Viernes, 24.05.2019 - 01:36 h
Aconsejan conservar las facturas

Hacienda pide cuentas de las bodas a los recién casados incluyendo los regalos

La Agencia Tributaria ha comenzado a llamar a la puerta de matrimonios en Asturias, pidiendo detalles de lo invertido y recibido en el enlace.

Fotografía de unos recién casados.
Todos los regalos de las bodas han de ser tributados. / Foto de Sergio Souza en Pexels.

Las bodas son eventos que una pareja recordará para toda la vida, pero en los que conviene tener todo bien atado en materia fiscal. Los recién casados han de estar atentos ya que Hacienda ha comenzado a llamar a sus puertas para pedir cuentas sobre los enlaces matrimoniales, queriendo conocer datos al detalle. 

La noticia ha saltado en Asturias, donde varios matrimonios han recibido la visita en sus hogares de representantes de la Agencia Tributaria en busca de información. "De repente, llamaron a la puerta. Era una mujer, muy amable, exigiéndome las facturas de mi boda, que fue en el año 2016. Esa misma semana, Hacienda también fue a casa de unos amigos que se habían casado dos meses después", explica una afectada en declaraciones al diario 'El Comercio'.  

El fisco pide solicitar las facturas de la celebración sobre cualquier aspecto de la misma: desde el vestido de la novia, pasando por el banquete hasta el fotógrafo. En este punto no se pretende inspeccionar a los novios, sino a los proveedores para comprobar que todo se hizo conforme a la ley, pero supone un problema para las parejas, quienes no suelen por costumbre guardar todas las facturas que implica un festejo de este calibre.

Si Hacienda pide los datos hay que dárselos, así que los enamorados se pueden ver envueltos en un proceso de recuperación de cuentas nada sencillo. Cabe señalar que Hacienda puede reclamar esas facturas en los siguientes cuatro ejercicios fiscales a la boda. 

Por otro lado, está el caso de los regalos. Por norma general, Hacienda no suele investigarlos si son de poca cuantía económica, pero sí revisa las transferencias de más de 3.000 euros y los movimientos de billetes de 500 euros. 

En teoría, los presentes recibidos en las bodas deben tributar como cualquier otra donación y han de ser formalizados en escritura pública. Las especificidades sobre las tarifas reducidas dependen de las comunidades autónomas.  

Se trata de una obligación tributaria y, si el matrimonio no la asume, pueden acabar siendo multados. En el caso de no satisfacer la multa, deberán pagar el 50% de lo recibido, e intereses de mora de un 3% anual.

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