Martes, 26.05.2020 - 20:37 h
Colaboró en la propuesta de Podemos contra el fraude fiscal

Hacienda ficha al 'halcón' del caso Gürtel para inspeccionar a las grandes empresas

La Agencia Tributaria refuerza su brigada de control a grandes contribuyentes con la incorporación de once de sus inspectores más experimentados.

Fotografía de Jesús Gascón (AEAT) / EFE
El director de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, ha reforzado los equipos de control de las grandes empresas / EFE

El hombre que coordinó desde la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) las demoledoras investigaciones de la Agencia Tributaria en el 'Caso Gürtel' -que desvelaron entre otras irregularidades la existencia de una cuenta opaca con 17 millones de euros gestionada por los extesoreros del PP, Álvaro Lapuerta y Luis Bárcenas, y sin titular conocido- empezará en los próximos días a dirigir un equipo de élite de inspectores de Hacienda con el objetivo de supervisar y fiscalizar el adecuado cumplimiento tributario de los mayores contribuyentes del país, es decir, grupos empresariales y grandes fortunas.

Victor de la Morena es uno de los once inspectores de Hacienda de reconocida trayectoria que la Agencia Tributaria acaba de incorporar para ejercer como jefe coordinador de los Equipos Nacionales de Inspección (ENI) de la Dependencia de Control Tributario adscrita a la Delegación de Grandes Contribuyentes, el área que, según la explicación de la AEAT, se encarga de "ejercer las actuaciones inspectoras de comprobación e investigación de contribuyentes adscritos a la Central (grandes grupos empresariales, empresas de elevada facturación y grandes fortunas, principalmente) en operaciones especialmente relevantes o que revisten singular complejidad, como operaciones de concentración empresarial". En otras palabras, el área que se encarga de fiscalizar el correcto cumplimiento fiscal de los mayores contribuyentes de España.

Los testimonios de un puñado de compañeros de profesión contactados por La Información identifican a Víctor de la Morena como uno de los más eximios representantes del ala dura de la Agencia Tributaria, de los llamados 'halcones' de la lucha contra el fraude. "Es un inspector con muy buena base técnica, pero también es de los que, digamos, tiene más arrojo", analiza un compañero con una decena de trienios como inspector. "Es muy duro. Va con todo y en demasiadas ocasiones bordea los límites", interpreta otro de los inspectores consultados, ahora en excedencia de la Agencia Tributaria.

Su 'track record' está jalonado de hitos relevantes. Durante su estancia en Barcelona fue perito de Hacienda en alguno de los más relevantes casos de corrupción en Cataluña como el 'Caso Pretoria' o el 'Caso Hacienda', formó parte del equipo de profesionales que puso en marcha la Fiscalía Anticorrupción en 1995 y como jefe de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude dirigió alguna de las investigaciones más peliagudas de los casos de corrupción aflorados en la última década.

Quizá por ello, el suyo pasa por ser uno de los ceses más célebres y polémicos de la historia de la Agencia Tributaria. Trascendió en marzo de 2012 y no implicó solo a De la Morena, sino a otros cinco jefes de equipo que colaboraban con él en la ONIF. La maniobra se interpretó en su día como una operación del nuevo Ejecutivo del PP para aflojar la presión de la Agencia Tributaria sobre los casos de corrupción que afectaban al partido, pero lo cierto es que este tipo de cambios son habituales cuando cambia el color del Gobierno de turno.

En los últimos años, el nombre de Víctor de la Morena ha estado vinculado a Podemos. El inspector ha colaborado en la elaboración del programa de la formación morada en materia de lucha contra el fraude y durante la negociación Gobierno-Podemos para sacar adelante una coalición de Gobierno su nombre fue uno de los que la formación dirigida por Pablo Iglesias puso sobre la mesa para la negociación de cargos, según fuentes conocedoras de esos contactos.

Un espaldarazo al control de grandes contribuyentes

"Con estas incorporaciones se pretende un refuerzo de la capacidad operativa de la Delegación de Grandes Contribuyentes para seguir intensificando y mejorando el control sobre los contribuyentes que tiene adscritos". La Agencia Tributaria ha tomado el reforzamiento del control a los grandes contribuyentes como una de sus prioridades operativas en línea con lo que su director general actual, Jesús Gascón, ya entendía como una debilidad estructural antes de ocupar el cargo.

La incorporación de estos once nuevos inspectores como jefes de equipo responde al objetivo estructural de la nueva Dirección de la Agencia de situar a los mayores talentos de la casa en puestos estratégicos donde puedan volcar su experiencia y conocimiento a favor de la lucha contra el fraude. Para lograrlo, el equipo de Jesús Gascón ha considerado conveniente variar el canal habitual por el que los inspectores de Hacienda accedían a estos puestos, vía concurso, para implantar un sistema de libre designación en función de determinados criterios de experiencia y capacidad con el objetivo de "garantizar que se respetan los principios de igualdad, mérito y capacidad" y cuidar "la idoneidad para el desempeño del puesto", según fuentes de la Agencia Tributaria.

Esta decisión ha desencadenado también voces críticas dentro el colectivo. Éstas consideran que se abre un espacio de arbitrariedad que el concurso tradicional no admitía. Otras fuentes no oficiales de la Agencia Tributaria consultadas aseguran que el concurso tradicional primaba de manera muy significativa la antigüedad en la organización y que el sistema establecido en el protocolo que la Agencia Tributaria aprobó el pasado mes de febrero da mayor peso a otros factores como la experiencia en trabajos de Inspección o en puestos directivos. De hecho, ninguna de las fuentes consultadas cuestiona la capacidad técnica de los inspectores seleccionados por la Agencia Tributaria en este proceso.

La Agencia, además, ha avanzado en este proceso en un esquema de garantías exigido tradicionalmente por las organizaciones de cuerpos superiores de la Administración, que proporciona una suerte de blindaje a los jefes coordinadores de los Equipos Nacionales de Inspección, que sólo podrán ser destituidos por dos circunstancias bien tasadas: comportamientos reiterada o especialmente graves o que reiteradamente se aprecie una falta de rendimiento en el equipo.

Un grupo de inspectores de élite

Los inspectores que pasarán a coordinar los equipos nacionales de inspección a grandes contribuyentes tras este proceso acreditan una larga trayectoria en la organización. Está, por ejemplo, Elena Ávalos, exjefa de la Unidad Central de Coordinación en materia de delitos contra la Hacienda Pública y firmante de informes clave en investigaciones como el 'Caso Gürtel' o las estafas filatélicas de Fórum y Afinsa; José María Meseguer, director general de la Agencia Tributaria durante los últimos meses de la era Zapatero; Fernando Vizcaíno, un histórico de la Inspección que investigó en su día el caso de los fondos reservados de los GAL; o Ramón Marzal, que desde la Delegación Tributaria de Valencia ha librado una lucha sin cuartel contra el controvertido escritor y abogado, Ramón Cerdá, el 'creador de sociedades' que se hizo célebre como testaferro de Iñaki Urdangarín.

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