que el entramado delictivo también estaba siendo investigado por agentes de la Guardia Civil, por lo que a partir de este momento se estableció una investigación conjunta.
SOFISTICADA JERARQUÍA
Las primeras pesquisas permitieron a los agentes localizar a tres de miembros del grupo y proceder a su detención. En el registro de sus domicilios, se les intervinieron numerosos efectos procedentes de estos hechos delictivos.
Posteriormente, los investigadores determinaron que se trataba de una organización con una sofisticada jerarquía y dividida en dos grupos perfectamente diferenciados en cuanto a sus funciones en la trama.
Un primer subgrupo se dedicaba principalmente a la comisión de robos, estafas y otros delitos contra el patrimonio. Para ello dibujaban “rutas delictivas” por todo el litoral mediterráneo, que abarcaba desde las provincias de Gerona a Granada. Para los desplazamientos a las diferentes regiones, se servían de vehículos alquilados por uno de ellos.
Además, los agentes averiguaron que habían manipulado distintos cajeros automáticos con el fin de bloquear las tarjetas de crédito cuando sus propietarios intentaban sacar dinero. También colocaban microcámaras para observar el número secreto de las tarjetas y así poder realizar posteriormente extracciones de dinero y compras en distintos comercios.
El resto de los miembros de la banda de ladrones llevaban el control tanto del dinero como de las joyas sustraídas. Otros realizaban actividades de vigilancia y apoyo; y otros se dedicaban a la ocultación y venta de los objetos robados.

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