Cuentas corriente o de ahorro

Dónde guardo el dinero: cuentas para ahorrar y evitar gastar en comisiones

Desde el comparador financiero HelpMyCash advierten de que conviene distinguir las funcionalidades de cada una para saber cuál nos viene más.

Dónde guardar el dinero
 
 

El confinamiento propició el ahorro en masa durante la primera mitad del año. Ahora, con un nuevo estado de alarma vigente, territorios confinados, toques de queda y negocios cerrados, cabe esperar que los ciudadanos no ya solo de España, sino de toda Europa, prosigan con esos hábitos de ahorro durante esta segunda ola que parece decidida a seguir causando estragos.

Sin embargo, cuando se trata de los ahorros, cabe preguntarse: ¿dónde conviene más tenerlos? ¿Deberían permanecer en una cuenta sin comisiones o quizá sería mejor depositarlos en una cuenta de ahorro? ¿Cuál es la diferencia exacta entre estos dos tipos de cuentas? Desde el comparador financiero HelpMyCash.com advierten de que conviene distinguir las funcionalidades de cada una de estas cuentas y comprender su sistema antes de fijar una meta de ahorros concreta y, de ese modo, elegir el producto que mejor se adapte a nuestras circunstancias.

Cuenta corriente o cuenta de ahorro: principales diferencias

Partiendo de la base de que las cuentas corrientes están enfocadas para dar soporte a la gestión diaria de las finanzas personales y de que las cuentas de ahorro pretenden contribuir al incremento del capital, cada una presenta sus propias características que las diferencian entre sí. Los aspectos clave más distintivos son los siguientes.

  • La rentabilidad: de forma natural, las cuentas corrientes no ofrecen remuneración, es decir, que nuestro capital no se incrementará por el mero hecho de mantenerlo depositado en su interior. Sin embargo, las cuentas de ahorro sí ofrecen rentabilidad y esa es su principal virtud. Esta rentabilidad pone a rendir el dinero depositado en su interior y genera una serie de intereses que pueden abonarse de forma mensual o trimestral, por ejemplo.
  • La operativa: dado que la finalidad de las cuentas corrientes es contribuir a la gestión de las finanzas personales del día a día, su operativa es completa. Por tanto, este tipo de productos permite sacar e ingresar dinero desde un cajero, domiciliar la fuente de ingresos principal o los recibos y vincular tarjetas con las que poder abonar las compras. Además este tipo de cuentas se pueden vincular a otros productos del banco, como préstamos. Por su parte, las cuentas de ahorro presentan una operativa limitada que impide que la cuenta pueda usarse para las gestiones diarias. Dado que su objetivo principal es contribuir al ahorro, resulta natural que este tipo de acciones, que en su mayoría implican un gasto, no estén permitidas en una cuenta que apuesta por acumular e incrementar el dinero. Por tanto, este tipo de cuentas solo admiten el uso de transferencias de entrada y de salida a la cuenta corriente vinculada.
  • Las comisiones: el tercer aspecto a tener en cuenta se centra en la presencia de las comisiones bancarias. Estas pueden encontrarse en ocasiones en una cuenta corriente, pero no suelen estar en una cuenta de ahorro. La presencia de las comisiones en una cuenta corriente responde al uso de recursos ofertados por el banco (tarjetas, cajeros...) que no existen en la gestión de una cuenta de ahorro. Por tanto, y dado que la idea de una cuenta de ahorro consiste en hacer crecer el dinero, la existencia de las comisiones no tiene cabida en este tipo de cuentas.

Entonces, ¿qué cuenta me conviene para ahorrar?

Desde HelpMyCash aconsejan que, para obtener un resultado óptimo a la hora de ahorrar, se disponga, además de una cuenta con rentabilidad, de una cuenta corriente sin comisiones, puesto que, en el panorama bancario actual, es posible pagar hasta 240 euros anuales en comisiones bancarias.

Openbank, ofrece una de las mejores cuentas de ahorro del momento. En concreto, se trata de la Cuenta de Ahorro Bienvenida Con Nómina, la cual ofrece hasta un 5% TIN anual (2,66% TAE) durante los seis primeros meses. Se trata de un combo exclusivo para nuevos clientes: la Cuenta Nómina Open y la Cuenta de Ahorro Bienvenida con la rentabilidad aumentada que remunerará nuestros ahorros hasta un máximo de 5.000 euros. Para poder obtener esta rentabilidad, será necesario domiciliar una nómina de, como mínimo, 900 euros.

Tras Openbank, destacan otras entidades como MyInvestor y Orange Bank. Ambas ofrecen un 1% TAE. En ambos casos, las cuentas están exentas de comisiones y de permanencia. La diferencia principal es que MyInvestor, por ejemplo, remunera los ahorros con dicha rentabilidad hasta un máximo de 15.000 euros, mientras que el máximo a remunerar de Orange Bank es de hasta 20.000 euros. No obstante, solo los clientes de la operadora Orange, por el momento, pueden acceder a esta cuenta

Otra opción es la cuenta de ahorro del banco noruego BRABank contratable a través de Raisin. Dicha cuenta, con la que se puede ganar hasta 100 euros de regalo extras, requiere una inversión mínima de 5.000 euros y no cobra comisiones y remunera los ahorros con un 0,15% TAE.

En algunos casos, como el de EVO, ambas cuentas vienen unidas. Así, su Cuenta Inteligente EVO ofrece una operativa completa sin coste y, además, trae vinculada consigo una cuenta de ahorro al 0,05% TAE a la que se transfiere de forma automática todo importe superior a 3.000 euros. La cuenta es completamente digital y no exige ningún tipo de requisito de vinculación para que sea gratuita.

Al margen de las cuentas de ahorro, es importante resaltar que no solo conviene disponer de una cuenta con remuneración para hacer crecer el capital. Por ejemplo, ¿qué sucede si el banco cobra comisiones en nuestra cuenta principal? De esa forma, se estaría perdiendo dinero. Aunque las cuentas corrientes generalmente no ofrezcan remuneración, en cierto sentido pueden ayudarnos a ahorrar si se encuentran exentas de comisiones, y es que hoy en día es posible pagar hasta 240 euros anuales en comisiones. En ese sentido, si se dispone de una cuenta como la Cuenta Online Sin Comisiones de BBVA ya se está ahorrando al no tener que pagarle nada al banco, sobre todo porque la cuenta tampoco cobra por la emisión y mantenimiento de las tarjetas ni exige vinculación alguna para que sea gratis.

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