Martes, 22.10.2019 - 19:30 h
Francia y Alemania apuestan por el acuerdo en la OCDE

Calviño defiende su tasa 'tech' ante París y Berlín, que la retrasan a finales de 2020 

El Ecofin intenta desbloquear las negociaciones, atascadas por el rechazo del frente de países favorables a esperar al consenso internacional.

Fotografía Nadia Calviño, ministra de Economía
Calviño defiende la tasa 'tech' española en Bruselas / EFE

La ministra de Economía, Nadia Calviño, ha defendido hoy la ley aprobada por el Consejo de Ministros para imponer una tasa a las multinacionales digitales en España, ahora en fase de audiencia pública, ante el frente París-Berlín, que ha propuesto que el impuesto a nivel europeo sólo se aplique a partir de finales de 2020 y siempre que no se alcance una solución global en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Desde Bruselas, y tras la reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin), Calviño ha resumido que la "conclusión general" del debate es que "la Unión Europea apoya lograr un acuerdo a escala global", en la OCDE, pero "mientras no ocurre una mayoría de países quiere avanzar en una solución transitoria". "Un proceso firmemente apoyado por nuestro país", ha expresado.

Minutos antes, la ministra española había aprovechado su intervención en el debate para explicar que la ley aprobada por el Gobierno español está alineada con la propuesta de la Comisión Europea. En concreto, Bruselas propuso establecer un impuesto temporal del 3% sobre los ingresos generados por la venta 'online' de espacios publicitarios, las actividades de intermediación que permiten a los usuarios interactuar entre ellos para facilitar la venta de bienes y servicios y la venta de datos aportados por los propios usuarios.

En opinión del Calviño, la UE debe "actuar rápido" para aprobar esta normativa, con el objetivo de adaptar el sistema fiscal comunitario "a la realidad del siglo XXI" y para garantizar a los ciudadanos que las normas fiscales son "justas y equilibradas".

Por su parte, los ministros de Finanzas de Alemania y Francia, Olaf Scholz y Bruno Le Maire, respectivamente, han propuesto que la tasa 'tech' europea sólo se aplique a partir de finales de 2020 y siempre que no se alcance un acuerdo en la OCDE.

No obstante, aunque los dos han coincidido en esta solución para desatascar la propuesta, Scholz y Le Maire llegan a la misma desde posturas muy diferentes. Mientras que Alemania ha expresado más dudas sobre la misma, Francia -principal impulsor de la medida- ha calificado el retraso en su aplicación como una "última concesión" de París en aras del consenso.

En concreto, Scholz ha defendido la importancia de pactar una solución "coherente y coordinada" a nivel internacional, al tiempo que ha afirmado que Alemania está "comprometida" a aplicar este acuerdo global en cuanto exista. "Implementaremos una versión revisada de la propuesta de la Comisión Europea si no se alcanza un consenso en el verano de 2020 (en la OCDE), ha añadido.

Por su parte, Le Maire ha reconocido que es "preferible" tener una solución global, pero ha salido en defensa de la acción europea hasta que ésta sea posible. "Francia está lista para hacer una última concesión. Estamos preparados para decir que la directiva que se adopte en diciembre no entrará en vigor hasta finales de 2020, salvo si la OCDE ha sido capaz de adoptar una solución a nivel internacional", ha explicado.

De esta forma, según el calendario de París y Berlín, los ministros de Finanzas de la UE aprobarían la directiva sobre la tasa a los gigantes digitales en la reunión del 4 de diciembre, aunque no entraría en vigor hasta dos años después. Y sólo en el caso en el que fracasen las conversaciones sobre este asunto en la OCDE.

Sin embargo, el acuerdo en diciembre se antoja complicado puesto que la directiva necesita el respaldo de todos los países de la UE para salir adelante y durante el debate se han posicionado en contra Suecia, Irlanda, Dinamarca y Chipre. Otros, como Finlandia, Lituania, Malta, República Checa o Países Bajos, también han expresado dudas y han remarcado la necesidad de seguir trabajando a nivel técnico.

Por contra, otro grupo numeroso de capitales se han mostrado a favor de adoptar este impuesto a las multinacionales digitales, pero siempre de forma temporal hasta que exista un consenso a nivel internacional. En este grupo se encuentran España, Italia, Bélgica, Austria, Portugal, Grecia, Bulgaria, Polonia, Reino Unido, Luxemburgo, Letonia, Eslovenia, Eslovaquia, Rumanía y Hungría.

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