10 cosas que no sabes del Foro de Davos

  • Desde hace casi 50 años los líderes mundiales se reúnen en un pequeño pueblo de las montañas suizas llamado Davos para el Foro Económico Mundial.
Davos, Suiza
Davos, Suiza
World Economic Forum

Desde hace casi 50 años, cada mes de enero, los líderes mundiales, los jefes de las compañías más grandes del mundo y un puñado de celebridades se reúnen en un pequeño pueblo de las montañas suizas llamado Davos para la reunión anual del Foro Económico Mundial.

1. Realmente no se llama Davos

Aunque todos lo llaman Davos, su nombre oficial es reunión anual del Foro Económico Mundial (WEF), Davos es simplemente el nombre de la estación de montaña suiza donde se celebra la cumbre.

Muchos eventos rivales han intentado aprovecharse del prestigio del nombre y han proliferado durante años conferencias que dicen ser "Davos", pero no ha sido hasta el año año pasado, cuando una conferencia de inversión saudí fue apodada "Davos en el desierto" justo en la época de la polémica muerte del periodista político Jamal Khashoggi, que el WEF finalmente respondió y advirtió que usaría "todos los medios para proteger la marca Davos contra la apropiación ilícita".

2. No es solo una conferencia

El Foro Económico Mundial es una organización sin ánimo de lucro con la misión de mejorar el mundo.

En cuanto a la reunión anual, la mayoría de los invitados no asisten a las conferencias, sino que aprovechan para relacionarse entre ellos. Estar en un espacio relativamente pequeño durante cuatro días permite a los líderes corporativos, políticos y a los periodistas tener una cantidad increíble de reuniones en un espacio de tiempo corto, sin necesidad de viajar.

Estas 'reuniones' continúan hasta altas horas de la noche con cenas, copas y fiestas organizadas por las empresas que asisten.

3. Las reuniones pueden llevar a la acción

El fundador del foro, Klaus Schwab, inició la reunión anual del WEF en 1971 para discutir sobre las prácticas de gestión global. Hoy en día, el Foro tiene un cometido mucho más amplio.

El entorno aislado de Davos ofrece a los políticos una oportunidad valiosa para encontrarse lejos del público. Por ejemplo, Corea del Norte y del Sur celebraron sus primeras reuniones a nivel ministerial en Davos en 1989. El año pasado, los primeros ministros griegos y macedonios se reunieron cara a cara por primera vez en siete años, allanando el camino hasta el final de una disputa de 27 años sobre el nombre de Macedonia .

4. Solo las empresas pagan (y mucho) por asistir

Los únicos asistentes que pagan para asistir al WEF son las empresas, todos los demás asistentes están invitados de forma gratuita.

El cargo para las empresas es de 27.000 francos suizos (unos 23.800 euros) por persona. Pero eso no es todo, además los asistentes también deben ser miembros del Foro Económico Mundial. Hay varios niveles de membresía, desde los 60.000 francos suizos por año hasta la friolera de 600.000 francos suizos para ser un llamado "socio estratégico".

Los miembros más importantes tienen acceso a sesiones privadas con sus colegas de la industria y, a diferencia de todos los demás, también obtienen un automóvil y chófer. Un precio que vale la pena pagar, podrían decir.

5. Las acreditaciones están codificadas por colores

Mejorar la desigualdad es siempre un gran punto de la conversación en Davos, pero WEF tiene su propio sistema de desiguladad por un sistema de insignias de colores.

Es decir, podrías estar en el mismo lugar que el Príncipe William o el Primer Ministro de Nueva Zelanda, pero es poco probable que te encuentres con ellos en el baño. Los invitados de alto perfil obtienen una insignia blanca con un holograma en ella, lo que les da acceso a cualquier parte, incluidas las exclusivas reuniones especiales de trastienda.

Hay diferentes colores para los periodistas o los cónyuges de los participantes, y todos ellos ofrecen varios niveles de acceso. El nivel más bajo es el "hotel", que significa que no se puede entrar al centro de conferencias, pero se puede asistir a las fiestas nocturnas o incluso ir a esquiar.

6. Hay muchos hombres

En los 49 años desde que Davos comenzó a organizar sus reuniones anuales, los hombres han superado ampliamente a las mujeres a pesar del sistema de cuotas establecido para las grandes empresas, que deben llevar minimo una mujer por cada cuatro hombres.

La expresión "Davos Man" se ha convertido en una expresión por derecho propio, sinónimo del asistente estereotipado: un hombre de élite poderoso y rico, a quien muchos consideran fuera del contacto con el mundo real.

Por supuesto, esto refleja en gran medida la realidad: los líderes en los negocios y la política son mayoritariamente hombres.

Este año, el 22% de los asistentes serán mujeres, el doble desde 2001.

7. No es un grupo de gente joven

Lleva tiempo abrirse camino hasta la cima y conseguir una invitación para Davos. La edad media de los asistentes lo deja claro: 54 años para los hombres y 49 para mujeres.

Por supuesto, siempre hay excepciones. Con solo 16 años, la fotógrafa sudafricana Skye Meaker es la participante más joven de este año, en el otro extremo, el más mayor será Sir David Attenborough, con 92 años.

8. Tiene un lenguaje propio

La complicada jerga corporativa es un sello distintivo de las conferencias. Lo que se diga puede ser desconcertante, incluso para el experimentado asistente al WEF.

Incluso el título de la conferencia de cada año es a menudo incomprensible. Este año es Globalization 4.0: modelando una arquitectura global en la era de la Cuarta Revolución Industrial.

9. Es como volar ... sin volar

Los asistentes de este año incluyen a los Primeros Ministros de Japón y Nueva Zelanda, Shinzo Abe y Jacinda Ardern, así como al Príncipe William y la Canciller alemana, Angela Merkel.

Dado el alto perfil de muchos de los asistentes, la seguridad es comprensiblemente estricta. Hay francotiradores en cada techo y una zona segura para la que se necesita el pase del color correcto para acceder.

Cada vez que se quiere entrar al centro de conferencias principal hay que quitarse el abrigo, escanear el ordenador portátil y el bolso para luego volver a ponérselo todo. Es como pasar constantemente por la seguridad del aeropuerto sin ir a volar a ningún lado.

10. A todo el mundo le gusta un gorro gratis
Gorros de Zurich Seguros en Davos

Los asistentes pueden ser jefes de estado adinerados y jefes ejecutivos que ganan cientos de miles o incluso millones, pero un gorro gratis es sorprendentemente irresistible.

Todos los años, Zurich Insurance proporciona sombreros de lana de color azul brillante que pueden cogerse gratuitamente, y casi todos lo hacen. Meses después, si ves a alguien usando uno, puedes asentir con discreción. Eres parte del grupo de Davos.

Mostrar comentarios