Domingo, 22.09.2019 - 02:28 h
En un desayuno de despedida con los agentes sociales

Báñez negociará la reforma laboral si Valerio no deroga la ley estrella del PP

La exministra de Empleo se compromete a revisar algunas mejoras en la ley de 2012. El PP tendrá un papel clave en lo que queda legislatura.

Reunión de los agentes sociales con la ministra de empleo, Fátima Báñez
Reunión de los agentes sociales con la ministra de empleo, Fátima Báñez / EFE

Fátima Báñez dará en las próximas horas el relevo al frente del Ministerio de Trabajo (según su nueva denominación) a Magdalena Valerio y lo hace con un ánimo constructivo. La exministra desayunó el pasado martes con los agentes sociales y les hizo algunas confesiones que son toda una declaración de intenciones sobre la estrategia que tiene previsto poner en práctica el PP en esta nueva etapa en la oposición. Hay un asunto clave, la reforma laboral, que ha sido la ley estrella del Gobierno de Rajoy y que ahora los populares no quieren que se desmonte.

La onubense ha sido una de las personas más cercanas a Rajoy en sus dos legislaturas. De hecho, ella fue una de las ministras que estuvo con él la tarde más amarga, esa en la que se aisló por completo en el restaurante Arahy de la calle Alcalá y más tarde en Moncloa. Apuntando a que ella podría ser la responsable de los temas laborales en la oposición, la ahora diputada rasa convocó a los presidentes de CEOE (Juan Rosell), Cepyme (Antonio Garamendi), y a los secretarios generales de UGT (Pepe Álvarez) y CC.OO. (Unai Sordo) a ese desayuno en forma de despedida en su despacho de Nuevos Ministerios. Fue un hasta luego ya que, según les dijo, espera seguir negociando en privado con ellos.

Báñez se ofreció en esta cita celebrada a las 8:45 de la mañana a negociar con la nueva ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, algunas modificaciones en la citada Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, según fuentes conocedoras de la conversación. La exministra ya venía abriéndose a esta posibilidad en los últimos meses que ha pasado en el Ministerio, mostrándose dispuesta a retocar determinados aspectos de la misma, según trasladó anteriormente a través de la Mesa por la Calidad en el Empleo, aunque sea de forma genérica. Ahora, Báñez se ha comprometido a seguir trabajando desde su escaño par evitar que el nuevo Gobierno de Sánchez derogue su proyecto estelar.

La reforma laboral fue uno de los grandes hitos del marianismo. En las antiguas carteras económicas, y especialmente en Empleo, se califica esta legislación como el núcleo central de la recuperación económica y de la creación de empleo. Por eso Báñez es firme defensora, si acaso, de retocar la misma para introducir mejoras en un mercado laboral que ya ha variado desde que fue aprobada en julio de 2012. Transmitió en este desayuno que está dispuesta a servir de puente a introducir novedades y a negociar en nombre del primer partido de la oposición y principal fuerza parlamentaria en el Congreso y en el Senado, con mayoría absoluta además.

Existen dos aspectos especialmente sensibles de la reforma laboral que los sindicatos ya han puesto sobre la mesa para que puedan modificarse. Se trata de la supremacía de los convenios de empresa sobre los sectoriales (el PSOE ya propuso en el Congreso una Proposición no de Ley para acabar con esta medida que fue aprobada) y elevar de una vez por todas los salarios, una negociación que se encuentra estancada entre las centrales sindicales y los empresarios. El antiguo Gobierno lleva insistiendo desde diciembre en que se firme esa subida salarial en general, pero los interlocutores sociales no se ponen de acuerdo. El nuevo PP, por tanto, se abriría a negociar el Pacto de Rentas del que Pedro Sánchez habló en su moción de censura y que los socialistas propusieron en sus Presupuestos alternativos.

Las relaciones de Sánchez con los interlocutores sociales

La relación del nuevo presidente del Gobierno con los principales sindicatos es correcta y cordial. Pepe Álvarez y Unai Sordo fueron de los primeros en felicitar a Sánchez cuando el Congreso votó a favor su moción de censura y el recién elegido jefe del Ejecutivo les devolvió el mensaje. Fue a través de sus Whatsapp en un mensaje muy similar en ambos casos en los que Sánchez les emplazaba a celebrar una reunión lo antes posibles: "Nos vemos pronto", les transmitió.

Con la CEOE la relación es "razonable", explican desde la patronal. Sánchez acudió en junio del año pasado a la cena aniversario de los empresarios y estuvo en la mesa presidencial junto al Rey Felipe. Era su primer gran acto tras recuperar la Secretaría General del PSOE. Agradeció a Rosell y Garamendi que le hubieran invitado al acto y allí pudo cruzarse con algún presidente del Íbex, como Ignacio Sánchez Galán.

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