Martes, 17.09.2019 - 22:22 h
La edad media es de 57 años

Los empleados públicos piden jubilarse a los 61 años para hacer sitio a los jóvenes

Después de años de limitaciones en la reposición de efectivos, el 70% de la plantilla tiene más de 50 años y casi el 17%, más de 60. 

La ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet
Ofensiva de los empleados de los ministerios para jubilarse desde los 61. / EFE

Después de cerca de una década en la que las administraciones han tenido que aplicar una rígida tasa de reposición de sus efectivos, que ha impedido que se cubran la mayoría de los años las vacantes de funcionarios que se jubilaban, fallecían o renunciaban a su puesto, el envejecimiento de la plantilla pública resulta hoy más evidente que nunca y resulta especialmente preocupante la situación de algunos colectivos, como el personal laboral.

El último Registro Central de Personal, que edita semestralmente el Ministerio de Hacienda y que detalla el número y el perfil de los efectivos al servicio de las Administraciones, revela que siete de cada diez empleados en los ministerios y sus organismos autónomos tiene más de 50 años y casi un 17%, más de 60, un contexto que solo podía cambiar con un rejuvenecimiento radical de los empleados públicos, que según los sindicatos, debería venir de eliminar las limitaciones a la reposición y de generalizar la jubilación voluntaria.

Carlos Álvarez, secretario general del sector de la Administración General del Estado (AGE) de UGT, asegura a La Información que la situación es especialmente complicada en lo que respecta al personal laboral que trabaja en los ministerios, cerca de 35.000 efectivos que tienen de media más de 57 años, frente a los 53 de media entre los funcionarios. Asegura que uno de sus objetivos es que el Gobierno permita a este colectivo acojarse a la jubilación parcial anticipada, "algo que ya ocurre en bastantes comunidades autónomas".

"A partir de los 61 años y ocho meses, en este momento, los empleados públicos deberían poder optar por este sistema de forma voluntaria, lo que les permitiría reducir la jornada laboral en un 25% durante cuatro años o un 50% durante dos. Esto facilitaría, por ejemplo, el retiro a los 64 años en el caso de que se concentrase el recorte de jornada en un ejercicio y solicitándolo a los 63", asegura el dirigente sindical. 

Pero la movilización para recuperar el derecho al retiro voluntario antes de la edad legal no solo se produce en la AGE. En Castilla y León, la jubilación parcial anticipada del personal laboral era un derecho hasta marzo del año pasado, pero la Junta decidió limitarlo al máximo, algo que según los sindicatos en la comunidad frena el rejuvenecimiento de las plantillas, bastante envejecidas en la región.

Mientras, en Galicia, hace algo menos de un mes, varios centenares de funcionarios convocados por la Confederación Intersindical Galega (CIG) salían a la calle para reclamar que se restableciese el derecho a la jubilación parcial voluntaria a los 61 años, argumentando la necesidad de "revitalizar el cuadro personal y, de esa forma, también incrementar  con más cotizantes los ingresos de la Seguridad Social y del sistema público de pensiones nacional".

Los policías locales lo consiguieron

Los agentes de Policía Local ya pueden jubilarse de manera anticipada a los 59 años desde el pasado 1 de enero, como ocurre con los policías nacionales y los bomberos. En España hay cerca de 70.000 policías locales, de los cuales 3.200 tienen más de 60 años y 4.000 entre 55 y 60. Se calcula que solo en Madrid, una de las comunidades con la plantilla más envejecida, esta medida afectará a mil de los alrededor de 6.000 policías locales en el ejercicio actual.

También los enfermeros y enfermeras reclaman, a través su sindicato -Satse- poder prejubilarse a los 60 años, una vez puedan acreditar 25 años de servicios prestados, al igual que los Cuerpos de Seguridad del Estado. Justifican la petición en las condiciones laborales "especialmente duras y penosas" que sufren a lo largo de su trayectoria profesional las enfermeras/os, con trabajo a turnos, de noche o en fin de semana, rotaciones y guardias, además de los riesgos latentes inherentes a su labor profesional".

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