La gestión de riesgos, vital

Dos tercios de las empresas españolas del Ibex originario de 1992 han desaparecido

Uno de los sectores que más ha sufrido los nuevos riesgos y ha debido adaptarse ha sido el financiero, que pasa de 50 entidades a apenas una docena.

El Ibex 35 se adentra en otras empresas con más 35.000 millones
Las empresas que forman parte del Ibex 35 ha cambiado radicalmente desde 1992.

Las empresas deben integrar la gestión de riesgos en sus planes estratégicos si desean sobrevivir, pues en un entorno en el que las amenazas e incertidumbres se han incrementado exponencialmente, una adecuada identificación y gestión de los mismos será clave no solo para tener éxito, sino incluso para tener cabida en el mercado.

Tanto es así que dos tercios de las compañías españolas que integraban originariamente el Ibex 35 en el año 1992 han desaparecido, lo que pone de manifiesto la importancia de disponer de una estrategia de gestión integral de los riesgos para crear sociedades resilientes capaces de adaptarse a las condiciones del entorno, según coinciden los expertos de KPMG.

Las empresas se enfrentan cada vez a más riesgos que afectan a sus negocios, que además crecen de manera exponencial impulsados por la interconexión, por lo que las sociedades deben tomar decisiones en un contexto en el que prima la inmediatez.

El socio responsable de Risk Consulting de KPMG en Europa, Oriente Medio y África, Pablo Bernad, explica que, mientras que hace unos años la gestión de riesgos era "un tema de mero cumplimiento", hoy en día se trata de una cuestión de supervivencia estratégica que determina el éxito empresarial. "O lidiamos con estos riesgos y entran en nuestras estrategias o no tendremos cabida en el mercado", advierte Bernad.

Para llevar a cabo una estrategia de gestión de riesgos adecuada, es necesario mirar más allá del corto plazo, como señala el socio responsable de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento de KPMG España, José Luis Blasco, quien subraya que el método tradicional de identificación de riesgos ha dejado de funcionar, al sustentarse en mirar al pasado para predecir el futuro.

En cualquier caso, advierte de que durante los últimos 20 años "se ha producido una indexación al corto plazo brutal", lo que conlleva que la vida media de las empresas decrezca. "Las compañías que miren en el corto plazo tienen más posibilidades de perecer en un mundo tan cambiante que las que miran más hacia el futuro", asegura Blasco.

Uno de los sectores que más ha sufrido la aparición de nuevos riesgos y ha tenido que adaptarse ha sido el financiero, que ha pasado de estar integrado por más de 50 entidades en España hace algo más de una década a apenas superar la decena. El socio responsable de Gestión de Riesgos Financieros de KPMG en España, Gonzalo Ruiz-Garma, explica que los modelos han cambiado y solo han sobrevivido las entidades más grandes y con una gestión de riesgos diferenciada, que además deben enfrentarse a una presión regulatoria y a unos tipos de interés que hacen que los bancos, en ocasiones, aprueben operaciones sin rentabilidad financiera.

En cuanto a los nuevos riesgos, las encuestas de KPMG reflejan que, desde hace siete años, los ciberataques se han colocado en el 'top 5' de los más probables, una amenaza de la que las compañías no han sido conscientes hasta hace relativamente poco tiempo, quedando circunscrita a las empresas tecnológicas y a los bancos.

Según los datos del Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (Incibe), en 2017 hubo 123.000 incidentes de ciberseguridad en España, de los que 116.000 afectaron a ciudadanos y empresas y más de 900 a infraestructuras u operadores críticos.

En este sentido, el socio responsable de Ciberseguridad de KPMG en España, Marc Martínez, alerta de que ninguna compañía, independientemente de su tamaño o sector, está libre del riesgo de sufrir un ciberataque, por lo que las empresas deben integrar en sus estrategias tanto la prevención de ataques informáticos como un plan de respuesta y de recuperación.

Por otra parte, la tecnología también ha traído consigo un aumento del riesgo de fraude y "no se aprovecha suficientemente" para combatir este tipo de conductas, según asegura el socio responsable de Forensic para Europa, Oriente Medio y África y responsable global del área de Dispute Advisory Services y Arbitraje, Fernando Cuñado. De esta manera, solo el 3% de los casos de fraude fueron detectados a partir del análisis de datos basado en la tecnología, mientras que en el 24% de las ocasiones los actores hicieron uso de la tecnología para cometer la estafa.

Dos tercios de las empresas españolas del Ibex originario de 1992 han desaparecido

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