Domingo, 20.10.2019 - 10:48 h
La persistencia de bajos tipos

De Cos alerta de que la UE está indefensa ante la crisis que traerá el proteccionismo

El BdE considera "muy preocupante" que Europa siga sin tener herramientas de política fiscal para ofrecer una respuesta común ante una recesión.

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Sede del Banco de España en Madrid. / EFE

Europa no puede perder más tiempo para fortalecer sus mecanismos de defensa contra una "hipotética crisis".  Ante el "complejo" panorama económico al que se enfrenta Europa, y en particular la zona euro, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, considera "muy preocupante" que la UE siga sin disponer de herramientas de política fiscal capaces de contribuir a dar una respuesta común ante una eventual nueva recesión. Un panorama "complejo" en un contexto en el que el libre comercio, "una de las razones de ser del proyecto europeo y fuente esencial de las mejoras en el bienestar económico de las últimas décadas", se encuentra sometido a continuas amenazas.

Por ello, De Cos ha subrayado en el discurso de clausura de los cursos de verano de La Granda que, mientras en EEUU el presupuesto federal suaviza cerca de un 10% de las perturbaciones económicas, en Europa no existe ese mecanismo y el nuevo instrumento para la convergencia y competitividad "carece de capacidad de estabilización", aunque supone un paso en la dirección adecuada. Dicho mecanismo, recuerda De Cos, no incorpora algunos de los elementos que serían más efectivos, como un seguro europeo de desempleo o el uso de fondos europeos para mitigar el impacto de perturbaciones específicas en alguna economía de la zona euro.

Dicha carencia de mecanismos efectivos de coordinación de la política macroeconómica se ve agravada cuando la política monetaria roza sus límites efectivos de tipos de interés, "circunstancia que podría ser más frecuente en un futuro en un contexto de tipos reducidos de manera persistente", subraya De Cos.

La prolongada presencia de las tensiones proteccionistas

En este contexto, ha incidido, los riesgos para las perspectivas de crecimiento de la zona del euro "siguen apuntando claramente a la baja" como reflejo de la prolongada presencia de las tensiones proteccionistas, la incertidumbre asociada a factores geopolíticos (como el Brexit y la incertidumbre política en Italia) o las dudas sobre la intensidad del proceso de desaceleración de China.

Además, existen algunos elementos estructurales que llevan a pensar que un entorno de bajo crecimiento, inflación moderada y bajos tipos de interés podría perdurar en el tiempo. En esa coyuntura resulta "urgente" crear algún instrumento común de aseguramiento cíclico en el área del euro que permita ayudar a absorber de manera automática "perturbaciones adversas" tanto para suavizar los efectos en los países individuales y de salvaguardar la estabilidad de la UEM en su conjunto, ha señalado.

De Cos también ha pedido a los estados de la zona euro que abandonen la política de contención y reactiven la inversión pública para impulsar la actividad económica y alejar el fantasma de la recesión que ya amenaza al Viejo Continente. El gobernador del BdE ha puesto el foco en "aquellos países que tienen más espacio fiscal y que podrían proporcionar un mayor estímulo presupuestario a sus economías", sin mencionar a Alemania, muy castigada por las tensiones comerciales y la intención de Washington de gravar las importaciones de vehículos europeos, "teniendo en cuenta especialemnte que estos países se han visto particularmente afectados por la reciente desaceleración como consecuencia de su fuerte exposición a los flujos comerciales internacionales".

El riesgo para la rentabilidad de la banca

Además, la permanencia de bajos tipos de interés, o incluso de tasas negativas, durante un periodo prolongado de tiempo puede tener efectos adversos sobre la estabilidad financiera y la rentabilidad de las entidades bancarias, ha advertido el gobernador del Banco de España.

De Cos ha reconocido que, si bien las estimaciones realizadas por el Eurosistema sugieren que hasta el momento los efectos positivos, en términos de mayor actividad económica y mejora de la calidad crediticia, compensan los efectos adversos sobre los márgenes de intermediación bancaria, es necesario hacer un seguimiento continuo de esta cuestión para determinar si son necesarias medidas que mitiguen los efectos adversos de los tipos bajos sobre la capacidad de intermediación del sistema bancario.

En este sentido, De Cos considera que la política macroprudencial debe ser la primera encargada de reaccionar en el caso de que emerjan algunos de estos riesgos para la estabilidad financiera, combatiendo activamente los potenciales crecimientos excesivos del endeudamiento y protegiendo a las entidades financieras ante la hipotética materialización de los mismos. Esta actuación debe afectar tanto al sector bancario como al sector financiero no bancario, dependiendo de dónde se perciban los signos de exuberancia, ha añadido.

Asimismo, el gobernador del Banco de España ha apuntado que algunos de los instrumentos macroprudenciales, como el colchón de capital anticíclico (CCA), pueden usarse para acumular colchones de capital en las entidades financieras en épocas de bonanza que puedan ser utilizados cuando las condiciones se deterioren. "El uso de mecanismos de estabilización macroeconómica, como el CCA, es especialmente relevante en un contexto, como el actual, en el que la política monetaria tiene un recorrido más limitado", ha subrayado.

Por otro lado, el banquero español ha recordado que el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha solicitado a los comités técnicos del Eurosistema el análisis de un posible sistema para la remuneración de las reservas bancarias que incorpore distintos tramos.

Las declaraciones de Hernández de Cos llegan a menos de dos semanas de que el Consejo de Gobierno de BCE se reúna en Fráncfort el próximo 12 de septiembre, fecha en la que se prevé que Mario Draghi dé a conocer un nuevo paquete de estímulos para hacer frente a la desaceleración de la economía de la zona euro y al debilitamiento de las perspectivas de inflación, incluyendo medidas como una rebaja del tipo de interés de la facilidad de depósito y la reactivación del programa de compra de activos de la entidad.

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