Hospitales de siria están en peligro por falta de combustible, según médicos sin fronteras


Médicos Sin Fronteras (MSF) afirmó este lunes que muchas estructuras de salud de las gobernaciones de Hama e Idlib (centro y noroeste de Siria, respectivamente) se han visto obligadas a cerrar o a reducir drásticamente sus actividades por la falta de combustible para los generadores eléctricos y el transporte, lo que afecta especialmente a las actividades médicas destinadas a salvar vidas.
MSF señaló que, con las rutas de suministro de combustible cortadas por los enfrentamientos entre grupos armados en algunas partes del norte de Siria, el diésel ha sido muy difícil de obtener en los últimos días, ya que escasea y su coste se ha incrementado en más del 500%. En consecuencia, los precios de los artículos han subido en el mercado local y ha quedado interrumpida la producción de alimentos tan básicos como el pan.
Las administraciones de salud de Hama e Idlib emitieron una llamada de socorro urgente los pasados 15 y 16 de junio, respectivamente, al anunciar que sus estructuras sanitarias estaban reduciendo sus actividades debido a la falta de combustible y que podían verse obligados a cerrar en los siguientes días si no había combustible disponible.
Diversos hospitales en otras áreas también han pedido ayuda, mientras que la organización Defensa Civil Siria advirtió de que sus actividades de ayuda podría verse detenidas en Alepo, Hama, Idlib y Lattakia debido a la falta de combustible.
Dounia Dekhili, responsable de Operaciones de MSF para Siria, recalcó que “la situación médica en el norte de Siria ya era difícil para la población”, pero “ahora, con tantos hospitales en riesgo de cierre, la vida de muchos sirios corre un mayor peligro si cabe”. “Se necesita combustible para hacer funcionar las bombas que proveen agua limpia, para las incubadoras de los recién nacidos y para las ambulancias”, apostilló.
REPARTO DE COMBUSTIBLE
El hospital de MSF en Atmeh (noroeste de Siria) aún tiene combustible para unas semanas, pero se han tenido que tomar medidas para reducir su consumo. Además, esta organización ha recibido pedidos de combustible de un buen número de hospitales que apoyan las actividades en el norte de Siria y ha comenzado a proporcionar algunas donaciones.
Para empezar, 6.200 litros de combustible ya han sido proporcionados a 15 estructuras de salud en las gobernaciones de Alepo, Idlib y Hama, así como a las redes de ambulancias. MSF aseguró que evalúa las necesidades del resto de los hospitales a los que apoya en el norte de Siria y sigue muy de cerca la situación, pero la comunicación ha sido imposible con algunos centros donde los generadores han dejado de funcionar.
"El apoyo que estamos proporcionando solamente tendrá un impacto a muy corto plazo", subrayó Dekhili, quien hizo un llamamiento para que “se suministre combustible de acuerdo con las necesidades inmediatas -y masivas- del pueblo sirio, permitiendo así el funcionamiento de servicios esenciales como hospitales, ambulancias y panaderías”.
MSF opera en seis puestos médicos dentro de Siria, apoya a más de 100 clínicas, puestos de salud y hospitales de campaña, y trabaja con pacientes de Siria que han huido hacia Jordania, Líbano e Iraq.

Mostrar comentarios