Domingo, 24.03.2019 - 15:26 h
Portugal se ve como la nueva Florida

Los países nórdicos miran ya con recelo que los jubilados de oro huyan al sur

Los portugueses introdujeron ya hace nueve años medidas fiscales muy positivas para los jubilados y España es un destino diez por el sol y la comida.

Los jubilados de oro nórdicos eligen los países del Sur
Los jubilados de oro nórdicos eligen los países del Sur.

PIGS. Ese ha sido el término con el que han bautizado los países del Norte a los del Sur en Europa durante muchos años. No es que ahora hayan dejado de hacerlo sino que esos países están viendo cómo los del Sur amenazan con dominar todo el sector de los mayores de edad. Porque los jubilados de oro miran al Sur. Y no lo hacen solo por sol, o la gastronomía... sino por dinero. En Portugal pagan escasísimos impuestos, si es que pagan y vivir en España les sale barato.

En su último informe la Biblia para elegir un retiro dorado, International Living mostraba una evidencia: Portugal (7º) y España (9º) son los países de Europa preferidos por los jubilados para retirarse. Costa Rica, México, Panamá lideran los destinos. 

La gran sorpresa, o no tanto, sigue siendo Portugal, que no solo ha sorprendido a Europa con un gobierno de izquierdas que sanea las cuentas, ahora su batalla es la de captar jubilados. Desde 2009, Portugal ofrece unas condiciones inigualables para los jubilados extranjeros. Aquellos pensionistas a los que se les otorgue la condición de no residentes habituales estarán exentos de pagar el impuesto de la renta en Portugal por un período de 10 años. Tampoco tendrán que pagar impuestos sobre la riqueza durante ese período. El objetivo indisimulado del Gobierno es convertir su país en la Florida de Europa. 

Los primeros que han hecho saltar la voz de alarma han sido los países nórdicos. Aceptan que los jubilados se vayan al sur de Europa por la gastronomía, el sol y las playas, pero que lo hagan para no pagar impuestos les irrita sobremanera. Finlandia ha anunciado que quiere terminar con el convenio tributario (evita la doble imposición) que todavía mantiene con el país ibérico, lo que supone un importante problema para el ministro de Finanzas portugués, Mario Centeno, que actualmente preside el Eurogrupo, según desvela Bloomberg.

Esta medida, que ha pasado un tanto desapercibida durante años, ahora está empezando a levantar polémica en los países nórdicos, que ven cómo los retirados con mayores rentas se marchan al sur de Europa a vivir una jubilación de oro, generando riqueza fuera de su país de origen. Portugal tiene un impuesto plano o flat tax del 20% para trabajadores cualificados, lo que supone un aliciente para la llegada de talento al país luso.

No se trata solo del dinero. Grandes campos de golf, 300 días de sol al año y una amplia costa también ayudan a explicar el éxito del programa, que había atraído a 10.684 extranjeros hasta finales de 2016, según el Ministerio de Finanzas de Portugal.

El creciente éxito del programa destaca la diferencia fundamental en la forma en que los estados de la UE asumen la seguridad social. Los países nórdicos, con generosas políticas de bienestar, permiten a los ciudadanos a hacer deducciones de sus contribuciones durante su vida laboral, pero grava con intensidad el ingreso después de su jubilación. En los países del sur como Portugal, tales deducciones son solo viables para la minoría que cuenta con sistemas de pensiones privados.

"Es cuestión de un trato de igualdad para todas las pensiones pagadas por el sistema de jubilación finlandés", sostiene el ministro de Finanzas, Petteri Orpo. Su colega sueca, Magdalena Andersson, expresó críticas similares el año pasado, tras afirmar que los ciudadanos de su país eran libres de mudarse a Portugal para disfrutar del clima, el vino o hasta de la música, pero no para evitar el pago de impuestos.

De acuerdo con los datos del Gobierno luso correspondientes al 2017, en este último año el número de extranjeros que han solicitado la residencia no habitual en el país ha aumentado un 45%. Según el INE portugués, el 90% de quienes compran una casa portuguesa para conseguir un visado comunitario son chinos, mientras que los residentes no habituales son europeos, principalmente franceses, alemanes y nórdicos. 

En cuanto a España, el índice Eurostat refleja que el número de británicos en edad de jubilación en España se ha duplicado en tan solo una década. Andalucía, Valencia y las islas, con concentraciones en Alicante y Málaga, son los destinos predilectos. International Living destaca que una de las razones fundamentales también es económica (por no hablar de las razones sanitarias). "Una pareja puede vivir bien en España por tan solo unos 1.800 euros al mes, incluso menos si es dueño de su casa". Destaca la revista el precio de los menús, baratos para su calidad, las bebidas, el clima y su diversidad.

Para el segundo trimestre del año 2018 se prevé que en España continúe el crecimiento de la entrada de turistas internacionales y del gasto total asociado, según TourSpain. Se estima que las llegadas crecerán en torno al 2,2% y el gasto total en torno al 4,4%, superando las cifras de 23 millones de turistas, y 23.500 millones de gasto. Y un dato llama la atención. El mercado nórdico es el que presenta mayor dinamismo positivo, con crecimiento en todos los indicadores analizados, de llegadas, pernoctaciones y gastos. Sí, tal vez tengan motivos para enfadarse.

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