Domingo, 21.10.2018 - 06:33 h
Exigen una regulación de futuro

El sector del Fintech pide a Escolano acelerar reformas para no perder el tren

El negocio que va a cambiar el mundo financiero y puede aportar oxígeno a las pymes y la competitividad mira al ministro de Economía.

Bankia contrata a siete empresas que habían participado en su incubadora 'fintech
Bankia ya ha contratado a siete empresas que habían participado en su incubadora 'fintech / EUROPA PRESS

Las empresas fintech ya suman 300 en España, esperan crear 4.500 puestos de trabajo en un año y están dentro del top ten mundial. Pero adolecen de apoyo inversor, una regulación acorde con los nuevos tiempos que aporte flexibilidad en las licencias y seguridad jurídica. El nuevo ministro de economía, Román Escolano, en una de sus primeras comparecencias ya habló de dar un paso adelante con el Sandbox regulatorio para las fintech. Hablamos de un negocio que va a cambiar el mundo financiero, que puede aportar oxígeno a las pymes, que animará a reducir las comisiones bancarias que no aporten valor y aumentará la competitividad de nuestras empresas. Pero para eso el Gobierno debe actuar. "Viene del sector de la banca y ha dicho que lo hará, hay que acelerar las reformas para no perder el tren", confiesan desde la AEFI (Asociación Española de FinTech e InsurTech)

Desde esta asociación destacan que "España está en el punto de mira desde que el Brexit abrió una gran oportunidad para situarla como el hub de las Fintech ya que se valora mucho la conexión de nuestro país en el marco de Iberoamérica". Precisamente el próximo mes se celebra una reunión única en el mundo para promover lazos en la región desde la Alianza Fintech Iberoamérica. El 22 y 23 de mayo tendrá lugar en Madrid, de hecho, la II Cumbre Alianza FinTech IberoAmérica agrupando a 12 asociaciones y a más de 20 países. Hasta Europa ya ha puesto encima de la mesa un plan maestro para potenciar el sector, según desveló Expansión.

Jesús Pérez Sánchez, director de Estrategia de Finnovating.com, considera que estamos ante un sector que puede "aportar en el futuro cifras relevantes a la economía española", pero evita la autocomplacencia porque "carecemos de unicornios al igual que nos pasa con las pymes, ya que falta tamaño, estrategia de país y financiación (mientras que el 32,5% de start up del mundo del fintech ha levantado un millón de euros en rondas de financiación, el 12,5% no ha recibido ninguna)". Considera imprescindible, el experto, que el Gobierno sea proactivo porque "hablamos de algo vital para la competitividad del sector financiero. Cierto que Santander y BBVA innovan en cualquier lugar del mundo, pero ¿el resto? La pérdida de competitividad también afecta a las empresas, solo hay que ver la revolución en el cambio de divisas", explica.

Necesidad del Sandbox

El establecimiento de un Sandbox ya existente desde hace años en Reino Unido, Singapur, Australia, Hong Kong, Corea del Sur, Holanda y Suiza donde se puedan testar productos, servicios y hasta modelos de negocio basados en las últimas tecnologías en un pequeño mercado acotado, con usuarios reales, es uno de los anhelos del sector donde aún falta inversión y la reducción de cargas administrativas para poder competir con Francia y Reino Unido, misión que no es imposible porque ya ocupamos el sexto puesto mundial en cuanto a uso de banca digital.

Con el Sandbox se facilitaría la entrada al mercado de nuevas compañías, todo ello en beneficio de una mayor competencia y del cliente final. No solo eso, el Sandbox permitiría que algunas de las empresas fintech e insurtech disfrutaran de un periodo de pruebas para que puedan ir alcanzando los requisitos de obtención de una licencia ordinaria – tales como exigencias de capital, solvencia, gobierno corporativo y burocráticos – gradual y progresivamente.

Como destaca la AEFI (Asociación Española de FinTech e InsurTech) como primer paso, sería necesario la exención a las entidades que vayan a beneficiarse de una licencia Sandbox del cumplimiento de la normativa actual sobre sector bancario, asegurador y mercado de valores que pudiera afectarles. En su opinión, el Banco de España podría regular las fintech relacionadas con actividades bancarias, la DGS las actividades de seguros y reaseguros; la CNMV las actividades de inversión y asesoramiento financiero, o bien una única autoridad podría encargarse de todo, a saber, de la fase de solicitud, de evaluación, experimentación y de su fase post-experimental o su salida.

