El Gobierno negocia contrarreloj para evitar que el gas de toda España suba un 30%

  • La guerra entre Sonatrach y Gas Natural podría disparar el precio de la calefacción en toda España. La subida de precios que quiere aplicar el grupo argelino podría terminar salpicando al 60% del país. El Gobierno ya estudia medidas legales.
Ruth Ugalde

La guerra entre Gas Natural y la argelina Sonatrach es un asunto de Estado. Al menos, eso opinan en el Ministerio de Industria, donde tienen como una de sus prioridades reconducir la situación en que se encuentra la compañía catalana desde hace un mes.

Entonces, el laudo de un Tribunal francés dio la razón a Sonatrach en la disputa que desde hace años mantiene con la española para subirle un 30% el precio al que le vende el gas.

Esta decisión, que el grupo presidido por Salvador Gabarró prevé recurrir, pone en jaque no sólo los resultados de Gas Natural (podrían verse mermados en 450 millones de euros), sino que también podría salpicar a Iberdrola y, por supuesto, al bolsillo de los españoles.

Esta cadena de negativos impactos es consecuencia del futuro gasoducto Medgaz, que Argelia asegura estar ultimando para ponerlo en operación en breve, y que dispararía la cuota de mercado de Sonatrach en España desde el 30% hasta el 55%.

Iberdrola posee el 20% de esta infraestructura, que le permitirá abastecerse con gas del país africano. El problema es que, si Sonatrach termina saliéndose con la suya y sube un 30% el precio a Gas Natural, se habrá sentado un precedente que obligará al resto de distribuidoras a adquirir esta materia primera al mismo precio. En caso contrario, la compañía catalana podría llevar a Sonatrach ante los tribunales y forzar por ley que se aplicara esta subida a todos los clientes.

Consciente del peligro, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, volvió a viajar la semana pasada a Argelia para intentar reconducir la situación. Pero, además de la habitual diplomacia, el político prevé utilizar también las armas legales a su alcance para limitar el poder de Sonatrach si ésta mantiene las exigencias actuales.

La primera, una modificación legal que impedirá a todo extranjero controlar más del 30% del mercado gasista español. De este modo, echará por tierra toda la inversión en Medgaz, que permitiría a la argelina llegar al 56%, y encorsetará el crecimiento de la empresa norteafricana, ya que España es su segundo cliente.

De hecho, el nuevo ministro de Industria argelino, Youcef Yousfi, se ha sentado ya a tratar con su homólogo español este problema, quizás consciente de que el Ejecutivo puede llegar a cortar el negocio de Sonatrach en España antes que dejar que la factura de la calefacción se dispare.

El impacto que podría tener en todo el mercado el incremento de precios del 30% son 2.500 millones, que las compañías pasarían a los clientes, aunque oficialmente ninguna quiera reconocerlo. Y esta subida, si nadie lo evita, podría llegar la próxima primavera.

Mostrar comentarios