Domingo, 15.09.2019 - 05:43 h
El historial de los economistas, a juicio

El informe del FMI que confirma que los analistas se equivocan prediciendo crisis

Los expertos analizan las previsiones emitidas en la antesala de hasta 153 recesiones que tuvieron lugar en 63 países entre los años 1992 y 2014. 

Un operador de bolsa en Wall Street. /EFE
El informe del FMI que confirma que los analistas son terribles prediciendo crisis / EFE

En las últimas semanas han saltado todas las alarmas sobre la salud de las principales economías del mundo. Si habrá una nueva crisis y, sobre todo, cuándo llegará son las grandes incógnitas aún por despejar. Los analistas monitorizan los indicadores a diario, realizan sus cálculos y lanzan sus predicciones. Los bancos centrales, los mercados, los inversores y la ciudadanía reaccionan, pero la toma de decisiones en base a estas previsiones es, cuando menos, arriesgada, sobre todo en el corto y medio plazo. Así lo demuestra un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), que confirma que los economistas son, en realidad, terribles prediciendo crisis. 

En un documento de trabajo que cubre hasta 63 países, incluido España, durante 22 años, el FMI recuerda que los analistas no auguran las recesiones demasiado bien. En el informe, titulado 'How Well Do Economists Forecast Recessions?' los autores Zidong An, João Tovar Jalles y Prakash Loungani se basan en 153 recesiones que tuvieron lugar en esos países entre los años 1992 y 2014. 

An, Tovar y Loungani analizan la evolución de las previsiones en los periodos previos a esas recesiones y su principal hallazgo es que, si bien los analistas son generalmente conscientes de que los años de recesión serán diferentes de otros años, pierden la magnitud de la crisis por un amplio margen hasta que el año prácticamente ha finalizado. En la práctica, esto significa que se pronostican muy pocas recesiones con nueve meses o un año de antelación... y que las crisis llegan casi por sorpresa. Solo hay que recordar lo que sucedió en 2008. 

En datos, el estudio muestra que en abril del año anterior a la recesión los analistas esperaban que la producción cayera en solo 5 de esos 153 casos. Si bien queda demostrado que el rendimiento mejora con el tiempo y en octubre del propio ejercicio en el que se produjo la crisis las previsiones eran de una caída en la producción en 118 de los 153 casos.

Asimismo, los autores constatan que mientras las previsiones se revisan lentamente durante los años de crecimiento económico, en momentos de recesión el ritmo de revisión se acelera, pero no lo suficiente como para evitar "grandes errores de pronóstico". Otro hallazgo es que los augurios del sector privado y del sector público son prácticamente idénticos, es decir, ambos son igual de efectivos... cuando se trata de obviar las crisis. 

Nadie se atreve a pulsar el 'botón rojo'

Otros estudios, como este de la OCDE sobre la crisis financiera de 2007-2012, constatan que los analistas son excesivamente optimistas sobre el crecimiento económico. Una de las explicaciones a este exceso de entusiasmo es que en muchos casos los economistas no estaban dispuestos a arriesgar su reputación al predecir una recesión que podría no haber llegado nunca. En definitiva, pocos se atrevían a hacer sonar las alarmas en aquel momento. 

Tampoco ahora se aventuran a advertir de una crisis inmediata. Recientemente, y por primera vez desde la crisis financiera de 2008, el interés del bono a dos años estadounidense superó a la referencia, el 10 años. Es la temida inversión de la curva de tipos, una de las señales que los expertos toman como aviso de que la recesión está cerca. Las principales gestoras mundiales ya advierten de que el periodo de bonanza está llegando a su fin y se avecina un cambio de ciclo pero, de momento, nadie se arriesga a poner fecha a la próxima crisis.

Por la parte que toca a España, los tambores de recesión que vienen del entorno europeo resuenan aquí con especial fuerza ante la ausencia de Gobierno. Los analistas no esperan un impacto inmediato en la economía española, pero sí están seguros de que la incertidumbre política pasará factura al crecimiento. De momento, la práctica totalidad de los institutos de análisis nacionales e internacionales continúan situando el crecimiento de la economía española en un rango de entre el 2% y el 2,5%, no prevén ningún desplome en 2020 y ven la crisis como una posibilidad muy remota. Pero el informe del FMI deja claro que el historial de los analistas no es precisamente brillante a la hora de predecir recesiones. ¿Cuándo llegará la próxima crisis? No lo sabe nadie.

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