Más eficaz que la rebaja del IVA

La receta de los economistas contra el alza de los alimentos son las ayudas directas

El Banco de España, Fedea y Esade, así como expertos consultados por este medio, coinciden en una receta para domar la escalada de la cesta de la compra: las transferencias o ayudas directas a los hogares más vulnerables. 

La subida de los alimentos persiste: los economistas prefieren las ayudas directas
La subida de los alimentos persiste: los economistas prefieren las ayudas directas
Europa Press

La escalada de los precios de los alimentos ha forzado al Gobierno a rebuscar en su caja de herramientas: rebaja del IVA a los alimentos considerados básicos (con la polémica exclusión del pescado y la carne), ayudas a familias, subvenciones económicas para agricultores, ganaderos y pescadores por conceptos como los fertilizantes, así como la popular bonificación de 20 céntimos por litro a la gasolina. En los últimos días, organismos tan influyentes como el Banco de España, Fedea y, este viernes, la escuela de negocios Esade han coincidido en la pertinencia de una misma receta: las ayudas directas dirigidas a los hogares más vulnerables, para aplacar los efectos corrosivos de la inflación sobre la renta disponible de los españoles. Todos ellos, junto a expertos como el catedrático de la Universidad San Pablo - CEU Rafael Pampillón y el catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia e investigador de Fedea, José E. Boscá, ven más desventajas en opciones como la de imponer un tope a los precios de determinados productos de la cesta de la compra. Un debate abierto en canal, que gana calor con los últimos datos de inflación.

Si bien el INE informaba este jueves de que el IPC adelantado, correspondiente a  marzo, había caído al 3,3% frente al 6% de febrero, la inflación subyacente (aquella que excluye la energía y los alimentos no elaborados) se cronificaba y apenas retrocedía una décima, situándose en el 7,5%. A la espera de la cifra definitiva, el precio de los alimentos se elevó el mes pasado un 16,6%. Malas noticias para el Gobierno, que cada vez tiene más difícil convencer a sus interlocutores de que su medida estrella, la rebaja del IVA a un amplio grupo de alimentos considerados básicos (pan, harinas panificables, leche, queso, huevos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres, patatas, cereales, aceite de oliva, pasta...), está funcionando. 

"Lo último que se debe hacer es tocar los precios" 

Entonces, ¿qué se puede hacer? "Lo último que se debe tocar en un mercado son los precios", sentencia el economista e investigador de Esade EcPol Ángel Martínez. Este experto es coautor del estudio 'La reducción del IVA en los alimentos básicos: evaluación y recomendaciones' publicado este viernes, en el que junto a los profesores e investigadores Miguel Almunia y  Javier Martínez, concluyen que a pesar de que la traslación de la rebaja del IVA a los precios finales de lo supermercados ha sido superior al 90% la medida ha resultado "costosa e ineficiente". En concreto, según este análisis, cinco de cada diez euros que se dejaron de recaudar (661 millones de euros estimaban desde el Ministerio de Hacienda) terminaron en un 40% en los hogares más pudientes. Es decir, aquellos con un mayor gasto. Porque otra conclusión del estudio es que, a medida que hay mayor renta disponible, el gasto en alimentos crece en el caso de productos como  frutas, verduras, el pan y el queso. 

"Las ayudas directas a los hogares más vulnerables ayudarían mucho", Ángel Martínez (Esade EcPol) 

"Las ayudas directas a los hogares más vulnerables sería muy útiles", sostiene Martínez, quien reconoce que el principal problema de este tipo de transferencias directas está en la denominada "tasa de cobertura"(la población a la que alcanza). Como ejemplos, menciona las antiguas rentas mínimas de las comunidades autónomas, "con menos del 10% de cobertura con las excepciones notables de País Vasco y Navarra", y el Ingreso Mínimo Vital (IMV) "que no ha llegado a superar el 50% de cobertura". Por este motivo, insta a una actitud más proactiva por parte de las administraciones públicas para que este tipo de ayudas lleguen al mayor número de hogares vulnerables. "Hay que fomentar también la presentación de la Declaración de la Renta, ya que Hacienda dispondría de más información", apunta este experto, que se muestra convencido de que las medidas fiscales dirigidas a las rentas más bajas "no son caras". 

Las limitaciones de las rebajas del IVA 

Por su parte, el también investigador de Fedea José E. Boscá  advierte que la rebaja del IVA a un determinado conjunto de alimentos es "solo un escalón, porque los precios tienen vida propia" y hay otras variables en juego (los mercados internacionales de materias primas, por ejemplo). Es decir, luego queda todo en manos de la oferta y la demanda. Boscá reconoce la "resistencia a la baja" de la inflación subyacente, la que excluye elementos tan volátiles como la energía y los alimentos no elaborados, y no duda en hablar de cierta "cronificación" de los precios en el caso de los alimentos.

Al respecto, el catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia  cree que por el lado de la política monetaria "restrictiva" las cosas se están haciendo bien. Sin embargo, advierte que "no hay que desatender la espiral de beneficios, salarios y precios, porque pueden reactivar la bomba de la inflación". En su opinión, hay que continuar con una política de tipos altos y una negociación colectiva "racional". O lo que es lo mismo, apuesta por un 'Pacto de Rentas' que distribuya los esfuerzos entre empresarios y trabajadores. 'Quid pro quo'. 

"El BCE no se puede quedar como el único soldado contra la inflación", Rafael Pampillón (Universidad CEU - San Pablo) 

Para Rafael Pampillón (San Pablo CEU) "el BCE no puede quedar como el único soldado contra la inflación". A su juicio hay que ampliar el foco y hacer mucho más: una política fiscal restrictiva, reduciendo el gasto público y, sobre todo, actuar sobre la oferta. Es decir, crear un entorno más amable para la inversión. "Si la oferta se incrementa, lo hace la inflación", se muestra convencido el catedrático, quien cree que la mejor ayuda a las familias más necesitadas es la creación de empleo. 

¿Qué pasa con el tope a los precios? 

¿Y qué pasa con topar el precio de los alimentos, la recurrente propuesta de cierto sector del Gobierno? Boscá, Martínez y Pampillón están de acuerdo en que no es una opción. El primero pide centrarse en que haya competencia en la cadena agroalimentaria y en que, si existen comportamientos en algún eslabón de la cadena que se asemeje al de un oligopolio, se denuncie ante los tribunales de Competencia para que se corrija. "No conozco ninguna experiencia en una economía moderna donde los topes a los precios hayan funcionado", declara en referencia a los ejemplos recientes de Hungría y algunos países latinoamericanos.

"Lo último que se debe tocar en un mercado son los precios", Ángel Martínez (Esade EcPol)

Pampillón también cree que semejante medida sería "destructiva para el tejido empresarial" y contesta que "si los márgenes empresariales se han desmadarado hay que denunciarlo ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia". En este sentido, se muestra convencido de que hay competencia y avisa que la subida media de los salarios en el conjunto de convenios firmados en enero y febrero de este año fue del 5,2%. "Esto incrementará las cotizaciones sociales " , añade. Para  Ángel Martínez, investigador de Esade EcPol, "no hay evidencias de que los supermercados estén elevando márgenes ni beneficios". 

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