El choque generacional

Los pensionistas se movilizan contra la inacción de la juventud ante la reforma

Críticos y contundentes. Así son los comentarios de los mayores ante la falta de respuesta de los jóvenes frente al cambio drástico del sistema de pensiones.  Todo un reflejo del conflicto entre generaciones.

Protesta pensionistas
Protesta pensionistas
EFE

La ausencia de movilización de los jóvenes ante un cambio drástico del actual sistema público de pensiones, que se pondrá en marcha en el corto plazo y que les afectará de lleno en el futuro, y ante los graves problemas laborales que tienen (acceso tardío a un empleo, precariedad, temporalidad y paro) ha tenido una respuesta contundente -y no demasiado conciliadora- por parte de los jubilados y pensionistas integrados por miles en diversas plataformas y grupos en las redes sociales, especialmente en Facebook.

"Es muy fácil, viven de sus abuelos", responde uno de estos pensionistas, muchos muy activos en las redes, ante la noticia titulada Un conflicto generacional... ¿Por qué se movilizan los jubilados y los jóvenes no?, publicada por La Información. Y es que durante la crisis económica y la que ha generado la pandemia muchas familias han vivido de una pensión, ante la imposibilidad -o la falta de interés, según algunos- de encontrar empleo por parte de los más jóvenes. Lo cierto es que muchos de ellos no encuentran un hueco en el mercado laboral, o bien por que están sobrecualificados o, justamente, por lo contrario.

La desesperanza, el convencimiento que no se podrá hacer nada y que no cobrarán la pensión, porque cuando llegue el momento no habrá dinero, no habrán cotizado lo suficiente o sus prestaciones serán mínimas tras años como mileuristas, tienen paralizados a muchos jóvenes, que creyeron en los nuevos partidos pero han visto como no se han materializado sus objetivos. "Les hemos educado mal y saben que ellos no tendrán jubilación... viven la vida", apunta una de las pensionistas.

También aparecen muchos tópicos en sus comentarios. "Dile que hay botellón y corren como galgos", "les damos todo, pero moverse por algo que no sea el fútbol, nada de nada" o "están como el de Galapagar, viendo series", aseguran tres de los pensionistas, que están en una plataforma en la que reclaman que la jubilación con 40 años cotizados no se penalice. Muchos llevan trabajando desde los 15 años y ahora, en el último tramo de su vida, tienen que salir a la calle para exigir derechos e incluso apuestan de plano por la política. Hay 30 partidos que les representan y están centrados en las demandas de los más mayores.

Algunos de estos pensionistas tratan de justificar la falta de espíritu reivindicativo de los más jóvenes, que salieron mayoritariamente el 15-M para reclamar sus derechos hace ya 11 años. Las únicas movilizaciones que contemplan en este momento son por causas transversales, con el ecologismo o el feminismo, y la desunión entre el colectivo es más que patente. "Somos la generación del esfuerzo, no teníamos consolas ni el p... móvil. No es culpa de ellos, porque los tienen adormecidos", menciona otro miembro de la generación 'silver' en Facebook.

"Necesitan nuestro respeto"

Mientras, otros, que posiblemente conocen a fondo los problemas reales de la juventud, tanto sociales como laborales, dan la cara por los jóvenes: "Hablais de los jóvenes como si todos fueran un atajo de gandules, hay que respetarlos de una vez, hay que darles empleo y verán como trabajan. No olvideis que esos jóvenes son nuestros hijos y nuestros nietos... un respeto para ellos", apunta L. P.

Y también son muchos los que se ponen medallas y aseguran que haberlo pasado mal durante la guerra y la posguerra les ha hecho más fuertes y mejores. "Tenemos sabiduría y vemos las cosas", "los jóvenes viven a costa de los jubilados" o "nosotros sabemos lo que es pasar hambre", aseguran de forma contundente para dar respuesta al interrogante de la noticia. La realidad es que tras décadas cotizando, los nuevos pensionistas cobran más de 1.400 euros, mientras un 40% de los jóvenes no llegan a los 950 euros.

Subsidiados y dependientes

Algunos pensionistas aprovechan las redes para lanzar consignas políticas, están polarizados y buena parte de los mensajes son para defender a Vox, atacando a Unidas Podemos, o viceversa. "Los jubilados solo se movilizan cuando gobierna la derecha... por eso perdemos credibilidad", admite uno, mientras otra jubilada propone acabar con este "gobierno progresista". En el otro extremo, están los que abogan porque Pablo Iglesias coja el "mando único de la situación". 

Por último, no faltan las críticas a las decenas de subsidios, pensados para evitar situaciones de pobreza, a los que se acogen los jóvenes "para no trabajar y vivir de lo público", sin haber cotizado como aseguran que han hecho ellos. "Les comen el coco con eso de la paguita y el mínimo vital que el Estado les tiene que pagar" o "se creen que son ricos aunque sean dependientes económicamente", admiten. 

Como en Francia

La movilización masiva de los sindicatos y los jubilados franceses frenó el año pasado la drástica reforma de las pensiones diseñada por el presidente galo, Emmanuel Macrón, que pretendía fusionar en uno los 42 sistemas de jubilación que tiene el país vecino -numerosas empresas públicas y colectivos como la de ferrocarriles (SNFC) o el metro de París tienen un régimen especial- y permitir retrasar la edad de retiro dos años, previa bonificación, que pasaría de 62 a 64 años.

En España, la reforma de pensiones que ha diseñado el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha dejado de lado o aplazado los aspectos más lesivos con los jubilados -como el factor generacional o el cálculo de la prestación con 35 años cotizados-, en paralelo con las críticas de algunos partidos de izquierda, los sindicatos y de los pensionistas, que no han parado de movilizarse. Para el Banco de España, las propuestas de los más mayores pueden hacer que una reforma necesaria y que debe ser contundente, acabe desnaturalizada.

Mostrar comentarios