Según IHS Markit 

'Filomena' y la Covid golpean al sector manufacturero al comienzo del ejercicio

La pérdida de puestos de trabajo aumentó, aunque la confianza sobre el futuro se mantuvo prácticamente sin cambios frente a su máxima de casi dos años y medio registrada en diciembre de 2020.  

El sector manufacturero crece en agosto al ritmo más lento del último años
'Filomena' y la Covid golpean al sector manufacturero al comienzo del ejercicio. 

El sector manufacturero no levanta cabeza en España. Al coronavirus se ha sumado la crisis por la borrasca Filomena y la producción en España comenzó el año en contracción pese a haber cerrado el año 2020 al alza. Así lo señala el último informe de IHS Markit, que recoge la Agencia Efe.  El índice PMI del sector manufacturero español de IHS Markit se situó en enero en 49,3 puntos, frente a los 51 puntos de diciembre (50 puntos es el umbral entre contracción y expansión).

En consecuencia, la pérdida de puestos de trabajo aumentó, aunque la confianza sobre el futuro se mantuvo prácticamente sin cambios frente a su máxima de casi dos años y medio registrada en diciembre de 2020. "Si bien una perspectiva desfavorable a corto plazo ha dado lugar a recortes de empleo, las cifras de las expectativas pueden arrojar algo de positividad", explica el director de Economía de IHS Markit, Paul Smith, cuyos comentarios se citan en el informe.

A su juicio, existe "un grado de optimismo consistente con un aumento decente de la actividad en el plazo de doce meses, naturalmente supeditado a que la vacunación tenga éxito y que se observe un claro fin de la pandemia". La presión sobre los precios se intensificó, elevándolos hasta la tasa más alta en tres años, en medio de informes generalizados de escasez de materias primas, principalmente en Asia, aumento de los costes de transporte y precios más altos de insumos clave como el acero. 

Un fin de año más positivo 

El fortalecimiento del crecimiento de la producción y el aumento de los nuevos pedidos llevaron a las empresas a aumentar ligeramente su actividad de compras por primera vez en tres meses el pasado mes de octubre. No obstante, la entrega de los insumos continuó deteriorándose en medio de informes de que los proveedores tuvieron dificultades para hacer frente a una mayor demanda y a la escasez de stocks.

Los fabricantes continuaron reduciendo sus precios de venta, extendiendo el periodo actual de deflación a catorce meses. Las presiones competitivas y los esfuerzos deliberados para generar nuevos negocios se mencionaron como los principales factores que afectaron los precios cobrados.

Las expectativas de producción para los próximos doce meses se fortalecieron en octubre, y la confianza alcanzó su nivel más alto desde febrero pasado. El sentimiento positivo se vinculó con la esperanza de que el Covid-19 se habrá controlado por completo el próximo año para estas fechas y de que habrá una fuerte recuperación económica en marcha. 

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