Martes, 18.06.2019 - 01:20 h
Cambio en la banca pública

El 'cónsul' de la diplomacia comercial se perfila como nuevo presidente del ICO

El actual director ejecutivo de Invest in Spain, José Carlos García de Quevedo,  irrumpe como primera opción de Calviño para dirigir la banca pública

José Carlos García Quevedo, presidente del ICO.
El actual director de Invest in Spain, José Carlos García Quevedo, es la persona elegida por Nadia Calviño para presidir el ICO / ICEX

José Carlos García de Quevedo, el que durante los últimos seis años ha representado el papel de 'cónsul' de la diplomacia económica española ante los inversores internacionales desde su puesto como director ejecutivo de Invest in Spain, es la persona elegida por la ministra de Economía, Nadia Calviño, para ocupar uno de los puestos más críticos del área económica del Gobierno, la Presidencia del Instituto de Crédito Oficial (ICO), según han confirmado a La Información fuentes del instituto público de crédito.

La candidatura de García de Quevedo debe superar todavía el trámite de recibir el visto bueno del Consejo de Ministros, pero las fuentes de la institución y del entorno del Gobierno consultadas coinciden en que es la persona elegida para suceder en el cargo a Pablo Zalba, el ex diputado europeo del Grupo Popular que apenas ha permanecido 16 meses al frente de la banca pública.

Será el cuarto presidente del ICO en los últimos cuatro años. En este periodo han desfilado por la máxima responsabilidad del instituto público de crédito la secretaria de Estado de Economía saliente, Irene Garrido; la ex secretaria de Estado del Tesoro y actual vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Emma Navarro; y el mencionado Pablo Zalba, en un carrusel que ha desencadenado duras críticas sindicales por la imposibilidad de desarrollar proyecto alguna en estas circunstancias.

José Carlos García de Quevedo es un hombre de la casa - del Ministerio de Economía, se entiende- que en los últimos tres lustros ha ocupados cargos de importante responsabilidad tanto con gobiernos socialistas como con ejecutivos del Partido Popular. Así lo dice su curriculum.

Entre 2002 y 2004 fue director general de Seguros y Fondos de Pensiones en el Ministerio de Economía y Hacienda que entonces dirigía Rodrigo Rato; posteriormente marchó a Bruselas para ponerse al frente del Área de Economía y Comercio de la Representación Permanente de España ante la Unión Europea, hasta que en septiembre de 2010 fue llamado por el entonces secretario de Estado de Comercio Exterior, Alfredo Bonet, y por el ministro de Industria, Miguel Sebastián, para ponerse al frente de la Dirección General de Comercio e Inversión. Su último cambio se produjo en 2012, tras el cambio de Gobierno, cuando salió de la estructura ministerial para ingresar en el ICEX como director de Invest in Spain.

Desde su nuevo cargo le ha tocado 'vender' España como destino inversor, al principio contra viento, marea y las agencias de rating, y después con mucho más éxito al calor de las medidas de liquidez dictadas por Mario Draghi. Formó parte también de la ofensiva diplomática gubernamental para atraer empresas domiciliadas en Londres en la primera fase del Brexit.

Grandes planes para el ICO

En el último año el volumen de inversión crediticia del ICO se ha visto recortada en un 20%, de más de 31.000 millones al entorno de 24.000 millones, y la financiación canalizada a través de las seis líneas de mediación vigentes se situó en el entorno de los 4.500 millones de euros, muy lejos de los 21.469 millones de euros concedidos en 2014, cuando el cierre de los mercados 'obligó al ICO a salir al rescate de las pymes.

En su programa electoral, el PSOE de Sánchez albergaba grandes planes para la banca pública. Preveía ampliar el número de líneas de mediación, hacerlas más flexibles para adaptar la oferta del ICO a las necesidades de las empresas, crear una nueva línea destinada en exclusiva a dar soporte financiero a nuevos proyectos empresariales, aportar financiación para la construcción de un parque de vivienda social en alquiler y, atención, favorecer el asesoramiento legal y financiero de la internacionalización de las empresas españolas.

Fuentes del sindicato CSIF consultadas por La Información expresaron su deseo de que sea el que sea el nuevo presidente "apueste por la estabilidad en el ICO, ya que la institución no puede estar de mudanza permanentemente". En su opinión, la situación de los últimos años con tanto cambio "no sólo resta potencial a la institución, sino también motivación a una plantilla cuyo día a día se ha convertido en una carrera de obstáculos".

Desde el sindicato ya se ha emitido una nota pública instando al Gobierno a realizar los nombramientos de nuevos responsables de organismos y empresas públicas desde los principios de mérito y capacidad, y evitando decisiones políticas que comprometan el buen funcionamiento de estas instituciones.

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