Reto demográfico

El envejecimiento de las plantillas reduce el número de las horas trabajadas al año

El Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo de Fedea recoge que existe una relación positiva entre la edad de los trabajadores y el número de personas que se ausentan del trabajo por enfermedad, accidente o incapacidad

Trabajador
El envejecimiento de las plantillas reduce el número de las horas trabajadas al año. 
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La caída de la natalidad registrada en las décadas de los 80 y los 90 del siglo pasado ha comenzado a notarse en el mercado de trabajo. La generación más abundante, la del 'babyboom' va a comenzar a acceder a la jubilación y por el momento, el relevo generacional dista de ser una realidad en la mayoría de plantillas del ámbito público y privado. En cambio, el envejecimiento progresivo de la mano de obra sí lo es, en 2022 había 133 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16, lo que se traslada al plano laboral. El Observatorio trimestral del Mercado de Trabajo del cuarto trimestre del 2022 elaborado por Fedea señaló que la mayoría de las comunidades autónomas que cuentan con una mayor proporción de ocupados de avanzada edad, no consiguieron emplear a suficientes jóvenes para compensar las jubilaciones. 

El estudio elaborado por el think tank asociado a la CEOE, también señaló el envejecimiento de las plantillas como una de las causas que contribuye a reducir el número de horas trabajadas a la semana. El grupo de expertos de Fedea encontró una relación positiva entre la edad de los trabajadores de una compañía y el porcentaje de ellos que no había trabajado en algún momento de la semana por enfermedad, accidente o incapacidad temporal. Existe una diferencia de casi cuatro puntos porcentuales entre la proporción de empleados de 45 a 49 años que se ausentan por estos motivos y los que tienen entre 60 y 64 años. Si bien, las ausencias se han elevado de forma casi lineal en todos los grupos de edad a partir de 2019 como consecuencia de la pandemia, con la excepción de la franja 50-54, cuyo porcentaje descendió en 2021. 

Según la Encuesta de Población Activa (EPA) elaborada por el INE, en 2022 la media de horas trabajadas a la semana por cada empleado fue de 36,4, lo que supone cuatro décimas menos que el registro previo a la pandemia. La media del año pasado igualó a la anotada en 2020, pese al importante número de bajas registradas por enfermedad durante ese año y la aplicación de los ERTE, que redujeron la jornada de millones de trabajadores. Sin embargo, en términos efectivos, el número de horas trabajadas por los españoles habría descendido hasta las 31,8 horas reales en 2019 y la jornada laboral del trabajador medio a tiempo completo se habría situado en las 34,3 horas en ese año. 

Con independencia del dato que sea tomado como referencia, se aprecia una progresiva reducción de la jornada laboral media de los trabajadores desde los años 80. Tradicionalmente, se ha apuntado a la incorporación de la mujer al mercado de trabajo como uno de los factores que más ha impulsado esta media a la baja, dado que ellas concentran la mayoría de los contratos a tiempo parcial (más de un 70%), gran parte de ellos no deseados. Además, en los últimos años, organismos como el Banco de España también han recalcado la flexibilidad que se introduce progresivamente en muchos puestos de trabajo como parte de la explicación. 

En 2022 se registró un incremento en la productividad por hora trabajada, sin embargo, ese organismo concluyó que este aumento no compensaba la pérdida del tiempo dedicado al trabajo, que se traduce en un menor crecimiento económico. La nueva perspectiva aportada por Fedea, contribuye a completar el mapa de elementos que han llevado a una progresiva reducción de las horas trabajadas por cada ocupado. Sin embargo, no lleva a disipar el debate generado en los últimos meses por diferentes economistas y los partidos que ocupan la bancada de la oposición en el Congreso de los Diputados, que frente al discurso triunfalista de los miembros del Ejecutivo, ponen de relieve la caída del número de horas trabajadas. 

Esta cifra cayó a las 630.000 por semana en el cuarto trimestre de 2022, frente a las 658.612 horas alcanzadas en el segundo trimestre de ese mismo año. Este resultado es el que ha llevado a muchos analistas a señalar que el aumento de la población ocupada y el consecuente descenso de los parados podría haber dejado de ser tan buen síntoma como acostumbraba, ya que el número de fijos discontinuos inactivos están restando horas de trabajo efectivas en proporción a la ocupación que cuenta con una relación laboral. A pesar de que el número de contratos temporales se haya reducido desde la implantación de la reforma laboral. 

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