El futuro de los planes de pensiones

¿Y si el IRPF penalizara el ahorro para la jubilación? El lobby del seguro cree que sí

Unespa lleva al Pacto de Toledo la "discriminación" de que los rendimientos de planes de pensiones tributen como rentas del trabajo y no del capital 

Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa.
La presidenta de la patronal del sector asegurador, Pilar González de Frutos / EFE

Existe la opinión generalizada de que los planes de pensiones privados gozan de un tratamiento fiscal preferente en el IRPF y de que éste persigue canalizar el ahorro privado hacia esas figuras de ahorro a largo plazo con el objetivo de compensar el futuro declive de la pensión pública. Tal argumentación se sustenta en la posibilidad legal de reducir la base imponible por las aportaciones realizadas a planes de pensiones hasta una cifra máxima de 8.000 euros, lo que se traduce en una atractiva rebaja fiscal para los contribuyentes que opten por esa opción, de forma singular además para los de rentas más altas que pueden ver reducida su base para tributar hasta en 3.000 euros

La realidad es que más que una rebaja fiscal es un diferimiento de la tributación, ya que el IRPF vuelve a actuar sobre esas aportaciones en el momento de rescatar el plan de pensiones y lo hace al tipo de renta que corresponda al contribuyente, lo que, dado que la cuantía rescatada se suma a las rentas del trabajo ordinarias, implica que a poco que haya acumulado el beneficiario va a tener que tributar por el tipo máximo del IRPF de su comunidad autónoma de residencia (entre el 48% y el 43,5% a día de hoy) casi con total seguridad. Hasta 2007 había la posibilidad de liberar de tributación el 40% de las cantidades aportadas en el momento del rescate, pero ese esquema se eliminó y a día de hoy se tributa por el 100% de la cuantía acumulada en el plan, y se trata como renta del trabajo, tanto las cuantías aportadas como la rentabilidad obtenida.

Y es ahí donde Unespa, la patronal del sector asegurador, sitúa el origen del injusto tratamiento fiscal que a su juicio tienen los planes de pensiones respecto de otros instrumentos de ahorro. En la distorsión de que, en el caso de los planes de pensiones, la totalidad de su cuantía, tanto las aportaciones realizadas como la rentabilidad obtenida por el plan, tributen como renta de trabajo y por tanto en una escala que puede llevar al beneficiario a tener que entregar en impuestos hasta el 48% de las cantidades rescatadas (si se quiere cobrar de una vez). Una situación que distancia a los planes de pensiones de otros instrumentos de ahorro, cuyos rendimientos tributan como renta del capital, dentro de una horquilla de entre el 19% y el 23%, muy lejos de los tipos medios y máximos para las rentas del trabajo.

El lobby del seguro considera que el marco fiscal debería terminar con esta "discriminación" y diferenciar entre la tributación de las aportaciones realizadas por los partícipes, que seguirían tributando como renta del trabajo, y los rendimientos obtenidos por el instrumento financiero que canaliza ese ahorro a largo plazo, el plan de pensiones, que deberían ser tratados como renta del capital y, por tanto, reducir su tributación a una horquilla de entre el 19% y el 23% según los tipos que actualmente recoge la Ley del IRPF.

Según confirman fuentes de Unespa, así se lo ha trasladado la organización a la Comisión del Pacto de Toledo con el objetivo de que sus señorías valoren la posibilidad de abordar un cambio en la normativa del IRPF que, como mínimo, no penalice los rendimientos obtenidos por los planes de pensiones  y les garantice el mismo tratamiento que reciben otros instrumentos financieros. Como es lógico, la medida se traduciría automáticamente en una rebaja de la fiscalidad de los planes de pensiones ya que reduciría el tipo aplicable a una buena parte - que puede llegar a ser la mitad- de la cuantía a ingresar en el momento del rescate desde el entorno del 43,5%-48% a un tipo de entre el 19% y el 23%.

Negociación estancada en el Pacto de Toledo

Fuentes de la Comisión del Pacto de Toledo consultadas por La Información aseguran que el debate sobre el segundo y el tercer pilar del sistema de pensiones - los correspondientes al ahorro privado en pensiones- ni siquiera ha llegado a abrirse por lo que los diputados no han podido deliberar sobre la propuesta fiscal planteada por Unespa, que no se queda aquí sino que también plantea la recuperación de la desgravación del 10% en el Impuesto de Sociedades para las aportaciones realizadas por compañías a planes de pensiones de empresa.

De hecho, el pilar complementario del sistema de pensiones era el siguiente tema a tratar por el Pacto de Toledo cuando las manifestaciones de pensionistas en las calles hicieron que el Partido Socialista, con el apoyo de otras formaciones, forzara un cambio en la ordenación de los trabajos para abordar el futuro del sistema de actualización de las pensiones - índice de revalorización de pensiones o actualización en función del IPC- antes que cualquier otra materia dentro de las deliberaciones de la comisión parlamentaria. Una decisión que, según fuentes de la Comisión, ha llevado a un bloqueo de los avances en los trabajos de la misma.

¿Y si el IRPF penalizara el ahorro para la jubilación? El lobby del seguro cree que sí

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