Buscando el equilibrio financiero del sistema de pensiones

El Pacto de Toledo baraja subir la cuota de autónomos para obtener 600 millones

La Comisión pide a Empleo una estimación del efecto de un alza de 1,5 puntos en la cotización de autónomos: la cuota mínima subiría de 275 a 290 euros

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, y presidente de ATA, Lorenzo Amor.
La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, y el presidente de ATA, Lorenzo Amor.

La Comisión Parlamentaria para la Reforma del Pacto de Toledo baraja la posibilidad de recomendar una subida de 1,5 puntos en el tipo de cotización que pagan los autónomos como vía para mejorar la contributividad de un grupo de regímenes, el de los trabajadores por cuenta propia, que según las propias estimaciones deslizadas desde el Ministerio de Empleo genera un desequilibrio anual de 7.000 millones de euros a las cuentas de la Seguridad Social.

Fue la propia ministra Fátima Báñez la que en su comparecencia ante la comisión parlamentaria de finales de 2016 señaló la necesidad de avanzar en el reequilibrio financiero interno de los regímenes de trabajadores por cuenta propia, que presentan un desequilibrio histórico entre los ingresos que proporcionan y los gastos que generan. Según un informe elaborado hace ahora un año por el Servicio de Estudios de UGT, el Sistema Especial de Trabajadores Agrarios por Cuenta Propia generó en 2016 un déficit superior a los 3.000 millones de euros a la Seguridad Social, el del Régimen Especial de Trabajadores del Mar, fue de 1.357 millones de euros; el del Régimen Especial de Minería, fue de 1.272 millones de euros; mientras que el del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, superó también los 1.300 millones de euros.

Al calor del diagnóstico de la ministra y de las cifras anteriormente mencionadas, los parlamentarios del Pacto de Toledo solicitaron hace ya unos meses al Ministerio de Empleo un informe prospectivo sobre el impacto sobre las cuentas de la Seguridad Social, y lógicamente sobre las obligaciones sociales de los trabajadores autónomos, que tendría un incremento de 1,5 puntos en el tipo de cotización de los trabajadores por cuenta propia. El documento, al que ha tenido acceso lainformacion.com, detalla que elevar el tipo actual por contigencias comunes, del 29,8%,  hasta el 31,3% en el que quedaría tras aplicar la subida planteada generaría unos ingresos extra para la Seguridad Social de 601,31 millones de euros.

¿Qué supondría para los autónomos? Salvo para los beneficiarios de alguna de las tarifas planas de 50 euros implantadas en los últimos años, la subida del tipo de cotización supondría elevar la cuota mínima mensual de autónomos desde los 275 euros actuales al entorno de los 290 euros. El sobrecoste sería de 14 euros mensuales y de cerca de 170 euros al año. Ello sin perjuicio de que terminara prosperando alguna de las iniciativas que se están negociando en el Parlamento para ajustar la cuota de autónomos a los ingresos para aquellos cuyas percepciones mensuales se sitúan en el entorno del Salario Mínimo u otros ajustes en la base mínima o máxima de cotización del régimen.

El informe no se limita a calcular el impacto de una subida de las cotizaciones a los autónomos sino que también estima cuántos ingresos se generarían con una subida generalizada de 1,5 puntos en el tipo de cotización  por contingencias comunes, tanto para los autónomos como para el Régimen General. El Ministerio de Empleo estima ese impacto en 3.572 millones euros extra, aunque también advierte en su informe que los precedentes señalan que una subida de las cotizaciones sociales supone un incremento de los costes laborales y suele tener efectos perniciosos, por lo que la desaconseja. Las fuentes de la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo consultadas señalan como bastante improbable que la comisión termine recomendando una subida de las cotizaciones sociales de las empresas.

Los autónomos como un caso singular

El caso de los autónomos es singular dentro del sistema español de Seguridad Social. Los trabajadores por cuenta propia tienen una base mínima de cotización a la que tienen que atender inexorablemente y con independencia de sus ingresos - una de las cuestiones, por cierto, que las organización de autónomos están negociando cambiar -, pero a partir de ahí no tienen ninguna obligación de cotizar más a medida que se elevan sus ingresos. Pueden continuar pagando la cuota social mínima aún con unos ingresos elevados, aunque ello tenga un impacto sobre su pensión futura, porque su encuadra en una u otra base de cotización es voluntaria, no como ocurre en el Régimen General.

El asunto ha generado ciertas distorsiones. Un informe del Ministerio de Empleo sobre el asunto reveló que nueve de cada diez autónomos cotizan por la base mínima, pese a que según las propias organizaciones del colectivo el 75% de los 3,2 millones de trabajadores por cuenta propia que hay en España se sitúan por encima del umbral de la base mínima. ¿El resultado? Pues que la pensión de los trabajadores autónomos acaba siendo, de media, un 37% inferior a la de los trabajadores por cuenta ajena, lo que hace que su vida laboral se prolongue muchas veces bastante más allá de la edad legal de jubilación.

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