Gobierno EEUU defiende reforma sanitaria en universidad católica Georgetown

  • La secretaria de Salud de EE.UU., Kathleen Sebelius, defendió hoy la reforma sanitaria de 2010 durante un discurso en la Universidad católica de Georgetown, en una presentación que habían intentado impedir grupos conservadores.

Washington, 18 may.- La secretaria de Salud de EE.UU., Kathleen Sebelius, defendió hoy la reforma sanitaria de 2010 durante un discurso en la Universidad católica de Georgetown, en una presentación que habían intentado impedir grupos conservadores.

Durante su discurso, Sebelius fue interrumpida brevemente por gritos de tres activistas en contra del aborto, pero la funcionaria celebró la "extraordinaria oportunidad" de poner en marcha la reforma "tras siete décadas de un fallido debate, para garantizar que todos los estadounidenses tengan acceso a una cobertura médica".

Pese a la posibilidad de que el Tribunal Supremo de EE.UU. anule este verano la reforma sanitaria, porque incluye la exigencia -presuntamente inconstitucional- de que todo estadounidense adquiera un seguro médico so pena de multas, Sebelius y otros miembros de alto rango de la Administración Obama confían en que la legislación se mantendrá en pie.

Sebelius, que se describió como una "feminista accidental", se presentó ante la Universidad de Georgetown pese a que en días anteriores la invitación a la institución jesuita generó una enérgica condena de responsables de la Iglesia Católica y grupos conservadores afines.

La archidiócesis de Washington argumentó que la invitación extendida a Sebelius era inapropiada, porque la funcionaria fue responsable de que el Congreso incluyera también en la reforma sanitaria la exigencia de que todos los empleadores -incluidas las instituciones religiosas- provean cobertura de anticonceptivos a sus empleados, aunque vaya en contra de las creencias de la institución.

Para la Iglesia Católica y grupos afines, esa exigencia atropella la libertad religiosa en EE.UU.

Tras la polémica, la Administración Obama hizo una excepción a la norma para las iglesias, pero eso no fue suficiente para aplacar las críticas.

El arzobispo de Washington, Donald Wuerl, se ha quejado de que la excepción debería incluir también a universidades, hospitales y demás organizaciones vinculadas a la Iglesia Católica.

Activistas conservadores circularon una petición con más de 27.000 firmas para presionar al presidente de la universidad, John J. DeGioia, para que desistiera del plan de invitar a Sebelius y buscara a otro orador.

DeGioia explicó que la presencia de Sebelius en el recinto universitario "no debe interpretarse como un respaldo a sus puntos de vista" y dejó en claro que la invitación se mantendría en pie para proteger la libertad académica.

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