Los monopolios e intermediarios, en peligro

No son solo los bancos: el blockchain amenaza a Google, Youtube y Facebook

La economía a escala posindustrial toca a su fin. Llega la cultura colaborativa, el low cost y la capacidad del usuario para evitar intermediarios. 

¿Qué es el block chain?
El blockchain va a cambiar la economía mundial. /EFE

El Blockchain amenaza con tener un impacto en la sociedad como en su día lo tuvo la revolución industrial y convertirse en el soporte técnico de la economía colaborativa, ser una amenaza para los monopolios y una verdadera alternativa a las economías de escala. Con él los intermediarios y su monopolio tienen sus días contados. Pero se enfrenta también a grandes retos: el problema de la identidad, la protección de los datos y la gobernanza. ¿Quién está detrás y quién manda? Porque al ser un proceso descentralizado la confianza es la clave.

​La respuesta asusta a muchos gobiernos y a mucha gente: no manda nadie. Literalmente. Es un sistema de consenso que combina criptografía, incentivos económicos y que ha logrado acuerdo sin necesidad de depender de una autoridad central. La tecnología blockchain crea así la confianza necesaria para poder cerrar relaciones económicas entre individuos, sin que sea necesario que se conozcan previamente ni confíen el uno en el otro.

Es una de las claves de su éxito, que la gente que se ha integrado en él demuestre que confía en la tecnología y que la transferencia se puede realizar. ¿Quién lo garantiza? La comunidad que comprueba cada transacción, los llamados 'mineros' (programas de ordenador que funcionan de manera automática) que garantizan la cadena de bloques y que deben acordar cualquier cambio.

Otra cosa es la opacidad y la necesidad social de saber quién hay detrás.  Alastria, asociación sin ánimo de lucro que aspira a proveer a España de la 'infraestructura blockchain' y que cuenta como asociados a grandes empresas y bancos del país, entre ellos gran parte del Ibex 35, ha iniciado la 'batalla' para intentar resolver el problema de la identidad en esta plataforma para registrar, contar y comerciar en internet. Uno de sus objetivos es resolver el problema de la identidad en relación con los derechos registrados en la red. Es obvio que si a esa clave se le asignara un certificado digital se sabría quién está detrás, evitando la opacidad o las malas prácticas. Y facilitaría también la gobernanza del mismo.

¿Quién podría dar ese certificado? El profesor de Finanzas en ICADE Business School, Luis Garvía, dice que la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre podría ser la encargada de asignarlo ya que es la que emite los certificados digitales en la actualidad, aunque es consciente de que el debate entre abogados, economistas y juristas va para largo. Sí considera, no obstante, que resolver el problema de la identidad ayudaría a los consumidores y al gran público, hoy indefensa desde el punto de vista comercial.  

El internet del valor

No solo eso. El blockchain va a provocar una disrupción en el statu quo de la información, su conocimiento y su almacenaje donde Google, Facebook y Youtube van a tener mucho que decir... y puede que perder. Al igual que los bancos y las empresas empiezan a reaccionar y adaptarse al nuevo mundo low cost, descentralizado y con economía más de comunidad rosquilla, estos gigantes también lo van a tener que hacer. O comprando empresas o tecnología. 

Porque la información, los datos y la mayor facilidad para intercambiar recursos, productos y propiedades estarán en manos de los usuarios. Y esto tendrá un valor. Como explica Garvía, "cuando uno da a un me gusta, facebook es el que le saca rendimiento y no el usuario, al igual que sucede con las visualizaciones o descargas. Con el blockchain se puede gestionar este valor y las empresas tendrán que renunciar a parte de su actual monopolio. El usuario va a tener más poder".

EL MÉTODO QUE SIRVE PARA CONTAR EN INTERNET

¿Qué es el blockchain?

Blockchain. Un término que no paramos de escuchar, pero que no acabamos de entender. Garvía reconoce que el concepto no es fácil, pero considera que al final se trata de contar en internet, una manera de registrar lo que pasa a la velocidade de internet.  El blockchain no deja de ser un registro distribuido, descentralizado y sincronizado. La información se transmite con confianza sin que pueda ser alterada. 

Hay varios niveles que se pueden registrar. El primero de ellos es la información para evitar el fraude. Gracias al blockchain se obtiene un registro de lo que sucede en la red, es lo que llamamos trazabilidad, que nos permite contar hechos.  También registra derechos digitales asociados con un propietario, es decir, tokens. Todos estos procesos se pueden automatizar naciendo así los 'smart contracts'.

Un cambio económico que se notará

Y si el blockchain va a afectar a los monopolios y cambiar la forma de relacionarnos también va a tener un impacto sustancial en la economía, pues va a ser el motor de lo que ya se conoce en el mundo empresarial como DAO (Organización Autónoma Descentralizada). Hablamos de empresas sin socios que funcionan movidas por sus usuarios.

Antecedentes los encontramos en eMule (que sirve para descargar música y películas), el bitcoin, la comunidad Linux o la Wikipedia (aunque en este caso sí que cuenta con un dueño, pero que es elaborada por los usuarios y se ha convertido en más trascendente que la Enciclopedia Británica por su inmediatez y la gran cantidad de usuarios que trabajan en ella). Sectores como el de la energía, "Tesla no es una empresa de coches eléctricos sino una compañía energética cuya idea final es gestionar el transporte de la misma", destaca Garvía, "las redes comerciales, la hostelería, la recogida de basura, la logística... Todo será más low cost porque se acabará con los intermediarios y tendrá lo que será clave en el mundo de hoy: instantaneidad y comunidad. Sí, es la revolución dentro de internet.

A comillas

El blockchain llega a la universidad

La Universidad Pontificia Comillas ya tiene en marcha el primer nodo blockchain universitario que facilitará la relación de universidades entre sí y entre alumnos y centros universitarios. Como primera aplicación ya se ha puesto en marcha en Comillas un sistema de notarización en la blockchain de cualquier tipo de documento o comunicación que se pueda dar en el ámbito de la universidad. El blockchain llega a las aulas.

Según explica en la propia web de la universidad Javier Ibáñez, Research Head de Alastria, director del Laboratorio Blockchain de la Universidad Pontificia Comillas y director del Observatorio Fintech Comillas-Everis, “este nodo permitirá que las universidades y alumnos intercambien información de manera eficiente”. Además, “las posibilidades que se abren pueden ser infinitas: investigación conjunta distribuida, experimentación tecnológica descentralizada, conexión con las empresas", destaca Ibáñez.

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