Martes, 21.11.2017 - 23:01 h

Un autodidacta de 67 años crea aparatos electrónicos con materiales reciclados

Málaga.- Una radio de Galena y diodo de germanio y un reloj de sol elaborado con un disco son algunos de los aparatos que ha construido con materiales reciclados el malagueño Manolo Rodríguez Llanera que, a sus 67 años y con estudios de primaria, ha aprendido electrónica y tecnología de forma autodidacta.

Un autodidacta de 67 años crea aparatos electrónicos con materiales reciclados
Un autodidacta de 67 años crea aparatos electrónicos con materiales reciclados

Málaga.- Una radio de Galena y diodo de germanio y un reloj de sol elaborado con un disco son algunos de los aparatos que ha construido con materiales reciclados el malagueño Manolo Rodríguez Llanera que, a sus 67 años y con estudios de primaria, ha aprendido electrónica y tecnología de forma autodidacta.

"A los 33 años no sabía ni poner una bombilla" ha confesado Manolo Rodríguez en una entrevista a Efe, en la que ha explicado que en ese momento decidió comprarse libros de electricidad y electrónica y comenzó a hacer "en una tabla cuadros eléctricos y conmutadas", hasta llegar a construir más de una treintena de artilugios.

Entre los aparatos y materiales utilizados más curiosos destaca un "plóter" construido a partir de los carros de las impresoras y los rodamientos de las cabezas de los vídeos, un generador en miniatura fabricado con el motor de un vídeo y parte de un disco duro y un reloj de sol para el que utilizó como elemento principal un "disco gastado".

"Todo lo que construyo son cosas ya inventadas, salvo una trituradora de vísceras de animales que he construido para la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga. Si me gusta algo, me informo de cómo se hace, cojo los materiales que me hacen falta, eso si, que sean reciclados, y comienzo a trabajar en el proyecto", ha señalado a Efe el autodidacta malagueño.

Su taller está instalado en una pequeña habitación de su casa en las que las herramientas, piezas antiguas, estanterías, libros y sus preciadas obras lo convierten en uno de los rincones donde Rodríguez pasa más tiempo.

Este malagueño considera a Internet "como una vía de comunicación y de conocimiento" por lo que se ha hecho un blog, "Las cosas de Llanera", en el que exhibe todos sus trabajos y en el que acepta comentarios tanto "para mejorar sus obras" como para que las personas que lo deseen le aporte nuevas ideas en las que trabajar.

El no haber ido a la universidad ha sido una de las cosas "que más pena" le ha dado en la vida, por ello su lema es "comprar libros, aprender y practicar, porque de la práctica surgen los grandes maestros", ha confesado.

Además de su afición a la construcción de aparatos tecnológicos, este malagueño dedica su tiempo libre a la pintura, a la informática, a hablar con sus familiares y amigos a través de Internet, a clases de bailes de salón, de malagueñas, y un sinfín de actividades que le mantienen ocupado casi las veinticuatro horas del día.

Muchas de estas actividades las desarrolla en el hogar del jubilado, donde, además de bailar, ha aprendido a manejar el ordenador y ha cumplido uno de sus sueños "impartir clases de informática a unos niños de un hospital".

Ahora su próximo objetivo es que lo acepten como voluntario para impartir clases de informática en las prisiones, ya que es "una forma de reinserción social".

Manolo Rodríguez Llanera ha asegurado a Efe que "las ganas de aprender y de superarse" y el eliminar las barreras de la edad, "porque nunca es tarde", son algunos de los objetivos de su vida.

Málaga.- Una radio de Galena y diodo de germanio y un reloj de sol elaborado con un disco son algunos de los aparatos que ha construido con materiales reciclados el malagueño Manolo Rodríguez Llanera que, a sus 67 años y con estudios de primaria, ha aprendido electrónica y tecnología de forma autodidacta.

"A los 33 años no sabía ni poner una bombilla" ha confesado Manolo Rodríguez en una entrevista a Efe, en la que ha explicado que en ese momento decidió comprarse libros de electricidad y electrónica y comenzó a hacer "en una tabla cuadros eléctricos y conmutadas", hasta llegar a construir más de una treintena de artilugios.

Entre los aparatos y materiales utilizados más curiosos destaca un "plóter" construido a partir de los carros de las impresoras y los rodamientos de las cabezas de los vídeos, un generador en miniatura fabricado con el motor de un vídeo y parte de un disco duro y un reloj de sol para el que utilizó como elemento principal un "disco gastado".

"Todo lo que construyo son cosas ya inventadas, salvo una trituradora de vísceras de animales que he construido para la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga. Si me gusta algo, me informo de cómo se hace, cojo los materiales que me hacen falta, eso si, que sean reciclados, y comienzo a trabajar en el proyecto", ha señalado a Efe el autodidacta malagueño.

Su taller está instalado en una pequeña habitación de su casa en las que las herramientas, piezas antiguas, estanterías, libros y sus preciadas obras lo convierten en uno de los rincones donde Rodríguez pasa más tiempo.

Este malagueño considera a Internet "como una vía de comunicación y de conocimiento" por lo que se ha hecho un blog, "Las cosas de Llanera", en el que exhibe todos sus trabajos y en el que acepta comentarios tanto "para mejorar sus obras" como para que las personas que lo deseen le aporte nuevas ideas en las que trabajar.

El no haber ido a la universidad ha sido una de las cosas "que más pena" le ha dado en la vida, por ello su lema es "comprar libros, aprender y practicar, porque de la práctica surgen los grandes maestros", ha confesado.

Además de su afición a la construcción de aparatos tecnológicos, este malagueño dedica su tiempo libre a la pintura, a la informática, a hablar con sus familiares y amigos a través de Internet, a clases de bailes de salón, de malagueñas, y un sinfín de actividades que le mantienen ocupado casi las veinticuatro horas del día.

Muchas de estas actividades las desarrolla en el hogar del jubilado, donde, además de bailar, ha aprendido a manejar el ordenador y ha cumplido uno de sus sueños "impartir clases de informática a unos niños de un hospital".

Ahora su próximo objetivo es que lo acepten como voluntario para impartir clases de informática en las prisiones, ya que es "una forma de reinserción social".

Manolo Rodríguez Llanera ha asegurado a Efe que "las ganas de aprender y de superarse" y el eliminar las barreras de la edad, "porque nunca es tarde", son algunos de los objetivos de su vida.

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