Miércoles, 22.11.2017 - 15:40 h

El salmón, la esperanza para la recuperación de las cuencas degradadas

La repoblación de los ríos con alevines de salmón, para intentar recuperar la especie, puede ser también una solución para los cauces fluviales que han sufrido las consecuencias de la contaminación industrial.

Javier G.Paradelo

Torrelavega (Cantábria), 17 dic.- La repoblación de los ríos con alevines de salmón, para intentar recuperar la especie, puede ser también una solución para los cauces fluviales que han sufrido las consecuencias de la contaminación industrial.

El ejemplo es el río Besaya, la cuenca más grande de Cantabria y la más degradada por la industria, que tiene puesta su esperanza con un programa de "siembra" de salmones, cuyo último episodio se ha consumado esta semana con la suelta de 10.000 alevines.

"Pintos" procedentes de reproductores de los ríos Nansa y Pas han sido soltados para iniciar un viaje que les llevará en pocos meses a las islas Feroe y al Océano Ártico, para regresar a Cantabria a desovar a finales de 2017.

Serán dos años de 'avatares' para estos pequeños ejemplares -de 8 a 10 centímetros-, marcados con un código especial mediante la ablación de su aleta adiposa, que ahora se enfrentan al mar, y que solo uno de cada cinco de ellos regresarán al río Besaya.

Pese a ese escaso porcentaje de supervivencia, un poco de suerte y el trabajo que se lleva a cabo a través del plan de recuperación del salmón atlántico en Cantabria permitirán reintroducir de forma paulatina este pez en un río del cual se extinguió a comienzos del siglo XX debido a la contaminación de las aguas por la industria.

El director del centro ictiológico de Arredondo y máximo responsable del programa, Ángel Serdio, explica a Efe que la presencia del salmón en el Besaya será "el mejor indicador" de la salud del río y de sus aguas, ya que a partir de ese momento el curso fluvial empezará a acoger otras especies de peces y aves.

Las sueltas de "pintos" en el Besaya se llevan realizando con desiguales resultados desde 2006, pero no es hasta ahora cuando se hace con salmones genéticamente similares a los que pudieron poblar el río el siglo pasado, lo que daría lugar a más probabilidades de supervivencia de los ejemplares debido a su capacidad de adaptación.

Según Ángel Serdio, se estima que en el río Besaya existen entre 30 y 40 ejemplares adultos de salmón procedentes de las "siembras" de los últimos años, número de reproductores que se espera incrementar en los próximos años hasta alcanzar el centenar, cifra que los expertos estiman como mínima para hablar de reintroducción.

La consejera de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, Blanca Martínez, asegura que las espectativas del programa son "las mejores", en vista de los buenos resultados que anteriores sueltas están dando con la presencia de reproductores adultos en el río.

La "matriculación" de cada uno de los "pintos" soltados esta semana en el Besaya se ha hecho con un código internacional -comienza por el 23 que está asignado a España, y continúa un número entre 30 y 39 que corresponde a Cantabria-, permitirá seguir su periplo por los mares y conocer más sobre la especie y sobre sus migraciones para desovar.

El responsable del programa ha destacado que, aunque el salmón se relaciona con países fríos como Noruega y Escocia, el Cantábrico es uno de sus hábitats mas antiguos, como se ha comprobado en las excavaciones arqueológicas de la cueva de El Mirón (Ramales), y tiene una genética adaptada a vivir en el extremo sur de un área de mar de miles de kilómetros. EFE

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