¿Cuál es el día a día de las Fintech hoy? No creen los expertos consultados que el fintech se pueda convertir en un rival de los bancos. Carecen del pulmón financiero necesario, aunque sus plataformas pueden ser vitales para la adaptación de los bancos. "El blockchain lo va a cambiar todo. La banca con sus estructuras internas puede apostar por marcas blancas o colaboraciones con empresas que solo 'vendan' sus productos", señalan.

De hecho, el 75% del sector reconoce que colabora con las empresas tradicionales. El 45% de las entidades financieras confiesa tener ya algún tipo de acuerdo con compañías fintech y un 82% asegura que van a aumentar el número de alianzas en los próximos tres a cinco años. El objetivo principal, evitar perder parte del negocio en favor de los nuevos entrantes que pueden estar poniendo en riesgo hasta el 24% de sus ingresos, según un informe elaborado por PwC y del que se hace eco el Observatorio de Innovación y tendencias fintech 2018. Un dato que los analistas consideran en exceso optimista aunque la agilidad, cercanía al cliente, eficiencia y nuevos modelos de negocio son los puntos fuertes de estas start up, que pueden facilitar la financiación de las empresas y ofrecer productos a medida. Y ahí está su valor de futuro en una España con un tejido industrial basado en pymes.

Pese a estos datos, ocho de cada diez empresas de fintech ve a los bancos como colaboradores imprescindibles aunque son más críticos con la labor de los reguladores. El 67,5% cree que su trabajo es mejorable. Solo un 27,5% considera que su trabajo es bueno. 

Las entidades financieras consideran que las áreas en las que las fintech les pueden hacer más daño son: las de medios de pago (84%), transferencias de fondos (68%), financiación personal (60%) y créditos personales (56%). Pero parece que la colaboración es inevitable. La banca comercial es la que más intensamente está cerrando acuerdos con compañías Fintech.  El 63% de los directivos de la banca ven en la vinculación con estos nuevos competidores una gran oportunidad para expandir su cartera de productos y servicios. La banca retail espera que sus inversiones en el ámbito fintech tengan un ROI –en inglés, return on investment- del 20%. Las entidades estiman que los créditos personales (64%) y la financiación a particulares (50%) son las actividades más amenazadas por el finech.

¿Cuál es la radiografía del sector en España? El 20% se dedica al mundo de la inversión, un 15% apuesta por el crowdlending y un 13% por ser Neobanks. KPMG señala que los negocios que más facturan son préstamos (21%), sector de pagos (19%), y de inversión (16%).  Es en Madrid donde se han instalado el 60% de las fintech en España, mientras que el 12% se encuentran en Barcelona, un 8,5% en Valencia. Pero aún queda mucho por hacer.

PARA LAS PYMES 

Medio millón de euros de financiación de media

Las pymes españolas solicitan de media más de medio millón de euros de financiación a través de las plataformas de financiación colectiva o "crowlending", según los cálculos de la compañía Lendix. Según un informe elaborado por esta "fintech", la media de los préstamos solicitados por las empresas a través de las plataformas de financiación colectiva es concretamente de 541.552 euros, un importe superior a Francia o Italia, donde las compañías demandan unos 415.939, y 482.517 euros, respectivamente. El informe también asegura que las compañías españolas disponen de media 45 meses para la devolución de estos préstamos, mientras que en Francia y en Italia se sitúan en 50 y 38 meses.

Los proyectos empresariales que se financian a través de esta plataforma son de "riesgo moderado", las pymes españolas, francesas e italianas que han recurrido al "crowlending" lo han hecho para sacar adelante adquisiciones de sociedades, procesos de internacionalización o campañas de mercadotecnia, entre otros.

Por regiones, el documento destaca que las compañías valencianas fueron las que más préstamos solicitaron a través de esta modalidad, con una media de 1,1 millones de euros, por encima de Cataluña, con 780.000 euros, y Navarra, con 625.000 euros. Las empresas baleares solicitaron una media de 550.000 euros, y las madrileñas, de 480.000 euros.

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