Scania rechaza "firmemente" la multa de la Comisión Europea y apelará contra ella

El fabricante sueco de camiones Scania rechaza "firmemente" la multa de 800 millones de euros que la Comisión Europea le ha interpuesto por haber pactado supuestamente con otras cinco firmas los precios de venta de sus vehículos y por haber transferido al comprador los costes de cumplir con las normas de emisiones contaminantes.

En un comunicado, la compañía afirma que apelará contra la decisión del Ejecutivo comunitario "en su totalidad" y subraya que ha cooperado "plenamente" con el organismo europeo proporcionándole la información y las explicaciones solicitadas durante todo el período de la investigación.

La decisión de la Comisión Europea está relacionada con las sanciones impuestas a MAN, Volvo/Renault, Daimler, Iveco y DAF en julio del pasado año por participar en un cartel en el sector, que se desarrolló desde 1997 hasta 2011, cuando Bruselas inició inspecciones sobre las firmas involucradas.

La multa conjunta impuesta a estas firmas ascendió a 2.930 millones de euros, pero Scania decidió no participar en el procedimiento "amistoso", por lo que la Comisión Europea inició una investigación sobre la actuación del fabricante sueco de vehículos industriales que ha desembocado en la sanción anunciada este miércoles.

De esta forma, el conjunto de las sanciones impuestas al cartel ascienden a 3.800 millones de euros, una cantidad "récord" que es la más alta para un cártel "en los 60 años de historia de la UE", destacó en una rueda de prensa la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager.

"La decisión marca el final de nuestra investigación sobre un largo cártel de 14 años. Este cártel perjudicó a un número muy sustancial de transportistas en Europa, dado que Scania y los otros fabricantes en el cártel producen más de 9 de cada 10 camiones de peso medio y pesados vendidos en Europa", apuntó.

Vestager explicó además que estos camiones aglutinan tres cuartas partes del transporte terrestre de bienes en Europa y "juegan un papel vital en la economía europea". "En lugar de pactar precios, los fabricantes deberían haber competido entre ellos, también en mejoras medioambientales", enfatizó la danesa.

Las irregularidades detectadas por Bruselas en las que participó Scania están relacionadas principalmente con el acuerdo entre los participantes para fijar un "baremo de precios en bruto" para los vehículos de peso medio y pesados. Se trata de los precios de salida de fábrica que luego condicionan los precios en el sector.

También pactaron el calendario para retrasar la introducción de la tecnología necesaria en sus vehículos para cumplir las normas comunitarias en materia de emisiones contaminantes.

El tercer factor tenido en cuenta por la Comisión al establecer la multa es que las cinco grandes marcas repercutieron en los clientes los costes de implantar en sus productos los sistemas para controlar las emisiones.

Tags relacionados

Ahora en portada

Comentarios