La española VITA lanza un nuevo vodka diseñado para ser mezclado con agua

VITA Citric Spirit ha sido ideado para evitar el abuso de azúcares y calorías en las mezclas, debido a su buen sabor combinado con agua

El nuevo vodka VITA Citric Spirit, diseñado por el ingeniero industrial Víctor Ruiz, nace con el objetivo de ofrecer una bebida más natural que pueda ser mezclada con agua con gas y mantenga un buen sabor, de modo que se eviten las calorías y azúcares innecesarios.

La historia de VITA Citric Spirit comenzó con Víctor Ruiz Lafita, un joven emprendedor cansado de tener que renunciar al placer de una copa para evitar el abuso de azúcares, calorías e ingredientes artificiales. Víctor tiene 29 años, es ingeniero industrial y ha vivido varios años en China, Alemania, EEUU y Londres dirigiendo proyectos para el sector de la automoción.

Este proyecto ha sido lanzado también por Fadrique Balmaseda, socio inversor de VITA y amigo de Víctor Ruiz, que trabajaba para un importante banco de inversión en Londres. Ambos se dieron cuenta de que sus conocidos "locales" mezclaban el vodka, su bebida preferida, con soda para equilibrar el nivel de hidratación. Sin embargo, el problema residía en que el sabor era realmente desagradable.

Según Ruiz, la idea surgió una tarde paseando por el centro de Londres. "Fadrique y yo empezamos a preguntarnos por qué no había llegado al mercado ninguna bebida espirituosa natural, diseñada para mezclarla con agua, evitar azúcares, aditivos y equilibrar la deshidratación producida por el alcohol", explica.

Para ellos, "lo más importante" era que su sabor "enamorase". "En ese momento nos dimos cuenta de la oportunidad que nos brindaba el mercado y el ambicioso reto que teníamos por delante: queríamos redefinir los hábitos de consumo de alcohol por unos más saludables y equilibrados", explica Ruiz. "Soñábamos con crear un vodka natural, premium, bajo en calorías y que mantuviese su aroma y sabor al mezclarlo con agua", añade.

Después de varios años de investigación en colaboración con una importante destilería familiar española ubicada cerca del mediterráneo, ambos socios desarrollaron una fórmula que ha dado como resultado un nuevo segmento de vodka premium.

Esta bebida tiene una extraordinaria pureza gracias a su triple destilación, a partir de alcohol procedente de cereales y extractos a base de cítricos naturales seleccionados desde diferentes partes del mundo. El objetivo era que el vodka pudiera mezclarse con agua y mantener intacto su sabor, reduciendo en más de un 40 por ciento el número de calorías respecto a una copa convencional.

"Es curioso, los alimentos orgánicos y naturales son productos que han experimentado un crecimiento brutal en los últimos años y, sin embargo, parece que esta tendencia no había llegado al segmento de las bebidas espirituosas" señala Víctor.

"VITA es la expresión de nuestra pasión por la vida. Pertenecemos a una generación que quiere disfrutar sin renunciar a mantener un estilo de vida saludable. Es nuestro compromiso con las personas y con el medio ambiente. Es un proyecto que simboliza nuestra ilusión por redefinir el presente para mejorar el futuro" añade este joven emprendedor.

De este modo, VITA se ha comprometido a destinar el 10 por ciento de sus beneficios a proyectos sociales, especialmente para la potabilización del agua en África. "Queríamos que fuese un proyecto de valor compartido con la sociedad, que en sí mismo tuviese un sentido social y que, además, contribuyese a mejorar la calidad de vida de la gente" concluye. El resultado es un vodka distinto, delicioso, único, comprometido y que no deja de crecer entre un público joven, exigente e inconformista.

El equipo de VITA comenzó con un proyecto de Víctor Ruiz y Fadrique Balmaseda, aunque también participan en él Blanca Cisneros, encargada de expandir la marca en España; Yago Ybáñez, que trabaja desde Panamá para dar a conocer la empresa en Latinoamérica, y Ramón Cerdeiras, que trabaja desde Madrid en el desarrollo estratégico de la empresa.

Tanto Víctor Ruiz Lafita como Yago Ybáñez pertenecen a familias muy vinculadas a la industria de las bebidas alcohólicas y espirituosas. La familia de Víctor fue accionista de Larios, el símbolo de la ginebra nacional que impulsó la fiebre del Gin Tonic. Los Ybáñez, por su parte, fueron accionistas históricos de Marqués de Riscal, reconocido vino español.

Tags relacionados

Ahora en portada

Comentarios