Antes de reunirse con Juncker

Italia se enroca en su presupuesto y no renunciará a sus reformas más populistas

Conte afirma que no cambiarán su plan para 2019, aunque se podrían "modular" algunas medidas. Bruselas teme que se dispare la deuda pública.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, en una rueda de prensa tras el derrumbe del puente en Génova
Italia se enroca en su presupuesto y no renunciará a sus reformas más populistas. / EFE

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, afirmó hoy que el Gobierno del país no cambiará el plan presupuestario para 2019 aunque habló de "modular" algunas medidas si fuera necesario, horas antes de viajar a Bruselas para reunirse con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

"No sé por qué los periódicos hablan de cambios en los Presupuestos. Hemos hablado de modulación, pero ninguno va a renunciar a las reformas principales de este Ejecutivo", dijo Conte, en una intervención en un foro en Roma.

El jurista señaló que Italia quiere mantener "un diálogo constructivo" con Bruselas porque va "en el interés de Italia y de la Unión Europea" y así lo transmitirá esta noche en Bruselas a Juncker, después de que la CE rechazara el pasado miércoles el borrador italiano para 2019.

El Gobierno italiano, formado por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas y la ultraderechista Liga, prevé para el próximo año un déficit del 2,4% del Producto Interior Bruto y una deuda del 130%, casi como la actual, y con estas cifras pretende fomentar un crecimiento del 1,5%.

Bruselas considera que las estimaciones de crecimiento son demasiado optimistas y le preocupa que los pronósticos no se cumplan y el país incremente aún más su deuda pública.

El líder del M5S y vicepresidente del Gobierno, Luigi Di Maio, confió en que la reunión de hoy entre Conte y Juncker sea fructífera y adelantó que el primer ministro italiano tratará de asegurar al presidente de la Comisión que Italia mantendrá controles periódicos para no sobrepasar el déficit del 2,4 %.

No obstante, avisó de que las dos formaciones que lideran el país no renunciarán a sus promesas estrella, aprobar un subsidio para desempleados de 780 euros y reformar el actual sistema de pensiones para rebajar la edad de jubilación, dos medidas que requieren de importantes esfuerzos a las arcas del Estado.

Por su parte, el líder de la Liga y también vicepresidente del Gobierno italiano, Matteo Salvini, apuntó a la necesidad de que la economía italiana crezca y rechazó las posibles sanciones que puede sufrir el país por no acatar las recomendaciones de Bruselas.

"No creo que Bruselas se preocupe por el 'cero coma'. En Europa es necesario una Italia que crezca, pienso que las sanciones y las amenazas no hacen bien ni a los italianos ni a la Unión Europea", expuso.

La CE rechazó el miércoles el borrador presupuestario de Italia para 2019 y propuso abrir un procedimiento de déficit excesivo al país por su elevada deuda pública, una medida que si se materializa podría dar lugar, en última instancia, a sanciones de entre el 0,2% y el 0,5% del PIB de Italia (entre 3.450 y 8.625 millones de euros, aproximadamente).

Para abrir formalmente el procedimiento, la CE necesita previamente el respaldo del Consejo de la Unión Europea.

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