La inflación en la zona euro se torna negativa por primera vez en cinco años

  • La tasa de inflación interanual se situó en el -0,2 % en la zona euro en diciembre, con lo que el área de la moneda única acabó 2014 en terreno negativo por primera vez en cinco años, aumentando así la presión sobre el Banco Central Europeo (BCE) para que tome nuevas medidas.

Céline Aemisegger

Bruselas, 7 ene.- La tasa de inflación interanual se situó en el -0,2 % en la zona euro en diciembre, con lo que el área de la moneda única acabó 2014 en terreno negativo por primera vez en cinco años, aumentando así la presión sobre el Banco Central Europeo (BCE) para que tome nuevas medidas.

Se trata de la primera tasa negativa desde octubre de 2009, cuando los precios bajaron un 0,1 %, y del mayor descenso desde septiembre de ese año, cuando la tasa estaba en el -0,3 %, según la base de datos de la agencia comunitaria de estadística, Eurostat, que publicó hoy el índice adelantado de la inflación en la zona euro.

Los analistas esperaban una caída una décima menor de los precios en diciembre en la zona euro, formada en 2014 por dieciocho países.

La tasa interanual de inflación se tiñó de rojo y aumentó el riesgo de un escenario deflacionista después de haberse registrado en noviembre un aumento de precios de un 0,3 %.

Un año antes, la tasa se situaba todavía en el 0,8 %, de acuerdo con Eurostat, con sede en Luxemburgo.

La vuelta a un dato negativo por primera vez en cinco años se debió principalmente a la caída de los precios de la energía (un 6,3 % frente al descenso del 2,6 % en noviembre).

El precio del barril de petróleo Brent para entrega en febrero caía hoy durante algunos minutos en el Intercontinental Exchange Futures (ICE) de Londres por debajo de 50 dólares, lo que no ocurría desde comienzos de mayo de 2009.

El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo el pasado día 2 en una entrevista con el diario económico alemán Handelsblatt que el riesgo de una deflación "no puede ser descartado completamente, pero es limitado".

El mandato del BCE es mantener las tasas interanuales de inflación por debajo, pero cerca del 2 % a medio plazo.

El problema es que, con las expectativas de una caída prolongada de precios y una merma de los salarios, los hogares de la zona euro podrían retrasar los gastos, algo que el BCE quiere evitar.

Ahora todos los ojos están puestos en la reunión del consejo de gobierno del BCE del próximo día 22, no solo por la baja inflación y la presión sobre el euro, sino también por la preocupación ante posibles repercusiones de la crisis política y económica en Grecia.

Draghi predijo en el Handelsblatt que los tipos de interés, que marcan mínimos históricos, han permanecido "muy, muy bajos durante mucho tiempo y probablemente seguirán así durante más tiempo".

El tipo de interés de referencia está actualmente en el 0,05 %, con lo que la capacidad de maniobra de la entidad monetaria con sede en Fráncfort (Alemania) para bajar más los intereses es prácticamente nulo y se esperan otro tipo de medidas.

El propio Draghi ha dicho que el BCE ya está realizando los preparativos técnicos para ello, lo que ha sido interpretado como el anuncio de que el programa de compra de títulos de deuda soberana puede ponerse en marcha próximamente.

La Comisión Europea (CE) no quiso hoy entrar a valorar los próximos pasos que pueda dar el BCE, como es habitual, pero la portavoz comunitaria para Empleo, Crecimiento, Inversión, Unión Económica y Monetaria y el Semestre Europeo, Annika Breidthardt, sí comentó el dato de la inflación.

"La CE continúa pensando que la débil producción y los débiles precios de materias primas seguirán lastrando a la baja la inflación a corto plazo, pero a medida que la actividad económica gana gradualmente fuerza y los salarios aumentan, la inflación debería subir de nuevo", señaló.

El Ejecutivo comunitario quiso además subrayar la diferencia entre deflación y una tasa de inflación global "temporalmente negativa", porque el primer escenario requeriría "unos niveles de bajada de precios generalizada y prolongada".

Si se excluye la energía, la inflación interanual fue del 0,6 % en diciembre, estable en relación con el mes anterior.

Si se descuenta la energía y los alimentos no procesados, la tasa se situó en el 0,7 %, y de no incluir la variable de la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco, fue del 0,8 %, una décima más que en el mes precedente.

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