El 3-4-3 para Rusia

Aberdeen da su mejor once titular para arrasar en el Mundial... de la inversión

Destaca que "elegir una buena cartera de inversión no es tan fácil como seleccionar tan sólo los activos que prometen rentabilidades espectaculares".

Once de Aberdeen para el Mundial de Rusia

El Mundial de Rusia 2018 ya ha arrancado y la gestora Aberdeen ha seleccionado sus once jugadores estrella que, en conjunto, creen que forman el equipo ganador de la inversión. La leyenda holandesa del fútbol, Johan Cruyff, dijo una vez "elige al mejor jugador para cada posición y no tendrás a los mejores 11, sino a los 11 mejores números 1".

Igual que crear un equipo de fútbol no consiste siempre de elegir los mejores jugadores, "elegir una buena cartera de inversión no es tan fácil como seleccionar tan sólo los activos que prometen las rentabilidades más espectaculares", según señala el equipo de la gestora. Cuando se seleccionan activos para los fondos multiactivos diversificados, se trata de combinar inversiones que pueden generar rentabilidad no sólo cuando los mercados están experimentando tanto subidas, sino que también puedan ganar algo cuando arrecia el mal tiempo. De cara al Mundial de Rusia 2018, la gestora opta por un esquema 3-4-3.

En portería, a juicio de la gestora, se necesitan "un par de manos muy seguras". Por tanto apostarían por el retorno absoluto ya que la consistencia es crucial para un portero y esa es la razón por la cual el retorno absoluto es la elección perfecta entre los palos. Con este objetivo, las carteras de retorno absoluto invierten generalmente entre un amplio rango de clases de activos y de geografías, con la idea de dividir el riesgo y ofrecer un retorno positivo.

La línea defensiva estaría formada por tres integrantes. Con el dorsal '2' estarían las infraestructuras sociales, una "apuesta sólida en la alineación" ya que son iniciativas de asociaciones público-privadas y exclusivamente privadas que financian proyectos como hospitales, escuelas, carreteras y ferrocarriles. Una gran opción defensiva, ya que los pagos a los inversores se suelen ver como una especie de bono de gobierno por su naturaleza y por la generación predecible de cash flows. 

El '3' serían para los ABS. "El activo de clase mundial cuando se gestiona adecuadamente" ha sufrido algún daño en su reputación por el comportamiento de las subprime de EEUU pero sus beneficios han hecho que puedan regresar a las carteras de los gestores. Por su parte, el '5' es para las infraestructuras renovables, el jugador multifuncional, ya que los esfuerzos de los gobiernos para afrontar el cambio climático han llevado a un aumento de las granjas eólicas, las instalaciones de energía solar y más. Sin embargo, como la financiación de los estados es insuficiente para acometer todos estos proyectos, la financiación privada debe compensar el déficit. 

El mediocampo está poblado por cuatro oportunidades de inversión: bonos de mercados emergentes, renta variable, activos inmobiliarios y especialistas en préstamos. Los bonos emergentes son la deuda emitida por economías en desarrollo. En algún momento fueron vistos como un activo con demasiado riesgo, pero han crecido en estatura y los inversores se han visto atraídos por la enorme diversidad en la oferta de bonos y la relativamente alta rentabilidad que pagan.

La renta variable será la protagonista del once ideal. La bolsa ha tenido sus irregularidades y el retorno futuro no está garantizado. Aun así, es una fuente de potencial rentabilidad atractiva en el largo plazo y será la "siempre uno de los primeros nombres en la lista del equipo". La recuperación del mercado inmobiliario también está presente para la gestora como un jugador versátil. Las inversiones inmobiliarias pueden ofrecer muchas de las cualidades defensivas consideradas necesarias en un partido duro (a través de inversiones en las que se pueden confiar como las residencias de estudiantes o las viviendas sociales), o inyectar vida a un juego aburrido (a través de inversiones más arriesgadas en almacenamiento logístico o apartamentos residenciales). 

Por último en el mediocampo, los especialistas en préstamos ha llenado el espacio que dejó en el medio campo la banca tradicional. Estas entidades ofrecen alternativas a la financiación entre particulares, préstamos a pequeñas compañías y más. Estos créditos ofrecen una atractiva rentabilidad ajustada al riesgo para los inversores.

El tridente de arriba y mortal para cualquier equipo rival serían los activos ligados a aseguradoras, financiación de litigios y leasing de aviación. Los activos ligados a las aseguradores permiten a inversores como los fondos de pensiones actuar como sustitutos a las reaseguradoras tradicionales, es decir, aliviando a las compañías aseguradoras de parte de su riesgo y potencialmente proporcionando un mayor beneficio del que se obtiene en otros segmentos del mercado de bonos. No obstante, ha tenido un desafiante inicio de temporada debido a los pagos por los costes relacionados con los huracanes, pero "creemos que esta situación no va a tardar mucho en cambiar". 

Los otros dos compañeros en su delantera son los financiadores de litigios, que asumen los costes de llevar casos muy seleccionados a juicios a cambio de un porcentaje del dinero que se pague al querellante. De tal forma, la rentabilidad de la financiación de litigios no está ligada a los mercados financieros. Por último, y buscando un "buen juego aéreo", los fondos de leasing de aviación compran aviones para arrendarlos a las aerolíneas, lo que permite a las empresas una mayor flexibilidad financiera. Pero como cualquier otro buen agente, los gestores del fondo se aseguran de recibir una tarifa sólida. Esto se traslada a los inversores en forma de dividendos

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