Miércoles, 29.01.2020 - 06:22 h

La CECA adelgaza su consejo y se prepara para las nuevas fusiones en 2012

La Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha adoptado hoy las primeras medidas para afrontar un 2012 complicado, en el que augura fusiones, recortes de costes y cambios regulatorios, y al que hará frente con una nueva estructura y un consejo reducido.

Madrid, 22 feb.- La Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha adoptado hoy las primeras medidas para afrontar un 2012 complicado, en el que augura fusiones, recortes de costes y cambios regulatorios, y al que hará frente con una nueva estructura y un consejo reducido.

Los cambios han sido aprobados en la Asamblea General que hoy ha celebrado la CECA, y en la que han participado además de los representantes de las cajas, los de los bancos a los que han trasvasado su negocio financiero, fruto de los intensos cambios que vive el sector.

Tras dos años que han remodelado completamente el sector del ahorro en España, el director general de la CECA, José María Méndez, ha augurado un 2012 lleno de retos, algo lógico tras la aprobación de una reforma financiera que obligará a fusionarse a las entidades que no son viables.

Además, varios de los miembros de la CECA, como son Unnim, Novagalicia y CatalunyaCaixa, están bajo el control del Estado y por tanto abocados a una muy probable subasta, con lo que perderán su independencia.

Mendez ha aprovechado la asamblea de hoy para anunciar a las cajas que la CECA les acompañará en los "importantes retos previstos para 2012", como son los nuevos procesos de consolidación, y la búsqueda de nuevas vías para reducir los costes y ganar eficiencia.

Méndez se ha referido también a la "intensa agencia regulatoria nacional e internacional", en la que se incluye el reciente endurecimiento de las provisiones que aprobó hace unas semanas el Gobierno de Mariano Rajoy, y que exige a bancos y cajas que saneen su exposición al "ladrillo" en 50.000 millones de euros.

En este sentido, el presidente de la CECA, Isidro Fainé, ha valorado las reformas del Gobierno y ha recordado que desde 2008, las cajas han realizado saneamientos por importe de 60.000 millones de euros.

Faine ha aprovechado su intervención para reclamar al Gobierno y a las autoridades internacionales que apliquen "políticas equilibradas" que permitan conjugar la autoridad fiscal con "medidas de estímulo que impidan un mayor deterioro de la actividad".

Desde que se inició la crisis a finales de 2008, las cajas han cerrado 4.200 oficinas, un 17 por ciento del total, y sus plantillas se han adelgazado en 19.500 personas, un 14 por ciento, y consideran que con estas cifras "la mayor parte de su plan de reducción de capacidad ya se ha consumado".

El adelgazamiento de estructura ha alcanzado también al consejo de administración de la CECA que, en lógica con los procesos de fusión acometidos, ha reducido de 19 a 12 el número de sus miembros.

El consejo seguirá presidido por Isidro Fainé (La Caixa), acompañado en calidad de vicepresidentes por Rodrigo Rato (Bankia), Amado Franco (Ibercaja) y Braulio Medel (Unicaja), al que se ha unido un cuarto, el presidente de KutxaBank, Mario Fernández.

A ellos se unen siete personalidades más en representación de BMN, Banca Cívica, Liberbank, Novagalicia, CatalunyaCaixa, Unnim y Caja España-Duero.

BMN está representada únicamente por su presidente, Carlos Egea, y desaparece el asiento que ocupaba Fernando Alzamora, presidente de la balear Sa Nostra, integrada en el grupo.

Banca Cívica hará oír su voz a través del presidente de Cajasol, Antonio Pulido, y se liberan los dos puestos que ocupaban los primeros ejecutivos de Caja Navarra (Enrique Goñi) y de CajaCanarias (Álvaro Arvelo).

Liberbank, liderado por Cajastur, estará representado por el presidente del grupo, Manuel Menéndez, y se prescinde de Enrique Ambrosio (Caja Cantabria) y de Víctor Manuel Bravo (Caja Extremadura).

Además, han abandonado el consejo dos nombres vinculados hasta ahora a Bankia: José Luis Olivas (Bancaja) y Juan Antonio Fernández-Velilla (Caja Rioja), puesto que el grupo de cajas cuenta con Rato en una de las vicepresidencias.

Por parte de Novagalicia, el antiguo presidente, Julio Fernández Gayoso, ha cedido su asiento al primer ejecutivo de la entidad, José María Castellano, aunque éste podría estar sólo unos meses si la entidad acaba siendo subastada.

Lo mismo les podría pasar al director general de Unnim, Jordi Mestre, pues faltan escasas semanas para adjudicar la entidad al mejor postor; al presidente de CatalunyaCaixa, Adolfo Todó, pues la entidad está bajo el control del Estado; y al máximo responsable de Caja España-Duero, Evaristo del Campo, dado que el grupo está en proceso de fusión con Unicaja.

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