El 'lobby' de cerdos híbridos, y la ley... por qué vender jamón ibérico cuando no lo es

"Hay que replantearse la transparencia, llamar a las cosas por su nombre. No estamos hablando de fraude, no lo es, ya que se cumple la normativa", dicen en AECERIBER.

"Nunca como ahora ha habido más controles de calidad, fuera de España, por eso es inconcebible que un jamón catalogado como ‘ibérico’ no lo sea al cien por cien".

El 'lobby' de cerdos híbridos, y la ley... por qué vender jamón ibérico cuando no lo es

Año 2001.  El Ministerio de Agricultura aprueba un Real Decreto por el que se permite llamar ibéricos a cerdos que no lo son al 100%, sino híbridos cruzados con Duroc, raza americana también de pezuña negra. De aquellos polvos, llegan estos lodos. 

La prensa alemana da la voz de alarma en un artículo titulado 'Obscenidad con el ibérico' en el influyente diario Süddeutsche Zeitung. La información habla de un fraude masivo en la venta de jamón ibérico español. ¿Cómo es posible que la marca ibérica no sea defendida en plena ola de la marca España? En un mundo donde la denominación de origen cada día tiene más valor, parece un contrasentido.

Las presiones del lobby de los cerdos híbridos y producción intensiva -la amplia mayoría del sector- han conseguido en anteriores ocasiones que el Gobierno no exija esos controles y permita llamar ‘ibéricos’ a los cerdos cruzados. Las grandes empresas, con las que este medio de ha tratado de poner en contacto infructuosamente, callan. A ellas la situación actual les beneficia.

“Nosotros lo venimos diciendo antes del 2001: tenemos que replantearnos la transparencia, llamar a las cosas por su nombre. No estamos hablando de fraude, porque no lo es, ya que se cumple la normativa, pero todo es tan sencillo como llamar a cada raza por su nombre en el etiquetado: jamón puro ibérico de bellota o jamón cruzado de bellota o jamón cruzado de cebo. No tienes por qué preferir el pata negra, pero al menos debes saber lo que te están ofreciendo y que esa información sea verídica, manifiesta Elena Diéguez, secretaria técnica de la Asociación Española de Criadores de Cerdo Ibérico (AECERIBER).

Le interesa leer: Japón y Alemania ya no comprarán más jamones ibéricos de bellota 'sin papeles'.

En AECERIBER  pocos entienden que en un momento en que hay más controles de calidad que nunca, fuera de España “es inconcebible que un jamón catalogado como ‘ibérico’ no lo sea al cien por cien". En el extranjero "piden que además de calidad ofrezcamos veracidad. A la larga, esto puede perjudicar a los sectores implicados”.

Llegados a este punto, AECERIBER se plantea incluso revisar la acreditación de las hembras registradas en el Libro Genealógico, con la posibilidad de que se plantee un examen genético que demuestre la pureza de su raza para ser inscritas.

Constantino Martínez, analista independiente del sector porcino, y uno de los mayores conocedores del mismo, es claro y rotundo en unas manifestaciones a ‘Directo al Paladar’: “El problema ha sido que no se ha garantizado la pureza de la raza y que las tres normativas sobre el cerdo ibérico -de 2001, 2007 y 2014- permiten llamar ‘ibérico’ a un cerdo que procede de dos razas distintas, con genética y características diferentes. Si tiene un 50% de ibérico y un 50% de duroc, ¿por qué se vende o se destaca solo con la palabra ‘ibérico’?”.

Martínez no deja títere con cabeza porque considera que ni siquiera la pureza genética de la madre ibérica está garantizada. ¿Cómo es posible que la asociación ganadera que gestiona el Libro Genealógico esté anotando hembras reproductoras que no disponen de progenitores conocidos y tampoco han sido sometidas a pruebas genéticas moleculares? ¿Por qué se ha permitido?, acusa. 

La cuestión no es que “el mercado alemán sea más exigente que el español: es que quieren saber lo que compran. Y la única solución para que el sector no se vea afectado por la pérdida de confianza en el producto es empezar a llamar a cada cosa por su nombre. De tres millones de cerdos se calcula que solo 300.000 son de raza ibérica pura, y de estos últimos, solo el seis por ciento son cebados en la dehesa en montanera.

Admitamos esto, señalemos en todas las etiquetas la verdadera raza y su auténtica alimentación, para que el consumidor esté informado y pueda elegir, concluye Martínez. Pero, lamentablemente, no parece que haya mucho propósito de enmienda, y el presidente de la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici), Francisco Javier Morato, asegura que el motivo por el que la prensa alemana ha acusado al sector ibérico de fraude, denunciando que el 90% de las piezas de jamón ibérico que se venden en el exterior, en realidad no lo son, es el miedo que existe en algunos países por la fortaleza de España en este sector. “Estos países tienen sus propios jamones, pero el sector ibérico español es un producto excepcional y reconocido por todo el mundo, por lo que representa una competencia fuerte”.

El año pasado las exportaciones aumentaron en valor en un 2,3% respecto a la anterior campaña, que la cifra se situó en los 362.935.000 euros. Europa es el principal mercado de exportación del ibérico, con el 82,07 %, seguido del americano, con el 10,71%. Por países, Alemania es el principal destino del producto ibérico español, con el 26% de las exportaciones totales.

En la pasada campaña fueron sacrificadas 3.194.712 cabezas, mientras que en el año 2017 se estima que serán en torno a 3.300.000 cerdos, entre las cuatro categorías: ibérico puro, bellota, cebo de campo y cebo. Morato, así, niega el ‘fraude’ y no entiende “que haya motivos de desconfianza”. Además, explica que a través del sistema informático Ítaca se hace un seguimiento desde las reproductoras hasta el punto de venta, por lo que “está todo controlado desde la Interprofesional”.

Y mientras, ¿qué dice el Ministerio de Agricultura? La respuesta parlamentaria al diputado de Ciudadanos, Toni Cantó lo deja claro, respaldando y ratificando las inspecciones y calificaciones de la pureza genética de los cerdos ibéricos y las madres reproductoras simplemente a ojo y excluyendo a estas ‘dudosas madres reproductoras’ de la realización de cualquier análisis de su ADN parental.

Ahora en portada

Comentarios