Empleo trabaja en una reforma de las prestaciones

El pago de 426 euros a parados de larga duración se dispara un 165% en un año

La vinculación de los subsidios a los programas formativos consigue colocar a uno de cada tres de los desempleados más vulnerables.

Programa de Activación para el Empleo.
a de Bilbao

La reforma del Programa de Activación para el Empleo (PAE) ha disparado el coste de las ayudas de 426 euros que reciben cada mes los parados mayores de 45 años que se encuentran en una situación más vulnerable. La evolución anual de este último subsidio que perciben los desempleados que hayan agotado ya las ayudas del Prepara se ha disparado en los últimos meses, precisamente cuando el Ministerio de Empleo decidió flexibilizar las ayudas. Se están produciendo incrementos de más del 170% tanto en los beneficiarios por estas ayudas como en el coste de las mismas. Este dato demuestra que el Gobierno de Rajoy no está atajando como se propuso el preocupante paro de larga duración, aunque se encuentra en los niveles más bajos de los últimos años.

La tasa de parados de larga duración se situó a finales de 2017 en 1.612.300 personas, 334.400 desempleados menos que en 2016 o, lo que es lo mismo, una reducción del 17,2%. Sin embargo, la propia ministra Fátima Báñez reconoce que es uno de los datos que tiene pendiente de mejorar, consciente que estos son los únicos instrumentos de protección que tienen los españoles que llevan más de un año en paro y que han agotado todas las ayudas. Pensando en ellos, el Gobierno decidió rebajar el pasado mes de junio las condiciones para acceder al citado PAE y la consecuencia ha sido que se han disparado las solicitudes, las altas, los beneficiarios y los costes de este programa que otorga una ayuda final de 426 euros.

Las cifras concretas del incremento disparado de este subsidio las ofrece el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Así, el pasado mes de enero (el último dato disponible), el coste del PAE se elevó hasta los 24,1 millones de euros, un 171,1 % más en relación al mismo mes de 2017. En total, el número de beneficiarios de este programa fue en enero de 2018 de 54.644 personas, lo que supone un 164,8% más que un año antes. Ese mismo mes se registraron 15.233 solicitudes para percibir esa ayuda finalista de 426 euros, mientras que un año antes hubo 5.668 peticiones, lo que supone un incremento del 168,8%.

Por autonomías, fue en Andalucía donde se registró en enero un mayor número de solicitudes, con 5.325; seguida de la Comunidad Valenciana con 2.150; Cataluña con 1.356, y Canarias con 1.217. El resto de comunidades registraron menos de 1.000 peticiones de ayuda. Por provincias, en el pódium se encuentra Sevilla (1.317 solicitudes), Valencia (1.092) y Cádiz (1.088), por este orden.

En los meses anteriores también se puede ver el crecimiento exponencial de las cifras del PAE. En diciembre de 2017 el gasto de este programa fue de 24,6 millones de euros, un 175,1% más que el mismo mes del año anterior; el número de beneficiarios fue de 55.480, un 169,7% más; y, por último, las solicitudes se dispararon hasta las 11.018, cuando un año antes habían sido de 5.028 (+119,1%). Si se echa la vista un poco más atrás, los datos del SEPE indican que el coste del PAE fue en noviembre de 22,9 millones (+154,1%), en octubre de 19,8 millones (+114,2%), en septiembre ascendió a 17,7 millones (+80,3%)... y así sucesivamente durante los meses veraniegos. En mayo, mes en el que se flexibilizaron las condiciones, el coste del PAE fue de 9,5 millones (-14,9%) y se registraron 20.744 beneficiarios. En medio año, por tanto, se ha multiplicado por 2,5 el número de receptores de esta ayuda.

Empleo explica que el motivo que ha provocado este notable incremento de solicitantes y de los costes del Programa de Activación para el Empleo es la flexibilización de las condiciones para acceder al mismo. Efectivamente, Empleo redujo de seis a un mes el tiempo que ha pasado el solicitante desde que agotó la última prestación contributiva o ayuda por desempleo. También rebajó el periodo de inscripción como demandante de empleo de 360 a 270 días e introdujo la novedad de que la búsqueda activa de empleo podría realizarse utilizando una empresa privada. Todo ello abrió el abanico de posibles beneficiarios y, como consecuencia, las cifras se han disparado.

La ayuda del PAE de 426 euros al mes entró en vigor en enero de 2015 y está previsto que finalice el 1 de mayo de este año. Para tener acceso a ella es necesario tener responsabilidades familiares, como algún hijo con discapacidad, menores de 26 años o tener a su cargo al cónyuge, así como haber agotado otras ayudas, que los ingresos propios del solicitante o de la unidad familiar no superen el 75% del salario mínimo interprofesional en 2017 (530,78 euros brutos), suscribir un compromiso de búsqueda de trabajo, no rechazar las ofertas de empleo que reciba y participar en cursos de formación. Fuentes de Empleo presumen de que el PAE ha dejado registros positivos: uno de cada tres beneficiarios terminan encontrando trabajo.

Actualmente el Ministerio de Empleo está trabajando con los sindicatos CCOO y UGT en una reforma de las ayudas para parados de larga duración. Una opción que se encuentra sobre la mesa y en la que se esta avanzando consistiría en una fusión del Prepara (400 euros mensuales para el parado de larga duración sin cargas familiares y 450 euros para el que las tenga) y el PAE, un programa que si no se renueva en mayo se extinguirá. El Gobierno aseguró el pasado mes de abril que el número de beneficiarios de este programa sería de 210.000 (hasta finales de 2018) y que su coste ascendería a 537 millones de euros (220 millones en 2017 y 317 en 2018).

Hay que recordar que el Tribunal Constitucional tumbó hace dos meses la gestión estatal de la ayuda de 426 euros a parados de larga duración por considerar que se trata de una subvención de fomento del empleo y de inserción, una competencia que en realidad es autonómica.

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