Un parón económico histórico

El INE certifica el mayor desplome del PIB español tras la guerra civil: -10,8%

El 'shock' causado por la pandemia hundió el consumo privado y los intercambios de bienes y servicios con el exterior. El sector del comercio y el turismo, el más afectado por la crisis.

El parón del confinamiento ha provocado el mayor desplome de la economía en 80 años.
El parón del confinamiento ha provocado el mayor desplome de la economía en 80 años.
EFE

Lastrada  por el efecto demoledor de 99 días de confinamiento total y de las severas restricciones a la actividad de todos los negocios que no fueran considerados esenciales por el Gobierno, la economía española experimentó en 2020 un desplome histórico del 10,8%, un hecho sin precedentes desde el drama de la Guerra Civil y que rompe con seis años consecutivos de crecimiento tras la crisis financiera. Ni el mayor conflicto bélico internacional de la historia, la II Guerra Mundial, ni la Gran Crisis Financiera de hace una década provocaron un parón semejante sobre la economía doméstica, que se vio particularmente afectada por el hundimiento del consumo de los hogares y por la paralización de los circuitos comerciales internacionales, que en los últimos meses apenas han funcionado salvo para proveer productos básicos y los materiales sanitarios necesarios para hacer frente a la pandemia.

El dato definitivo difundido este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) mejora en dos décimas la previsión de caída del 11% avanzada el pasado mes de diciembre y se sitúa cuatro décimas por debajo del retroceso del 11,2% que había calculado el Gobierno. Curiosamente, esta mejora se produce pese a que el INE ha revisado a peor el comportamiento de la economía española en la recta final de 2020. Si en diciembre, a partir de información estadística recopilada fundamentalmente en octubre y noviembre, había estimado un crecimiento del 0,4% para el último trimestre del año, la posterior consolidación de las estadísticas correspondientes a diciembre han llevado al instituto estadístico a reajustar este dato intertrimestral hasta el 0,0%, en línea por otra parte con el empeoramiento de la actividad en la recta final del año que habían puesto de manifiesto entre otros el servicio de análisis del Banco de España.

Si ese peor desempeño económico en la recta final de 2020 no se ha traducido en una mayor caída del PIB, es porque Estadística también ha revisado al alza el comportamiento de la economía durante el tercer trimestre del año, del 16,4% publicado en diciembre hasta el 17,1%. El instituto estadístico lleva meses advirtiendo que estas fluctuaciones en los datos sobre la evolución de la economía son normales en el actual contexto de pandemia, en que la incorporación de nueva información a la configuración del índice provoca cambios más drástico que en un contexto de normalidad.

La información publicada este viernes permite hacer un análisis más fino del comportamiento de la economía española a raíz de la pandemia. La foto es inquietante. La inesperada, por su vigor, reactivación económica del tercer trimestre (17,1%) a lomos de los movimientos turísticos de la población nacional tras el desplome sin precedentes de la economía durante el confinamiento de marzo a junio (-17,8%) se ha quedado en un espejismo por el efecto de la segunda y la tercera ola del virus, que paralizaron el crecimiento económico en el último trimestre del año - como acaba de certificar el INE - y según apunta el consenso de los analistas conducirá a una leve recaída en el avance de 2021. La esperada recuperación económica ya no se espera hasta la segunda mitad del año y su aceleración ya se deja según la mayoría de los institutos de análisis hasta el año 2022. Malas noticias para una economía, que según subrayan la mayoría de los organismos internacionales va a salir de esta crisis con más cicatrices que ninguna otra del entorno europeo.

Conocido el dato de cierre del año, a la espera de las eventuales revisiones que se pudieran realizar en el futuro, el Ministerio de Economía ha decidido poner el acento en que la caída del empleo durante 2020, del 5,2%, ha sido inferior a la del PIB "por el efecto positivo de las medidas adoptadas para proteger el empleo", en referencia a los ERTE y a la prestación por cese de actividad de los trabajadores autónomos. También subraya que pese al estancamiento de la economía entre octubre y diciembre las horas trabajadas continuaron aumentando, aunque solo lo hicieran en un 1%.

Desplome del consumo y parálisis del comercio internacional

¿Por qué se desplomó la economía? La información proporcionada por Estadística muestra una caída generalizada de la actividad económica con especial incidencia en dos ámbitos: el consumo de los hogares y el comercio internacional. Confinados durante más de tres meses en sus domicilios y limitados en sus patrones habituales de consumo por las restricciones impuestas sobre la hostelería, el turismo o el ocio, los hogares han reducido su consumo un 9,4% respecto al año 2019, si bien en el segundo trimestre esa reducción superó el 24%. 

El 'shock económico' también afectó al principal argumento que presentó la economía española para salir de la gran crisis financiera de hace una década: las exportaciones. Las exportaciones del tejido productivo doméstico cierran el año con un desplome del 16,3%, que llegó a ser de cerca del 39% en el segundo trimestre. Es necesario subrayar que en las exportaciones de la economía española tiene un peso significativo el turismo internacional, que en 2020 se desplomó un 80%. Las importaciones de la economía española también cayeron, pero algo menos, un 9,4%.

La crisis también ha tenido una muy diferente incidencia sectorial. Mientras la rama de actividades artísticas, recreativas y otros servicios ha perdido un 33% de su actividad, y el subsector del comercio, transporte y hostelería se ha desplomado un 22%, otros subsectores como la agricultura o el sector financiero no sólo no han sufrido la crisis sino que han mostrado un crecimiento mucho más alegre que en 2019.

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