Viernes, 13.12.2019 - 07:15 h
En tanto se mantenga la actual situación en Cataluña

La Caixa traslada su holding industrial Criteria a Baleares por el órdago catalán

La estructura donde tiene todas sus inversiones, incluida Caixabank, buscará cobijo transitorio ante el riesgo de una declaración de independencia.

El presidente de Caixabank, Isidre Fainé.
El presidente de Caixabank, Isidre Fainé.

La sacudida en bolsa a los valores catalanes y la presión de clientes retirando depósitos empuja a La Caixa a mover ficha de forma integral en su conglomerado. Si la filial bancaria Caixabank adelantaba el paso con la decisión de irse a Valencia, ahora ultima trasladar a Baleares la sede social del holding industrial de la fundación bancaria Criteria, la estructura donde cobija toda la cartera industrial.

El patronato de la fundación bancaria aprobó ayer, día 6, "para mantener los intereses y la operativa normal de la entidad y, en tanto se mantenga la actual situación en Cataluña, el traslado del domicilio social a la Plaza Weyler", de Palma de Mallorca según ha certificado Criteria esta mañana a la CNMV.

De Criteria cuelgan todas las inversiones del grupo La Caixa. El activo más valioso es el 40% que controla en Caixabank, pero Criteria cuenta además con poderosas inversiones en gigantes como Gas Natural (tiene un 24,4%), el líder en gestión de autopistas de peaje Abertis (19%); tiene el 5,9% de Suez (dueños de Aguas de Barcelona), un 50,1% de la sociedad de aparcamientos Saba, el 5,94% de la operadora Cellnex, el 20% del grupo sanitario Vithas o la filial inmobiliaria Building Center, cuyos activos se ocupa de enajenar Servihabitat.

La mayoría integran el grupo de compañías catalanas castigadas duramente en bolsa por el temor a la inseguridad jurídica que conllevaría la ruptura de Cataluña con la zona euro, y está bajo el foco de las agencias de solvencia crediticia. Fitch señalaba esta semana a Gas Natural y Cellnex como las empresas más afectadas por la crisis independentista ante el riesgo de interrupción del negocio, junto a un puñado de sociedades entre las que figuran Teléfonica o Repsol, participadas igualmente por Criteria.

La gasista no ha querido esperar acontecimientos y para resguardarse de la incertidumbre que pudiera ocasionar la declaración de independencia decidió ayer moverse a Madrid “de manera temporal”, movimiento similar al que hoy ha comunicado Criteria.

Un decreto hecho a medida

El traslado de Caixabank ha requerido de la intervención del Gobierno. El Consejo de Ministros reguló ayer ‘ad hoc’ para allanarle el cambio, sin que tuviese que aprobar el cambio de sede en junta de accionista como establecen sus estatutos. En una solución a medida del banco, aprobó un decreto ley que permite sortear el requisito que hubiese obligado a esperar los 15 días preceptivos exigidos por ley para celebrar una junta previsiblemente tensa y difícil para una cuestión tan sensible, pero vital para la entidad.

El riesgo de fuga de depósitos de clientes inquietos hubiese jugado en contra de tener que esperar un plazo de tiempo tan prolongado. Para acelerar el cambio y despejar incertidumbre, el consejo del banco adelantó ayer que se mudaría a Valencia y hoy, casi al instante de entrar en vigor el decreto ley con su aprobación en el Boletín Oficial del Estado (Boe), el consejo ha aprobado definitivamente el traslado. Solo queda el trámite burocrático de adaptar los estatutos con efecto retroactivo a la nueva realidad.

La entidad, el tercer mayor grupo bancario de España, con un balance de 378.000 millones de euros y 15,8 millones de clientes en la península garantiza con el movimiento que aunque Cataluña rompiese de forma unilateral con la zona euro, su actividad y los depósitos de clientes se mantienen bajo el paraguas de la Unión Bancaria.

La entidad conservará como hasta ahora, el acceso a la ventanilla del Banco Central Europeo (BCE), y la protección para el ahorro de clientes del Fondo de Garantía de Depósitos (Fgd). Caixabank cuenta con más de 37.000 empleados en nómina y 5.468 sucursales desplegadas por todo el país, aunque sus inversiones van más allá.

La Fundación alojó en el banco el 5,15% de Telefónica y el 9,84% que posee en Repsol, junto a la mayoría de incursiones financieras: controla un 9,92% del Bank of East Asia -otro 17,36% y el 9,10% en el mexicano Inbursa se aloja en Criteria-, la filial de seguros VidaCaixa, el 84,51% del portugués BPI o la financiera de crédito al consumo y tarjetas.

Valencia, la gran beneficiada

El banco presidido por Jordi Gual sopesó la opción de Madrid, donde se ubica la filial MicroBank y Palma de Mallorca, finalmente elegida por Criteria. Madrid reforzaba la proximidad a los supervisores y reguladores, pero finalmente ganó la opción de Valencia en la céntrica calle de Pintor Rosales donde radicó la sede Banco de Valencia, absorbida por la entidad.

La comunidad valenciana es la vencedora en el pulso nacionalista en la medida que convenció al Sabadell para mudar la sede a Alicante, al mismo edificio de la CAM; y refuerza el histórico rol de tercera plaza financiera del que disfrutaba antes de que la crisis tambalease sus entidades. Bankia eligió el lugar de Bancaja para fijar sede.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING