Casos de éxito

La criada de Walt Disney que se jubiló como millonaria en secreto: así lo hizo

Los familiares de Thelma Pearl Howard se enteraron de que era multimillonaria cuando conocieron su testamento. Tenía dinero para disfrutar de una jubilación millonaria, pero siguió una vida humilde.

La criada de Walt Disney, Thelma Pearl Howard, se jubiló como millonaria.
La criada de Walt Disney, Thelma Pearl Howard, se jubiló como millonaria.
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Walter Elias Disney, conocido mundialmente como Walt Disney, fue un empresario y productor de cine que revolucionó la industria de la animación con la fundación de The Walt Disney Company en 1923. La compañía de personajes como Mickey Mouse, el Rey León o Aladdín ingresó en 2019 más de 8.000 millones de euros netos, unas cifras que fueron creciendo progresivamente convirtiendo a su fundador en millonario hasta su muerte en 1966. Lo que nunca supo Walt Disney fue que entre sus empleadas del hogar había otra millonaria.

Thelma Pearl Howard fue la criada de Walt Disney durante 30 años. Nació en junio de 1915 en una familia pobre de granjeros en Southwick (Idaho). Su infancia estuvo marcada por la tragedia con la muerte de su madre en un parto y la de dos de sus hermanos antes de que ella cumpliese los 18 años. A continuación se mudó a Spokane (Washington) para ir a la universidad, pero tuvo que dejarlo antes de finalizar el primer año por no poder pagar las matrículas, según recoge 'Celebrity Net Worth'.

Nada hacía presagiar en los primeros años laborales de Thelma que acabaría siendo millonaria, menos conociendo sus inicios. Se mudó a Los Ángeles donde trabajó en tres empleos a la vez para llegar a fin de mes: camarera, limpiadora de casas y trabajo parcial como secretaria.

En 1951, con 36 años, la vida de Thelma daría un cambio radical. Fue contratada como criada en la casa de Walt Disney en Holmby Hills (California), una vivienda con ocho habitaciones, 17 baños, piscina, pista de tenis, biblioteca y gimnasio valorada en octubre de 2012 en 76 millones de euros.

La estatua de Walt Disney en uno de sus parques temáticos.
La estatua de Walt Disney en uno de sus parques temáticos.
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Un sueldo modesto, pero con premio

Antes de la llegada de Thelma a la casa, la familia de Walt Disney no había conseguido encontrar a la niñera perfecta. Ella consiguió elaborar comidas diarias que gustaban a la familia y, sobre todo, se ganó el cariño y afecto de las dos niñas de Disney. Este llegó a describir a Thelma como "la Mary Poppins de la vida real".

Su sueldo en la casa de Disney estaba ligeramente por encima de la media del de una criada. Disponía de una habitación gratis, lo que le permitió ahorrar dinero, pero en ningún caso convertirse en millonaria a raiz de esas condiciones. Sin embargo, trabajar para Walt Disney le dio a Thelma un plus único.

Cada año, en Navidad y en su cumpleaños, su jefe la daba a Thelma acciones de The Walt Disney Company como bonus. A medida que el imperio de Disney crecía, el número de acciones que recibía crecía. Thelma respetaba mucho a Walt y por ello nunca vendió ni una sola de esas acciones en su vida, e incluso utilizó parte de su dinero para comprar más.

Una fortuma de ocho millones de euros

Cuando Thelma recibió las primeras acciones de la compañía en 1945, la posición de Disney en el mercado no era particularmente atractiva. Sin embargo, con el paso de los años el portfolio de acciones se disparó con el auge de la firma. Para cuando Thelma murió en 1994 había acumulado 193.000 acciones, valoradas en ocho millones de euros.

En 1981, la criada se jubiló pero nunca contó a nadie la fortuna que poseía. Siguió con una vida humilde en una casa de dos habitaciones hasta que su salud la forzó a vivir en una residencia. Tras su fallecimiento, un reducido grupo de amigos y familiares conocieron su testamento y se llevaron una mayúscula sorpresa.

Thelma había muerto siendo multimillonaria y eligió destinar la mitad de su fortuna para crear una fundación caritativa, la Thelma Pearl Howard Foundarion que donó en los últimos 20 años millones a organizaciones que se centran en niños discapacitados. El fin no fue casualidad, ya que Thelma tuvo un hijo con discapacidad mental al que dejó la otra mitad de la herencia mientras vivía en una residencia para cuidados especiales en Long Beach.

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