Balance de los meses de julio y agosto

El verano laboral en España: contratos de una semana, para jóvenes y en servicios

Las pequeñas y medianas empresas superan a las grandes firmas a la hora de hacerse con trabajadores indefinidos en la temporada estival.

La última EPA identifica unos 600.000 'ni-nis' en España, jóvenes parados que tampoco se están formando.
Los jóvenes siguen acumulando la mayoría de contratos efímeros durante el verano. / L:I.

El verano no es el mejor momento del año en el mercado laboral español si lo que se pretende es un buen empleo. La temporalidad se dispara, las ofertas se limitan a sectores estacionales y entran las contrataciones exprés para unos pocos días. En este entorno, los menores de 30 años son los que tuvieron que estampar su firma más veces en un contrato (cuatro de cada diez nuevos contratos lo rubricaron jóvenes). Pero no porque hubiera más oportunidades de un puesto fijo. Entre los meses de julio y agosto se rubricaron 794.361 contratos de menos de una semana de duración en el sector servicios, una cifra que supone el 21% del total de contrataciones, es decir, uno de cada cinco contratos suscritos.

Los datos consultados por Efe muestran que de los 3.689.150 contratos firmados en los meses de julio y agosto, un 90,7% fueron de carácter temporal (3.345.078), y sólo el 9,3% (344.072) fueron indefinidos. La mayor parte fueron generados en el sector servicios, donde se rubricaron 2.728.153 (2.459.491 temporales y 268.662 indefinidos), es decir, tres de cada cuatro contrataciones. El sector servicios también acaparó los 1.163.534 contratos de menos de un mes que se firmaron entre julio y agosto, cifra que representa el 31,5% de los registrados durante el verano, de acuerdo a los últimos datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Le sigue, de lejos, el sector industrial con 390.902, de los que 369.774 fueron temporales y los 21.128 restantes, indefinidos. La agricultura generó 366.816 contratos: 351.540, temporales y 15.276 indefinidos, mientras la construcción realizó 203.279 contrataciones, de las que 190.556 eran eventuales y 12.723, fijas.

Del análisis de los datos, además de la ya habitual elevada temporalidad, destaca la mejora de los datos de contrataciones indefinidas, pese a que sólo representan uno de cada diez de las firmadas. Así, en julio este número ascendió a los 190.151, lo que supone un 25,1% más en comparación interanual, mientras en agosto se registraron 153.921 contratos indefinidos, un 33,4% más que en el mismo mes del año anterior, marcando el mejor dato en ese mes de la serie histórica.

En estos dos meses de verano, las pymes firmaron el 58,4% del total de los contratos, de los que el más del 10% eran indefinidos, mientras que en el otro extremo, las empresas con más de mil empleados suscribieron 209.370 contratos -un 5,6 % del total- de los que el 8,1% eran indefinidos.

En función del nivel educativo, el 19% de los contratos firmados por titulados en segundo o tercer ciclo universitario -es decir, licenciados, graduados con máster o doctores- durante julio y agosto fueron de carácter indefinido, porcentaje que triplica al de los empleados sin estudios, que solo registraron un 6% de estos. Sin embargo, la mayor parte de las contrataciones se concentraron en empleados que habían superado la educación general (1.820.934 contratos), seguidos por los 980.898 que solo habían cursado estudios primarios.

Por edad, los menores de 30 años suscribieron el 38,9% de los contratos; los trabajadores entre 30 y 44 años, el 37,3%; y los mayores de 45 años el 23,8%, siendo los que tienen entre 30 y 44 los que más contratos indefinidos concentraron. Los mayores de 59 años solo aglutinaron el 2% de los contratos en los dos meses de verano.

Otra característica de la contratación en julio y agosto es el alto índice de jornadas parciales, con 1.306.854 contratos -el 35,4% del total-, aunque los de jornada completa son los más numerosos, ya que registraron 2.342.262 contratos, el 63,5%. Los sindicatos ya advirtieron de que, a pesar de los buenos datos económicos y laborales, se deben formular las políticas de empleo para atajar la temporalidad, la precariedad y mejorar la empleabilidad de los trabajadores. De hecho, UGT ha propuesto que cambie el modelo productivo y se apueste por la industria, en tanto que CCOO ha avisado de que se firman muchos contratos de muy corta duración que apenas se traducen en empleo. 

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