Martín abandona la AEB e insiste en diferenciar la banca buena de la mala

  • Miguel Martín ha abandonado hoy la presidencia de la Asociación Española de Banca (AEB), que queda en manos del exdirector de Regulación y Estabilidad Financiera del Banco de España José María Roldán, y lo ha hecho insistiendo en la necesidad de diferenciar la banca "sana" de la "rescatada".

Madrid, 22 abr.- Miguel Martín ha abandonado hoy la presidencia de la Asociación Española de Banca (AEB), que queda en manos del exdirector de Regulación y Estabilidad Financiera del Banco de España José María Roldán, y lo ha hecho insistiendo en la necesidad de diferenciar la banca "sana" de la "rescatada".

Martín ha dejado hoy la presidencia de la patronal bancaria después de ocho años en el cargo y de que la Asamblea de la AEB haya acordado por unanimidad elegir a Roldán como presidente por un periodo de cuatro años.

La candidatura de Roldán presentada por la Asamblea del Consejo General de la AEB, recibió el consenso previo de los cinco mayores bancos: Santander, BBVA, Popular, Sabadell y Bankinter, a los que el nuevo presidente ha dado las gracias por proponerle al cargo.

"Estoy encantado de poder trabajar durante los próximos cuatro años con ellos", ha añadido Roldán durante una breve comparecencia conjunta con Martín, en la que ha explicado que hoy, en su primer día, todavía no se había "sentado en la mesa de la AEB".

Así, ha querido dejar el protagonismo de presentar los resultados del sector de 2013 al presidente saliente Miguel Martín, que ha mostrado su agradecimiento a Roldán por aceptar el cargo, y del que ha destacado la independencia con la que actuó durante los 13 años que fue director de Regulación bancaria en el Banco de España.

"Roldán fue independiente y no favoreció a la banca en ningún momento, sino que "hizo lo que tenía que hacer, por lo que no hay ninguna duda de que ha sido una buena elección", ha dicho Martín, en relación a la polémica que suscitó su propuesta como presidente, ya que el Ministerio de Economía alegó que existían incompatibilidades en el cargo.

Así, tras comparecer juntos ante los medios de comunicación breves minutos, Martín ha dado a conocer los resultados de los bancos de 2013, cuando han salido de pérdidas y han ganado 7.274 millones.

En esta última intervención, Martín ha insistido en la necesidad de distinguir entre la banca "buena y la mala", es decir, la que ha recibido ayudas públicas y la que no, y ha asegurado que las entidades "malas han dejado de serlo no por el dinero inyectado en ellas, sino por la buena gestión" que se está realizando.

"No es cuestión de dinero, es cuestión de hacer bien banca", ha dicho Martín, que ha defendido que quien compre entidades rescatadas será quien tendrá que "correr con las pérdidas futuras".

En este sentido, Martín ha criticado que las entidades rescatadas "han hecho un daño reputacional a todo el sector", tanto a los "buenos como a los malos".

"Nadie vino a rescatar a la banca sana", que tenía y tiene como obligación "hacer las cosas por sí misma", ha añadido Martín, que ha recordado que el proceso de recapitalización y reestructuración lo han tenido que hacer solas y "con el viento en contra, que ha sido durísimo".

Respecto a la imagen de la banca, Martín ha dicho que "es imposible" que el sector tenga buena imagen cuando "se ha caído el 30 % de los colegas".

"Estoy exhausto de explicar que no todos somos iguales. Si todos hubiéramos sido iguales, no se dónde estaría este país".

En este sentido, y según los datos publicados hoy por la AEB, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que se nutre de las aportaciones de la banca, ha aportado el 30,4 % de las pérdidas ya sufridas por el sector financiero.

Además, según los mismos datos, el FGD ha asumido pérdidas para rescatar a las cajas por valor de 7.911 millones, mientras que las aportaciones a la Sareb (capital y deuda subordinada) han alcanzado los 1.532 millones.

Por último, y según la AEB, la inversión realizada por el FGD para "rescatar a los clientes de las cajas" que invirtieron en deuda subordinada y participaciones preferentes ha sido de 963 millones de euros.

Martín también ha dicho que el éxito de la reforma del sistema financiero es lograr un sector bancario más sólido, rentable y competitivo.

"No es rescatar a las entidades no viables", es conformar un sistema financiero nuevo". Hay que aprovechar la crisis, su coste, para crear nuevo sistema financiero más sólido, estable, competitivo", ha concluido.

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