Las consecuencias del desafío independentista

La crisis en Cataluña se contagia ya a la economía ante la pasividad del Gobierno

La prima podría dispararse a 250 puntos si a esta tensión se suma la retirada de estímulos del BCE

La secesión de Cataluña tendría implicaciones negativas para el perfil de crédito de España, según Moody's
La crisis catalana afecta a la economía española. 

La crisis política en Cataluña ha empezado a trasladarse ya a la economía, ante la pasividad del Gobierno Central, que sigue sin mover ficha en medio del desafío lanzado desde la Generalitat de Cataluña. Esa falta de respuesta por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy preocupa especialmente entre los empresarios, y ayer la bolsa y la prima de riesgo empezaron ya a sufrir el impacto de las tensiones políticas. 

De hecho, el miércoles negro que sufrieron ayer los mercados refleja en buena medida ese nivel de desazón. Según confiesan diversos empresarios consultados, el discurso pronunciado el martes por la noche por el Rey, duro y contundente, supuso una notable inyección de moral en tanto marcaba una hoja de ruta que el Ejecutivo no ha escenificado. Sin embargo, según pasan las horas, cada vez se entiende menos porqué el Gobierno no da señales de vida.

Los economistas consultados coinciden en que el contagio de la crisis política a la económica comenzó a darse el pasado viernes, 48 horas antes de la jornada de referéndum ilegal en Cataluña. José Carlos Díez estima que a partir de ese momento el dinero empezó a salir ya de las entidades catalanas. Desde su punto de vista, el contagio se ha mantenido ante la enorme incertidumbre que existe en torno al pretendido proceso independentista, puesto que ni sus propios instigadores parecen tenerlo claro.

La tormenta perfecta si el BCE retira estímulos


Rafael Pampillón, profesor de Economía en el IE Business School y en la Universidad San Pablo CEU, advierte del problema que puede suponer para España que a la tensión político-económica con Cataluña se sume la retirada paulatina de estímulos por parte del Banco Central Europeo (BCE), sobre todo en lo que a compra de deuda se refiere. En ese caso, no descarta que la prima de riesgo española pueda irse a los 250 puntos básicos (en las últimas horas se ha situado ligeramente por encima de los 130).

Desde su punto de vista, el problema no es sólo la independencia y sus consecuencias económicas directas, sino también el tipo de gobierno que dirigirá Cataluña a partir de entonces: su relación con el sector privado, la posibilidad de que se implanten medidas proteccionistas, la inseguridad jurídica. 

Los expertos entienden que las fuertes caídas en bolsa que estamos viendo en Caixabank y Sabadell y las eventuales salidas de depósitos responden a varios aspectos: el castigo (en parte irracional) de los accionistas del resto de España por la animadversión que genera la independencia en muchos sectores; el hecho de que parte de los inversores catalanes (que no están de acuerdo con el camino iniciado por Carles Puigdemont) quieran castigar a las dos entidades por no mantener una actitud menos tibia en relación al Govern. Y en menor medida, por el temor a que Cataluña salga del euro, puesto que ambas pueden trasladar su sede para mantenerse bajo el paraguas del BCE.

Impacto económico para España y para Cataluña

En el caso de Cataluña, la ruptura implicaría una escalada del déficit y la deuda, la depreciación de su divisa y la posibilidad, incluso, de que la Generalitat aplique un "corralito" sobre todos los depósitos en euros de los bancos sitos en su territorio para evitar una fuga masiva de capitales, sostiene Pampillón.

Mientras, Jürgen B. Donges, profesor emérito de economía política en la Universidad de Colonia, incide en que si se mantenga la tensión, el principal impacto negativo para la financiación de deuda podría venir de las agencias de rating. Cualquier rebaja en la calificación de España supondrá una subida de la prima de riesgo sobre los bonos soberanos y sobre la deuda corporativa.

Por otra parte, considera que un otra consecuencia posible es que las inversiones directas extranjeras se redirijan hacia otras zonas de España, así como que se produzca una eventual fuga de capitales y de personas cualificadas desde su territorio al resto de España, principalmente a Madrid y Valencia.

En las últimas horas, el Centro de Predicción Económica (Ceprede) aseguraba en un informe que cinco comunidades autónomas crecerán este año por encima de la media nacional, prevista en el 3,1%. Entre ellas incluían a Cataluña, que podría avanzar en el entorno del 3,4%. En el centro consideran que por las fechas del año en que estamos, es difícil esperar grandes cambios en la previsiones de 2017. Donde sí esperan "cambios" es en las cifras de cara a 2018. "Momento en el que los impactos de diferente índole podrían hacer que Cataluña perdiera algunas décimas de crecimiento", aseguran.

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