Lunes, 06.04.2020 - 14:23 h
Para trabajadores transfronterizos

El desconocido paraíso fiscal que permite evitar el pago de IRPF a 10.000 españoles

Los acuerdos con Francia y Portugal permiten a los contribuyentes que trabajan al otro lado de la frontera percibir 60.100 euros libres de impuestos.

Foto frontera españa portugal / EFE
Unos 10.000 trabajadores residentes en España cruzan diariamente la frontera para trabajar en otro país / EFE

Según la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) cerca de 4.500 trabajadores residentes en territorio gallego cruzan a diario la frontera para ganarse un jornal en empresas portuguesas. El flujo se da en ambas direcciones y se calcula que alrededor de 2.500 trabajadores portugueses hacen el trayecto inverso para ganarse la vida en Galicia. Muchos de ellos lo desconocen pero el marco normativo definido por las leyes nacionales de los impuestos que gravan las rentas del trabajo en ambos países y el convenio fiscal bilateral suscrito a principios de los 90 les proporciona un entorno fiscal inmejorable, ya que les permite no pagar impuestos por los primeros 60.100 euros que ganen.

"Hay una inmensa mayoría que desconoce estas ventajas", explica Juan Carlos Pérez, director de la Oficina para Galicia y Portugal de CE Consulting Empresarial. "Por lo que nos hemos encontrado hay alrededor de un 80% o un 90% de las situaciones en la que no se aprovecha este beneficio fiscal". La clave es que no se aplica de forma automática. Si un trabajador gallego que trabaja en Portugal quiere aplicar este favorable tratamiento fiscal tiene que solicitar a la Administración Tributaria Portuguesa que libere a su empresa de la obligación de retener una parte de su sueldo, en virtud del principio establecido en el artículo 15 del Convenio de Doble Imposición de que "las remuneraciones obtenidas por un residente de un Estado contratante por razón de un empleo ejercido en el otro Estado contratante sólo puede someterse a imposición en el Estado mencionado en primer lugar". De lo contrario, la empresa portuguesa retendrá esa cantidad y la ingresará en la Hacienda local...

Del mismo modo, si quisiera disfrutar de esa exención de 60.100 euros prevista en la Ley del IRPF para las remuneraciones derivadas de trabajos efectivamente realizados en el extranjero debería acreditar tal situación según se exige en la ley y detraer las retribuciones percibidas en el extranjero en su Declaración de Renta, porque los programas de ayuda de la Agencia Tributaria no lo hacen de forma automática. De lo contrario, Hacienda aplicará la normativa vigente y tratará esos rendimientos obtenidos en el extranjero como rendimientos obtenidos en España.

El universo de afectados/beneficiarios no se limita lógicamente a Galicia, si bien es allí donde se ha estudiado con más detalle el fenómeno gracias al Informe de Indicadores de Movilidad Transfronteriza que año tras año elabora la organización de empresarios gallegos con la colaboración de las autoridades de Portugal. Además de los 4.500 gallegos que se podrían beneficiar potencialmente de este 'oasis fiscal', el mismo alcanzaría también al cerca de un millar de extremeños que cada día pasan la frontera para trabajar en Portugal y a los cerca de 2.000 vascos, otros tantos catalanes y más de 1.200 aragoneses que, según los datos recabados por las autoridades francesas, residen en España pero trabajan y tienen un sueldo en Francia. 

El convenio de doble imposición entre España y Francia también incentiva fiscalmente el flujo de mano de obra entre países y habilita esa zona libre de impuestos que también existe entre España y Portugal. Un marco, por ejemplo, que no existe en el caso de otros territorios fronterizos como Marruecos o el Reino Unido, a pesar de formar parte (o haber formado parte) también de la Unión Europea.

Un motor de actividad para la zonas fronterizas

Los datos recabados por la organización de empresarios gallegos revelan un incremento significativo de las empresas portuguesas con presencia en Galicia y de las empresas gallegas con presencia en Portugal en los últimos años. "Las ventajas son evidentes. Con este esquema puedes ofrecer unos salarios muy competitivos con un coste para la empresa muy inferior", explica el portavoz de CE Consulting Empresarial.

El fenómeno ha venido alimentado por otros factores. Portugal ha dispuesto toda una batería de incentivos en el Impuesto de Sociedades para tratar de localizar actividad productiva en las zonas fronterizas y también ha operado a favor las subidas del Salario Mínimo establecidas en España, que han ensanchado la brecha entre el suelo salarial en España y en Portugal que ha pasado de unos 100 euros a cerca de 200 euros, lo que va de los 740,8 euros que constituirá el SMI en Portugal y los 950 euros recién aprobados para España.

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