El Consulado de España en Shanghái se muda al emblemático rascacielos Jin Mao

  • El Consulado General de España en Shanghái, que desde su apertura en 1999 estaba en uno de los edificios históricos más icónicos de la capital económica china, en el paseo fluvial conocido como el "Bund", ha trasladado sus oficinas a la torre Jin Mao, uno de sus rascacielos más emblemáticos.

José Álvarez Díaz

Shanghái (China), 3 abr.- El Consulado General de España en Shanghái, que desde su apertura en 1999 estaba en uno de los edificios históricos más icónicos de la capital económica china, en el paseo fluvial conocido como el "Bund", ha trasladado sus oficinas a la torre Jin Mao, uno de sus rascacielos más emblemáticos.

Hasta ahora el consulado español estaba en la tercera planta de una de las señas de identidad del Shanghái colonial, uno de los edificios más reconocibles de la ciudad: la antigua sede de la Corporación Bancaria de Hong Kong y Shanghái (HSBC), construida en 1923, con su famosa bóveda rematada ahora por una estrella roja.

Esta antigua ubicación, a orillas del río Huangpu, tenía un gran valor simbólico, ya que estaba en el lugar más famoso de la ciudad, en el paseo fluvial del "Bund" y junto al reloj más grande de Asia, cuyo famoso carillón da las horas desde hace décadas tocando con campanas la canción maoísta "Dongfang hong" ("El oriente es rojo").

En los pasillos de aquel edificio, España compartía oficinas con otros consulados, como Holanda o Noruega, "pero esos locales los hemos tenido que abandonar, porque el banco propietario los reclamaba", explicó a Efe el cónsul general de España en la metrópoli china, Gonzalo Ortiz.

En China es especialmente importante para la imagen de un país la ubicación de sus instalaciones, por lo que el consulado español en el centro neurálgico de la economía del gigante asiático se ha convertido en uno de los primeros en instalarse al otro lado del río, en el corazón de su famosa zona financiera de Lujiazui.

El consulado está funcionando así, desde el pasado 19 de marzo, en el primero de los grandes rascacielos del lugar más emblemático de la China del siglo XXI, la torre Jin Mao, de 88 pisos y 420 metros de alto, una torre metálica de cristal, inspirada en el bambú, que corona la zona económica especial de Pudong desde 1999.

Se trata también del noveno edificio más alto del mundo y el tercero de China, aunque en el corazón de los shanghaineses es sobre todo el primero de los gigantes de su colección de cientos de rascacielos, una de las más espectaculares y futuristas del planeta, donde tienen ya sus sedes para toda Asia más de 350 multinacionales.

Justo al lado de la Jin Mao se alza desde 2008 el Centro Financiero Mundial de Shanghái (101 pisos, 492 metros), el edificio más alto del país, así como también las obras, con más de 50 pisos construidos, de la futura Torre Centro de Shanghái (128 pisos, 632 metros), que se llevará el récord a partir de 2014.

Estar en un lugar así "le va a dar mucha visibilidad al Consulado General de España en Shanghái, y creo que va a ser un instrumento muy bueno para potenciar las relaciones", explicó Ortiz.

"El objetivo es dar una imagen de calidad de España, una imagen de país serio, de un país con el que se pueden hacer negocios, y un país que en este momento también está muy interesado en atraer inversión extranjera e inversión china en España", destacó el cónsul.

Además, en los próximos días el consulado agilizará su gestión con la apertura de un "centro de externalización" para los visados de corta duración, una empresa que se encargará de recoger las solicitudes con todos los documentos necesarios para pedir visados de ese tipo, que una vez reunidas serán tramitadas por el consulado.

Para los visados de larga duración (residencia, trabajo, estudios o unificación familiar) el personal del consulado se seguirá encargando personalmente de todas las partes del proceso de solicitud.

La ciudad china cuenta con más de 2.200 españoles registrados como residentes, aunque se estima que la cifra real debe de rondar los 4.000, y con más de una veintena de fábricas españolas en el delta del Yangtsé, el mayor polo económico del país, alrededor de Shanghái, así como muchos más negocios españoles con presencia allí.

"Creo que la empresa española está muy presente en China, pero debemos estarlo más, y el consulado, que es un consulado amistoso con los negocios, debe ser un instrumento de mayor presencia española en China", concluyó Ortiz. EFE

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