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Los trucos de seguridad de las tarjetas bancarias para evitar robos en Internet

Las operaciones fraudulentas con las tarjetas son algo todavía frecuente, siendo las compras online (77%) y las compras en comercios físicos (20%) las operaciones más afectadas. 

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Los trucos de seguridad de las tarjetas bancarias para evitar robos en Internet
©️[weerapatkiatdmurong] a través de Canva.com

En España se realizaron en 2018 1,4 operaciones fraudulentas por cada 100 tarjetas por un valor de 74 euros, de acuerdo con los datos de la Memoria Anual sobre la Vigilancia de los Sistemas de Pago del Banco de España de ese año. Desafortunadamente, las operaciones fraudulentas con las tarjetas son algo todavía frecuente, siendo las compras online (77%) y las compras en comercios físicos (20%) las operaciones más afectadas. Por suerte, las nuevas tecnologías nos ayudan a proteger nuestras tarjetas cada vez más, nos explica el comparador financiero HelpMyCash.com. Personalizar las opciones de seguridad de las tarjetas para añadirles más seguridad apenas requiere 10 minutos y es muy fácil de hacer.

¿En qué consiste la configuración de seguridad de las tarjetas?

Encender y apagar temporalmente las tarjetas, definir avisos de uso, restringir las retiradas de efectivo o limitar las compras en el extranjero son algunas de las configuraciones de seguridad más comunes que ofrecen los bancos, de acuerdo con un análisis de mercado de HelpMyCash.com. Podemos limitar, restringir o desactivar determinadas operativas de las tarjetas bancarias para que sean más seguras para nosotros.

Se puede acceder a la configuración de la seguridad de las tarjetas a través de la aplicación del banco, en la sección "tarjetas" y luego en las secciones de "configuración", "límites" o "seguridad".

Según el banco, se podrán modificar más o menos aspectos de la seguridad de las tarjetas, aunque la mayoría permiten configurar varias características. Personalizarlas únicamente nos llevará unos minutos y los cambios se aplicarán de manera automática. Además, las características de la tarjeta se pueden cambiar las veces que queramos.

¿Qué configuración elegir según mis hábitos de consumo?

Para configurar las opciones de seguridad de una tarjeta debemos tener en cuenta el tipo de tarjeta (débito, crédito o prepago), el uso que le demos (tarjeta principal o secundaria) y nuestros hábitos de compra. Aunque existen algunas opciones que siempre es recomendable tener activadas sea la tarjeta que sea.

Lo primero que debemos configurar son los avisos por operativa. Así, cada vez que se utilice la tarjeta, tanto para compras como para sacar dinero, recibiremos una notificación en nuestro móvil o un SMS. De esta manera, si no hemos sido nosotros, podremos saberlo al momento y apagarla temporalmente hasta aclarar el gasto no reconocido.

Además, también es recomendable limitar la cantidad (mensual o diaria) que podremos utilizar con la tarjeta tanto en compras como sacando dinero según nuestros hábitos de consumo habituales. Estos límites los podremos cambiar en cualquier momento si necesitamos, en un momento dado, gastar más. Por ejemplo, la Tarjeta N26 y la Tarjeta de débito de ING, ambas gratuitas, permiten limitar la cantidad máxima al día para sacar efectivo, la cual podremos cambiar en cualquier momento.

Otra de las opciones de seguridad que es recomendable siempre tener activa es restringir las compras en el extranjero (esto no afecta a las compras online que realicemos desde España). A no ser que vayamos a salir de España, lo mejor es siempre tener esta opción “apagada” para que, en caso de que dupliquen nuestra tarjeta, no la puedan usar fuera de España. Por ejemplo, la Tarjeta NX de Abanca, sin comisiones por usarla fuera de España, nos permite desactivar la opción de comprar en países extranjeros y activarla únicamente cuando viajemos.

Además, según nuestros hábitos, también es recomendable personalizar el resto de los límites. Por ejemplo, si nunca sacamos efectivo, podemos poner el límite por sacar dinero al mínimo y subirlo si en algún momento determinado lo requerimos. Lo mismo ocurre si no la utilizamos para hacer compras online, en cuyo caso lo mejor es mantener esta opción desactivada.

Por último, si se trata de una tarjeta secundaria, podemos mantenerla apagada temporalmente y encenderla cuando la vayamos a utilizar.

En definitiva, se trata de analizar nuestro comportamiento con cada tarjeta, revisar qué opciones de seguridad nos ofrece nuestro banco desde la aplicación y personalizar las diferentes opciones de acuerdo con estas variables para protegerlas.

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