Goldman Sachs, la criatura que se alimenta de las crisis, dispara sus resultados

  • Si sobrevivió al crac de 1929, ¿cómo no iba a hacerlo a la crisis de 2009? Es el banco de inversión al que todos temen y al que han pertenecido nombres ilustres de los equipos económicos de la Casa Blanca desde hace décadas.
Gary Cohn (i) y Lloyd Blankfein (d) dirigen el timón de Goldman Sachs, el banco que más se han beneficiado de la crisis (Foto: gs.com)
Gary Cohn (i) y Lloyd Blankfein (d) dirigen el timón de Goldman Sachs, el banco que más se han beneficiado de la crisis (Foto: gs.com)
R. J. L.
R. J. L.

Crece en los periodos de crisis. Lo ha vuelto a demostrar este martes en la presentación de resultados que estaba esperando todo el mundo. Goldman Sachs, el banco de inversión que dirige Lloyd Blankfein, obtuvo un beneficio neto de 3.435 millones de dólares (2.458 millones de euros) en el segundo trimestre, un 65% más respecto al mismo periodo del ejercicio precedente, que entonces reflejaba la evolución entre los meses de marzo y mayo, aunque la entidad modificó a partir de este ejercicio su calendario contable para adaptarlo al año natural.

La cifra de negocio de Goldman Sachs experimentó un crecimiento del 46%, hasta 13.761 millones de dólares (9.836 millones de euros), gracias a la unidad de ‘trading’ e inversiones, cuya facturación mejoró un 28%, especialmente en la división de renta fija, divisas y materias primas (FICC), donde creció un 186%, hasta un récord de 6.800 millones de dólares (4.860 millones de euros), por sus apuestas por la subida del precio del petróleo en este trimestre y por las fuertes fluctuaciones en los bonos.

Haya crisis o bonanza, Goldman, como los alemanes en el fútbol, siempre gana. Sus acciones subieron el lunes un 5% y hoy avanzan otro 1% tras la presentación de resultados, que le llevan a recuperar la psicológica cota de los 100.000 millones de dólares por valor en bolsa. Finalmente, es el caballo ganador en la crisis, aunque por intoxicación masiva en el resto de cuadras bancarias. A Goldman Sachs se le ha pasado la crisis como un mero virus. A sus rivales les ha costado pasar por urgencias (Bear Stearns, Morgan Stanley, Citigroup) e, incluso, han fallecido por el camino (Lehman Brothers). Al banco de inversión le ha salido casi todo bien en estos dos larguísimos años de turbulencias financieras. Primero, en su estallido. Durante el último trimestre de 2007, el banco de inversión registró ganancias de más de 4.000 millones de dólares por su posiciones bajistas contra activos y compañías con hipotecas subprime en su cartera.

Después, durante su desarrollo. Goldman ha sido la única entidad de los grandes brókers de Wall Street en mantenerse independiente de otras entidades o del propio Gobierno de EEUU. A finales del año pasado logró lo impensable: que el hombre más rico del mundo, Warren Buffett, invirtiese en su capital varios miles de millones de dólares con el objeto de reforzar su capital. Desde que entró el multimillonario y leyenda de la inversión, las acciones de Goldman se han revalorizado de forma sustancial. Algo más del 20%, que suponen una ganancia en pocos meses de más de 1.000 millones para Buffet.

In Goldman Sachs, we trust

La casa de los hombres de oro, etiqueta que se les atribuye a sus empleados en consonancia con la marca, ha escrito capítulos de la historia financiera de EEUU. In Goldman, We trust. (en Goldman Sachs, tenemos fé) fue la célebre cita del economista John Kenneth Galbraith en referencia a lo que sucedió en la crisis de 1929 con los hóldings financieros, trust y fondos del broker centenario. Goldman invertía con sus fondos en sus propios fondos y se le señala con el dedo cuando se habla de los creadores de aquella burbuja financiera. Tras hacerse literalmente de oro durante los felices años 20, sobrevivió fusionando antes que otros todos aquellos instrumentos financieros en los primeros pasos del crac del 29. Lo hizo antes que nadie, como siempre. Y ese estigma de éxito y anticipación ha impregnado a sus empleados.

Los ex ejecutivos de la casa han llegado históricamente a las cotas más altas del poder en Washington. Henry Paulson, ex secretario del Tesoro, fue el director de orquesta del banco antes de ser elegido por George Bush para dirigir las finanzas públicas del país. Desde ese cargo planificó en 2008 el plan de rescate y ayuda a los bancos más importante en la historia de EEUU. Su escudero durante su etapa en Goldman es otro nombre conocido. John Thain, el cerebro de la creación de la mayor bolsa del mundo con la fusión entre Nyse y Euronext, el gestor que casi lleva a la quiebra al histórico Merrill Lynch si no llega a ser por el rescate y la fusión con Bank of America en septiembre de 2008. También Robert Rubin, ex jefe del Tesoro y ex ejecutivo de Citigroup, fue el antecesor de Paulson en Goldman Sachs en los años 80. Por eso, no es extraño que muchos coloquen a su actual primer ejecutivo, Lloyd Blankfein, en lo más alto para el futuro de EEUU y de la economía mundial.

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