Pese a subir el techo de gasto

Los pactos de Rajoy comprometen 3.000 millones y liquidan el margen de los PGE

Los compromisos adquiridos por el Ejecutivo para sacar adelante las cuentas de 2018 se comen el margen extra derivado de la subida del techo de gasto

Gastos ya comprometidos Presupuestos 2018

El Gobierno ha liquidado el margen extra de gasto del que disponía para 2018 antes incluso de presentar su proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Los compromisos adquiridos con unos y con otros - principalmente con Ciudadanos y PNV -para amalgamar el apoyo parlamentario necesario para tramitar el proyecto presupuestario le han supuesto al Gobierno de Mariano Rajoy una factura superior a los 3.000 millones de euros (ver gráfico) y se han comido buena parte del margen extra del que se dotó el Gobierno con la subida en cerca de 1.500 millones de euros del techo de gasto para 2018.

Según las estimaciones realizadas por el propio Gobierno o bien por los socios con los que ha cerrado los acuerdos, los compromisos alcanzados supondrán un esfuerzo presupuestario de en torno a 3.360 millones de euros, de los cuales cerca de 2.300 millones se traducirán en menores ingresos (vía rebajas fiscales) y algo más de 1.000 millones en incrementos adicionales de gasto. Si a esos 1.000 millones de gastos extra le sumamos los 400 millones de euros que el Gobierno comunicó en octubre a Bruselas que iba a gastar en 2018 en el Plan Estratégico de Impuesto y Modernización de la Administración Públicas nos encontramos con que 1.400 de los 1.500 millones de euros de gasto disponibles para 2018 ya han volado, antes incluso de la tramitación del proyecto presupuestario.

Esto no implica necesariamente que el margen que va a tener el Gobierno para hacer frente a las peticiones que se vayan poniendo de manifiesto durante el plazo de enmiendas a los Presupuestos- en caso de llegar a tramitarse - se vaya a limitar a 100 millones de euros. Los Presupuestos son una realidad más líquida de lo que pueda parecer y la capacidad del Gobierno para desplazar recursos de una partida a otra es bastante amplia. Un dato: hasta el 30 de noviembre del año pasado más de 3.780 millones de euros se habían movido de un lugar a otro del Presupuesto de 2017 entre créditos extraordinario, suplementos, transferencias y bajas por anulación o rectificación.

Margen hay, pero coste también. El Gobierno tiene la obligación de cumplir su propio techo de gasto y si se compromete a gastar más de lo debido no le queda otro remedio que recortar de otro lado, bien recortando en otras partidas o bien no ejecutándolas. Dicho de otro modo. Es muy probable que los compromisos alcanzados por el Gobierno garanticen la tramitación de los Presupuestos de 2018, pero es muy probable también que ello conlleve recortes en otras partidas

Pequeño inventario de gastos ya comprometidos por el Gobierno

A la espera de que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, precise el alcance definitivo de la rebaja en el IRPF pactada con Ciudadanos, que en principio, y según los datos proporcionados por la formación naranja, significará la exención total para todas las rentas inferiores a 14.000 euros anuales y una rebaja parcial para los que se sitúen entre esa banda y los 17.000 o 18.000 euros; y beneficiará a 3,2 millones de contribuyentes, la cuenta de ingresos fiscales por el Impuesto sobre la Renta podría verse mermada en unos 2.000 millones de euros, según las estimaciones realizadas en su día tanto desde Ciudadanos como desde el Ministerio de Hacienda. Aquí se englobaría también el efecto de las desgravaciones fiscales para mayores de 65 años y contribuyentes con familiares a cargo.

Si la rebaja fiscal a las clases medias era la principal condición impuesta por Ciudadanos para apoyar el Presupuesto, el requisito que exigía el PNV era el cumplimiento del acuerdo alcanzado entre el Vitoria y Madrid para renovar el Cupo Vasco. Así se hizo en la recta final de 2017 y el resultado es que el Gobierno vasco aportará a partir de este año unos 225 millones de euros anuales menos por los servicios que presta el Estado en el territorio foral, es decir, menos ingresos para el Estado.

Aunque de forma más modesta, la ya comprometida rebaja del IVA del cine del 21% al 10% supondrá también un recorte de los ingresos por este impuesto de unos 60 millones de euros, sin perjuicio de que la consiguiente reducción del precio de las entradas - el Gobierno condicionó la rebaja fiscal a que los exhibidores abarataran sus tarifas- pueda generar un repunte de la asistencia a las salas que genere algún ingreso extra.

Por el lado del gasto la medida más costosa para los Presupuestos de 2018 será la primera fase de la equiparación salarial de los policías nacionales y los guardias civiles con otras fuerzas de seguridad autonómicas que, según los cálculos realizados por el Ministerio del Interior, tendrá un coste solo este año de 500 millones de euros: 310 millones para la equiparación salarial en sí; 100 millones de euros destinados al personal en situación de reserva o segunda actividad que se quiera reenganchar al cuerpo para no perder el efecto de la equiparación; y 90 millones derivados el acuerdo general de subida salarial en la Función Pública.

La subida de entre el 1,75% y el 2% que se prevé para este año dentro del acuerdo para la mejora de las condiciones salariales y laborales de los empleados públicos exigirá la reserva de un crédito presupuestario de entre 290 y 33o millones de euros que no figuraban en el plan presupuestario enviado a Bruselas. El Gobierno también se ha comprometido, y en este caso ante el Parlamento, a dotar con 200 millones de euros el Pacto contra la Violencia de Género aprobado por consenso parlamentario. El Ejecutivo ha prometido, además, 50 millones de euros extra para becas.

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