La sostiene el Estado francés

Las nucleares francesas se desmoronan tras perder 252 millones el año pasado

Orano (la antigua Areva) se anota una pérdida de valor de 492 millones tras una caída de más del 10% en la cartera de pedidos.

Ocho nucleares francesas recuperarán este mes su actividad y contribuirán a bajar la luz en España
Nuclear francesa de Orano. EP.

El grupo nuclear francés Orano (la antigua Areva) perdió el pasado año 252 millones de euros, un 5,4 % más que el ejercicio precedente, debido a un mayor deterioro del resultado operativo, en buena parte por una nueva depreciación del valor de la empresa. Orano indicó este jueves, al presentar sus resultados en un comunicado, que ha contabilizado en sus cuentas de 2017 una pérdida de valor de 492 millones de euros, después de los 306 millones que ya había anotado en las de 2016.

El resultado operativo fue negativo de 34 millones de euros, frente a los 415 millones positivos del año anterior y el excedente bruto de explotación se redujo a 946 millones, tras los 1.338 millones que había conseguido en 2016, "principalmente por el impacto de la reducción de los volúmenes vendidos".

Detrás de esa reducción, añadió la compañía, está una cartera de pedidos que ha disminuido y las "dificultades de producción" en el negocio de reciclaje del combustible utilizado en las centrales nucleares.

La facturación bajó un 10,8 % en términos absolutos (un 7,1 % en comparables) hasta 3.926 millones de euros, de nuevo a causa de la evolución de su cartera de pedidos, que se quedó en 30.788 millones de euros al terminar 2017, frente a los 33.573 millones un año antes.

Sostenidos por el Estado francés y Japón

El endeudamiento neto cayó a 3.000 millones de euros al terminar 2017, frente a los 4.400 millones de un año antes, lo que tiene que ver con la inyección de 2.500 millones de euros del Estado francés (su principal accionista) a través de un aumento de capital el pasado 26 de julio.

A esa primera ampliación de capital se añadió el pasado 26 de febrero otra de los japoneses JNFL y MHI, por un monto de 500 millones de euros, que han entrado así con un 10% en su capital, mientras el Estado conserva de forma directa un 45,8%.

El director general, Philippe Knoche, explicó que una vez realizada la reestructuración de la compañía, su plan estratégico se está desplegando en torno a tres objetivos.

El primero, conseguir un flujo de caja positivo desde este año. Los otros dos son reforzar su presencia en Asia, donde espera realizar un 30% de su facturación en 2020 y movilizar a uno de cada dos empleados en las actividades de servicios en ese mismo horizonte.

Las nucleares francesas se desmoronan tras perder 252 millones el año pasado

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